Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Creemos en el Dios de la Vida

 


 

 

      ¿Quién no ha experimentado la muerte? Como pascua personal a todos nos tocará en un momento u otro. Pero como experiencia ajena, todos la hemos sentido. Cercana o lejana. En un familiar o un amigo. En los desastres naturales o las guerras que nos traen todos los días los medios de comunicación. La muerte como realidad que nos pilla de improviso, de sopetón o como proceso lento que nos afecta a nosotros mismos cuando vemos que los años o la enfermedad nos van acortando las fuerzas y limitando la vida. 

      La muerte está ahí. Siempre presente. Por mucho que nuestra cultura nos haga vivir la ilusión del ser siempre jóvenes, fuertes y guapos. Por mucho que nos empeñemos en cuidar la salud a base de una buena alimentación, de hacer deporte y de seguir todos los consejos que los médicos puedan imaginar. 

      Todo es por agarrarnos a la vida. A esta vida, que nos parece que es lo único que tenemos. Aunque notemos que, como la arena de la playa, se nos escapa de entre los dedos de la mano sin que podamos hacer nada ni sepamos a ciencia cierta cuánta arena nos queda entre los dedos. Recuerdo ahora el chiste del sacerdote que atiende a un moribundo con palabras de consuelo: “Mira, hijo, tienes que tener confianza porque vas a ir a la casa del Padre.” Y el moribundo le responde: “Dirá usted lo que quiera, pero como en la casa de uno en ningún sitio.” Es un chiste pero refleja muy bien ese apego a la vida que todos tenemos. No podía ser de otra manera porque es el mayor don que tenemos y los creyentes estamos convencidos de que es un regalo que hemos recibido de Dios. 

 

Ante la muerte y la vida

      En Cuaresma, tiempo de encuentro con nuestra realidad más honda, no podía faltar un momento de hacer presente ante nuestros ojos la muerte y, por tanto, la vida. Y, como creyentes, poner esas realidades en relación con Dios, en presencia de Dios. 

      A eso nos invita el relato evangélico de este domingo. La resurrección de Lázaro nos pone de golpe frente a la muerte y vemos a Jesús reaccionar ante ella. Lo primero que hay que observar es a Jesús. Le vemos conmovido. Le vemos llorar por la muerte de su amigo (tres veces se dice en el texto que Jesús llora). 

      Pero vemos también que Jesús tiene puesta su confianza en el Padre. Y que esa confianza va más allá de los límites que a nosotros nos parecen insalvables. El amigo ha muerto. Jesús siente el dolor en toda su crudeza. Pero ese dolor no le paraliza. No cede ante la oscuridad que supone la muerte. El evangelista pone en boca de Jesús una frase que tendríamos que repetir muchas veces porque centra nuestra vida creyente: “Yo soy la resurrección y la vida.” No hay datos científicos. Nada se puede comprobar empíricamente. Es una afirmación de fe y en fe. Dios es el creador de la vida y no va a dejar que sus criaturas se disuelvan en la nada. Que Dios es así no depende de que nosotros creamos o no. Es así. Y basta. Pero si creemos en ello, entonces vamos a vivir nuestra vida y nuestra muerte y la muerte ajena desde una perspectiva diferente. Como dice la primera lectura, Dios nos infundirá su espíritu y viviremos. Nos sacará de nuestros sepulcros y nos llevará a la tierra de promisión. 

 

Comprometidos con la vida de todos

      Todavía estamos aquí, ciertamente. Todavía estamos envueltos por la muerte, que amenaza continuamente nuestras vidas. Pero la fe nos hace mirar más allá, nos ofrece una perspectiva más amplia. Nos hace vivir en la confianza y en la esperanza. Al relacionarnos con la vida, en todas sus formas, sabemos que no está llamada a disolverse, a desaparecer, sino a llegar a su plenitud en Dios. 

      Decir esto, creer esto, no nos puede dejar en una situación de pasividad. Nos sentiremos comprometidos a cuidar la vida, a defenderla, a promoverla, a devolverla su dignidad allá donde se haya perdido. Recordemos a la madre Teresa de Calcuta cuando abrió aquella casa para acoger a los moribundos que estaban tirados por las calles. No pretendía devolverles la vida pero sí que murieran con la dignidad que merece una persona, un hijo de Dios. 

      Desde esta perspectiva, creer en el Dios de la Vida nos llevará a defender la justicia, a promover la fraternidad, a amar a los que nos rodean, a cuidarnos unos a otros, porque todos somos don de Dios. En nosotros vive hoy el Espíritu de Dios (segunda lectura). Él nos vivifica  y nos hace compartir esa vida con todos. No hay enfermedad que acabe con la muerte. Para Dios no hay ningún caso perdido. La casa de Dios es mi casa, nuestra casa, la verdadera casa y la verdadera familia a la que estamos llamados a pertenecer. En tanto que estamos aquí, de paso, estamos comprometidos a caminar juntos, a no perder a nadie. Porque todos somos familia de Dios. Y a todos nos espera Dios en la meta. 

Comentarios
Blanca. Blanca.
el 5/4/11
¿Cuanta arena quedará en mi mano?
El comentario es muy bueno.
Si yo cuido de los demás, será una relación de ayuda, porque los demás cuidarán de mi. Seremos parte de un TODO.
Mi madre cuando ya sabía que iba a morir dijo: El Señor me recogerá en Su Seno. Sus palabras me sonaron a Gloria. ¿Como será el Seno del Señor?...
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P. Tony Ameca P. Tony Ameca
el 8/4/11
Que bien viene este quinto Domingo de Cuaresma, para comentar la Palabra de Dios, sobre el don de la vida, que asi la hemos de recibir, como un don de Dios, "Yo no quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva" que misericordia de Dios para con nosotros, y no a esa cultura de muerte que nos presenta el mundo y tantos que se dejan llevar por un materialismo tal que terminan dando culto a la "santa muerte" que de santa no tiene nada porque hasta en el título están totalmente equivocados, gracias Fernando por este comentario que nos habre a una perspectiva de vida, y vida en Cristo, como que somos morada de Dios, y el Espíritu de Dios habitaen nosotros, llamados a la vida y no a la muerte. "Peregrinos a la Morda Santa" nuestra meta.
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Irendegut Irendegut
el 9/4/11
GRACIAS sencillamente
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Dragore Dragore
el 9/4/11
El pasado domingo falleció una persona muy cercana a mi flia. y a pesar de que tenemos mucha fe nos ha conmovido profundamente su ausencia, por eso el Dios de la vida este finde me llena de esperanza y consuelo, llamados a la vida...
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Lorenzo Lorenzo
el 9/4/11
Qué hermoso comentario a este Evangelio. Oh Dios si supiéramos lo que Dios nos tiene preparado, seguro que ya quisiéramos morir. Vivir con Jesús en la eternidad, gozar de su presencia, libres de la muerte, viviendo la vida de Dios.... ¿Que más podemos pedir? pidamos que tengamos una buena muerte llena de paz, en las manos de Dios. Así sea.
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juan c.g juan c.g
el 9/4/11
En este tiempo en que la La Iglesia esta siendo tan cuestionada,este ebanjelio nos biene como anillo al dedo,donde dice que todos somos hijos de Dios y cuantas veses nos ponemos mas sobios que Dios y condenamos a nuestro propio hermano
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P. Luis P. Luis
el 9/4/11
Es pedirle al Señor, que se acerque a nuestros sepulcros y nos mande Salir fuera de ellos... El nos pregunta también hoy ¿CREES TU ESTO?, Creemos que solo el Señor nos puede hacer salir de las situaciones de muerte?. El no se acerca para darnos un sentido de pésame, sino para darnos la VIDA, SU VIDA.
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P. Luis P. Luis
el 9/4/11
Es pedirle al Señor, que se acerque a nuestros sepulcros y nos mande Salir fuera de ellos... El nos pregunta también hoy ¿CREES TU ESTO?, Creemos que solo el Señor nos puede hacer salir de las situaciones de muerte?. El no se acerca para darnos un sentido de pésame, sino para darnos la VIDA, SU VIDA.
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Yasmin Yasmin
el 10/4/11
Es decirnos a nosotros mismos que para Dios no hay nada ni nadie que no pueda ser salvado. Experimentamos muerte interior cuando el dolor nos agobia por situaciones críticas en nuestros entornos. De todas formas Él está alli, actuando para que despúés de las sombras de la oscuridad se manifieste su poder renovador y refrescante en nuestro corazón. Sólo Dios sobrepasa con su poder toda situación negativa y concebida por nosotros como perdida. ¿Creo en verdad que Dios invencible?
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Luis católico Luis católico
el 10/4/11
Para resucitar con Cristo es necesario comenzar la resurrección ya en esta vida muriendo al pecado Para ello debemos esta continuamente unidos a Jesús, a través de la oración, de su Palabra... amando hasta nuestros enemigos; "el amor a Dios al que no vemos es autentico si amamos al hermano al que si vemos". (1ºJn.)Si estamos unidos a Jesús el nos librara del maligno que como león rugiente busca a quien devorar (1º P.)
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Ana Luisa Ana Luisa
el 10/4/11
A la luz de tu Espíritu quiero preguntarme ¿ que muertes hay en mí que me hace no salir de mi sepulcro? No me gusta el sepulcro, es frío, oscuro, tenebroso, sin vida pero Señor me he acomodado a él así como a mi ceguera y sorderal. Sé que cada día estás ante mi diciendome: Sal fuera quiero que vivas.
Quiero decirte que si y lo digo pero necesito de ti como la cierva necesita de tu agua y que tu palabra cale y empape esta tierra muerta para ser abonada y resucitada por tu Espítitu.
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katyuska katyuska
el 10/4/11
SAL fuera le dice JESUS a su amigo lazaro que hacia cuatro dias que estaba muerto , le quera tanto que lloro y se compadecio de sus hermanas que lloraban la muerte de LAZARO ¿ CUANTAS VECES NOS DICE EL SEÑOR ANOSOTROS ,LEVANTATE CAMINA NO TENGAS MIEDO DEJA TUS EGOIMOS, TUS PREOCUPACIONES , TUS DUDAS SAL FUERA DE TI MISMO QUE YO CAMINARE ATU LADO , PORQUE EL SEÑOR ES DIOS DE LA VIDA , ES DIOS DE LAGRCIA ES, DIOS DE LA LUZ. SEÑOR Y ,DADOR DE VIDA HOY TE PIDO POR LAS MUERTES DEMI VIDA: POR MI FALTA DE AMOR, POR MIS DEBILIDADES POR MIS DUDAS POR FALTA DE GENEROSIDAD ,TAMBIEN TE PIDO ,POR LOS QUE MUEREN SIN QUERERTE,CONOCER PARA QUE CON TU MISERICORDIA NO SE PIERDA NINGUNA VIDA PORQUE TU ,ERS FUENTE DE VIDA .
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Augusto Molina Augusto Molina
el 10/4/11
Quienes recibimos y vivimos en el Espíritu de Jesucristo nuestro Señor, vamos a resucitar tal como resucitó Jesús. Éste pasaje del Evangelio afirma mi esperanza y así crece mi fe en Dios porque se que me ama igual que a todos, porque el sol sale para buenos y malos. Oremos por la conversión de toda nuestra generación.
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Umberto Umberto
el 10/4/11
gracias
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JACKY. JACKY.
el 10/4/11
DEFINITIVAMENTE, EL TEMA DE LA MUERTE SIEMPRE ES DOLOROSO, PUES SE TRATA DE LA AUSENCIA DE ALGUN SER AMADO, DE LA DESPEDIDA FISICA Y ANTE ESTO QUE HACER?, QUE DECIR? ..PUES LA SEPARACION IMPLICA UNA ETAPA DE ACEPTACION DOLOROSA INDUDABLEMENTE. JESUS LLORO; TAMBIEN EL TENIA SENTIMIENTOS HUMANOS, O ES QUE PENSAMOS QUE NO LE DOLIERON LOS GOLPES, LAS TRAICIONES, LOS CLAVOS; CLARO QUE LLORO, PUES ES UN SENTIMIENTO DE PENA QUE SOLO PODEMOS EXPRESAR CON LAGRIMAS Y CUANDO QUIEN PARTE ES UN SER QUERIDO, SOBRAN LAS PALABRAS.
LEI UNA VEZ QUE SANTA TERESITA LE DIJO, UNA VEZ A SU MAMA, "OJALA TE MUERAS" PARA QUE VEAS TODO LO QUE DIOS NOS TIENE PREPARADO...CIERTAMENTE SABIA DE LO QUE HABLABA, ELLA HABIA COMENZADO A VIVIRLO DESDE QUE AUN ESTABA VIVA.
PODEMOS DECIR; TE ACOMPAÑO EN TU SENTIMIENTO Y COM » ver comentario
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VALERIA VALERIA
el 10/4/11
UN ABUE MIO FALLECIO Y AUN SIGO TRISTE
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claudia claudia
el 11/4/11
gracias por el comentario del evangelio lo necesitaba para mi colegio que me pide
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andrea andrea
el 13/4/11
buenoyo creo q q bueno si muy reflexxionable
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angelita angelita
el 14/4/11
aloja senkiu por las infornasiones
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