Comentario al Evangelio del

Ciudad Redonda

Marta (la camarera), Lázaro (el resucitado) y María (la perfumista) representan el polo del amor. Sirven, escuchan y ungen a Jesús. Y lo hacen todo desde la gratuidad propia de toda amistad.

Judas Iscariote (el discípulo que lo va a entregar) representa el polo del resentimiento. Critica el “derroche”de María mediante una racionalización que podría pasar a cualquier manual de psicología: ¿Por qué no se ha vendido este perfume por trescientos denarios para dárselos a los pobres?

¿Cómo responde Jesús a cada una de estas dos actitudes? Necesitamos escrutar cada detalle porque, en el fondo, su respuesta tiene que ver con cada uno de nosotros.

En el caso de Marta, María y Lázaro, Jesús se deja hacer. A lo que es gratuito se responde con la gratuidad: Déjala: lo tenía guardado para el día de mi sepultura. Acepta ser querido, encuentra consuelo en el hogar de Betania. Disfruta con sus amigos.

En el caso de Judas, Jesús desenmascara la racionalización: A los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tenéis. No se deja engatusar por las trampas de los que parecen amigos y no son más que funcionarios.
Estas dos actitudes son un espejo en el que nos miramos nosotros al comienzo de una nueva Semana Santa. ¿Hacia dónde nos inclinamos?: ¿Hacia la entrega incondicional a Jesús o hacia nuevas racionalizaciones que encubren nuestra mediocridad?

En la cena, además de los alimentos, hay perfume de nardo, que es un anticipo simbólico del perfume con el que las mujeres ungirán el cuerpo de Jesús después de su muerte. Es una perfume costoso (porque el amor no es tacaño) y es también un perfume expansivo (porque el amor no es cerrado): La casa se llenó de la fragancia del perfume.

Tenemos esbozado el guión del drama que vamos a revivir durante los próximos días. Es hora de revisar nuestros papeles. Os propongo un “test de confianza”:

Traición y amor se cierran como un broche
en torno a ti, Jesús. María y Judas
en la cena, se son mutuo reproche:
rompe ella un frasco entre palabras mudas.

“Son trescientos denarios, ¡qué derroche!”,
él le reprocha con palabras rudas.
Junto a la luz, le traga ya la noche.
Junto al amor, ya cuelga de sus dudas.

El amor que te tuvo está marchito,
y su beso, Jesús, de muerte es sello.
María y Judas, siento en mí. Repito,

solo, el drama de dos, trágico y bello.
Y pues que soy los dos, yo necesito,
morir de amor, colgado de tu cuello.

(Rafael M. Serra)
 

Comentarios

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Gladys
Gladys

el 18/4/11
Jesús conoce cada corazón . Conoce el corazón de Judas al este protestar por el precio del perfume. Conoce las intenciones que tiene Maria para su acción de gastar el perfume en Jesús.
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katyuska
katyuska

el 18/4/11
en este dia tenemos una lectura reposada del salmo.ELSEÑOR ES MI LUZ Y MI SALVACION. nos vamos a acercar aEL para que nos ilumine y anime nuestro corazon en tarea desbordante dejarse salvar por jesus . LA esperiencia de estos dias deberia de ser abandonarnos , sentirnos abrazados por DIOS que enciende en nosotros la esperanza, la luz,y la vida. abrazemonos ala cruz porque de ella biene la VIDA .QUE TU AMOR SEÑOR NOS ACOMPAÑE SIEMPRE POTU ERS MISERICORDIOSO.
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macadenen
macadenen

el 19/4/11
los dias que se nos vienen son los mas duros y alegres a la vez en todo el año.
Esta Semana Santa la viviré en recogimiento y un desierto que me ayudara a enteneder mas a Jesús quiene me salvara cargando nuestras cruces.
Amén hermanos y hermanas.
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