Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Jesús, la Samaritana y el Agua Viva

 


 

 

      Hay mujeres –ellas, siempre ellas y sólo ellas– en algunas regiones de la India que tienen que recorrer decenas de kilómetros para ir a buscar el agua que necesitan sus familias. Ellas nos podrían explicar perfectamente lo que el evangelio de este domingo nos quiere transmitir, lo que significa de verdad el “agua viva” de que habla Jesús. 

      Para muchos de nosotros el agua es un recurso abundante y barato. Se abre el grifo y ya está: todo el agua que se quiere. Más de la que se necesita. Es raro que experimentemos la sed de verdad, la que puede sentir un náufrago, todo rodeado de agua salada. Ese también nos podría explicar muy bien que hay agua que no quita la sed sino que la multiplica. Porque no todas las aguas valen para quitar la sed. 

      El agua que nace de una fuente en la montaña, el agua que vieron brotar de la peña los israelitas en el monte Horeb, es agua de vida, es agua que garantiza la vida, es agua que devuelve la esperanza y cura las enfermedades. El agua del pantano, quieta, sucia, ponzoñosa es agua que nos recuerda a la muerte. En ella con un poco de tiempo todas las cosas se disuelven y se pierden, dejan de existir. 

 

Un alto en el camino

      En este camino de Cuaresma, la liturgia nos presenta a Jesús haciendo un alto en el camino. Pero el autor del evangelio de Juan no da puntada sin hilo. Para empezar Jesús está haciendo con sus discípulos ese largo camino de Galilea a Jerusalén. Todo es cuesta arriba. De los verdes y feraces llanos de Galilea a las montañas de Judea en cuyo centro está prácticamente Jerusalén. El camino es duro y cuesta arriba. 

      Además, hay que atravesar una tierra dominada por un pueblo que es peor que extranjero. El pueblo samaritano es un pueblo hereje. Han mezclado las creencias judías con las de otros pueblos. No son puros. Un buen judío debe evitar cualquier tipo de contacto con ellos.  Quizá por eso la parábola del buen samaritano debió resultar más escandalosa todavía a los oídos de los judíos bienpensantes. 

      Allí está Jesús parado al lado de un pozo. Aparece una mujer y le pide que saque agua para él. Una primera sorpresa: un judío hablando con una samaritana. Segunda sorpresa: Es Jesús el que le ofrece de beber a la samaritana un agua diferente, una agua que quita la sed para siempre, una agua que libera del cansino y duro trabajo de acercarse al pozo todos los días. 

      El diálogo pasa en seguida del agua material que calma la sed física a ese otro agua que da la vida. Aquella mujer no era tonta y se da cuenta de que está frente a un conflicto religioso. ¿Dónde está el Dios verdadero, en este monte o en Jerusalén? Pero Jesús plantea las cosas de otro modo. La cuestión no está en encontrar el monte (o la iglesia) adecuado sino en adorar al Padre en espíritu y en verdad. A partir de ese momento, se abre un horizonte nuevo. El agua que da la vida ha abierto una perspectiva que va más allá de los sacrificios, de las liturgias, de las normas, de los cánones. 

 

Orientaciones para nuestro camino

      A Dios se le adora en espíritu y en verdad. Al Padre se le adora en la vida diaria, en la relación con los hermanos, en el trabajo para hacer de este mundo un lugar habitable, en el respeto al otro y a su dignidad de hijo de Dios. El Mesías no realiza su salvación a través de un milagro turbativo que nos lleve a la corte celestial donde podamos cantar para siempre las aleluyas del Señor sino que nos devuelve a la tierra, a la vida para que adoremos al Padre en espíritu y en verdad. 

      La samaritana aprendió que adorar al Padre en espíritu y en verdad está por encima de las fronteras, de las razas, de las tradiciones. Aprendió también que lo del “agua viva” no era cuestión de tener un cubo más grande sino de aprestar el corazón a abrirse al hermano para compartir lo que Dios nos ha regalado: la gracia de la salvación, el amor que ha sido derramado en nuestros corazones. Pero, ¿tiene vida el amor que no se comparte, que no se expande, que no salta por encima de las divisiones? A ver si vamos a confundir el amor con el narcisismo o con “sentirme bien”. 

      Los israelitas, peregrinos en el desierto, encontraron en el agua del Horeb la fuerza necesaria para seguir caminando, para seguir siendo un pueblo, para juntos mantener la esperanza de llegar a la tierra prometida. Nosotros encontramos en Jesús el agua viva que nos mantiene unidos, que nos reúne en la esperanza y que multiplica el amor entre nosotros y con todos los hombres y mujeres de este mundo. Porque todos son hijos de Dios. Porque todos son hermanos nuestros. 

Comentarios
Blanca. Blanca.
el 22/3/11
Una vez que Él me da el agua, calma mi sed para siempre.
La recibí de forma incondicional, por Su generosidad. Lo demás no me preocupa.
No quiero de otras aguas porque no tengo sed.
Lo que tenga para después es cosa Suya.
"No me tienes que dar porque te quiera, pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera"
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Raquelita Raquelita
el 26/3/11
Esa agua viva que Jesus invita a la samaritana, es la que todos los cristianos necesitamos,(especialmente yo). La deseamos porque sin ella no hay vida,, no hay paz, no hay alegría. Hoy repito lo que dice la samaritana :
¡ SEÑOR, DAME DE ESA AGUA!
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ana f.avalo ana f.avalo
el 26/3/11
Que bonito se siente cuando empezamos a beber de la verdadera agua..no volvemos a tener sed y esa satisfaccion va para toda la vida,Dios no quita sus regalos si nos abrimos a El..aunque debiles y fragiles a el solo le importa que somos hijos
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Luis Alberto Luis Alberto
el 26/3/11
En la primera lectura la gran pregunta es ¿Está Dios con nosotros?, en el Evangelio tambien de algún modo. El Salmo dice Dios está como un Rey que gobierna. Parece que Jesús responde a la pregunta diciendo: "Dios es agua, lo penetra todo, pero nadie puede atraparlo, porque se escapa de las manos", Dios es trascendente e inmanente, está fuera y dentro de toda cultura, de toda mirada que siempre es parcial. La vida del Mesías nos enseña cómo adorar a Dios, con el espíritu pero comprometidos con la realidad que pisamos.
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katyuska katyuska
el 26/3/11
el dialogo entre JESUS y la samaritana cuantas veces nos ofrece Jesus el agua de su gracia el agua viva limpia y facil decojer y tontos de nosotros nos vamos por otros derroteros preferimos aguas retenias estancadas como la comodidad , al servicio el egoismos ala soliradidad QUIERO SEÑOR QUEME DES ESE AGUA PARA NO TENER QUE BUSCARLA EN OTRAS FUENTES DAME EL AGUA VIVA PARA NO TENER MAS SED
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Juanjo Juanjo
el 26/3/11
Tener FE. Y si no que se lo digan a los que siguieron a la samaritana de nuevo al pozo para ver en persona al que podía ser el mesías. La samaritana tiene FE y ofrece AGUA VIVA a sus vecinos. Pues nosotros deberíamos hacer lo mismo, ofrecer esa agua.
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Minerva Duarte Minerva Duarte
el 26/3/11
Gracias por sus aportes tan valiosos, para nuestra reflexión. Para vivir nuestra vida cristian.
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Shum Dei Shum Dei
el 27/3/11
Es verdad la perspectiva del planteamiento de Cristo (agua viva), lleva necesariamente a la trascendencia espiritual, que invita y sea convertida los distintos aspectos de la diaria en renovador edificante..., que lleva al encuentro final la salvación eterna. Felices quienes tienen el encuentro personal con Cristo. Bendiciones.
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Herberth Herberth
el 27/3/11
Gracias por tan interesante reflexion acerca del agua, tan escaza en esas tierras del medio oriente, y gracias por la afirmacion de adorar al Padre en Espiritu y verdad.
Ademas de lo anterior, solo quiero agregar que Jesus no iba para Jerusalen, sino para Galilea, segun se lee en Juan 4:3-4 y 40, 43, 45-46...
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JACKY. JACKY.
el 27/3/11
EL PELIGRO DE CREER QUE HEMOS ENCONTRADO EL AGUA VIVA ESTA EN PENSAR QUE UNA VEZ QUE LA ENCONTRAMOS, LA PODEMOS ATRAPAR; Y ESO NOS HACE OLVIDAR QUE CONTINUAMENTE DEBEMOS SER SACIADOS DE EL, DEBEMOS BUSCAR MAS Y MAS, UNA VEZ Y OTRA VEZ PARA QUE ASI EL PUEDA TRANSFORMAR EN NOSOTROS LO MAS DIFICIL DE CAMBIAR QUE ES NUESTRA VOLUNTAD Y PONERNOS EN SU MANOS CON LA CONFIANZA DE UN NIñO EN BRAZOS DE SU MADRE. AMEN!
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YOSELIN  MISHEL YOSELIN MISHEL
el 27/3/11
EL PROGRAMA ES MUY BONITO POR LAS PROSECIONES LO QUE TAMBIEN DEBERIAN DE HACER ES PONER A QUE HORA SALE LA PROCESIÓN DE ESE DIA ASI LAS PERSONAS SABEN BUANO ADIOS.
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JACKY. JACKY.
el 28/3/11
Moises golpeo y la roca y broto el agua que sacio la sed del pueblo de Israel, y nosotros hoy somos Bendecidos con el agua del costado de la Roca (jesucristo) que es su Misericordia, para con el que se refugia en El y siendo beneficiarios de tal Don debemos dispensarlo a los demas por amor a Dios y a su Palabra.
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VICTOR VICTOR
el 29/3/11
HOY ENCONTRE ESTA PAGINA, EMPECE LEYENDO ALGUNOS ARTICULOS Y TODO ME GUSTO, LOS EVANGELIOS DEL 27 Y 28 DE ESTAN MUY BIEN EXPLICADOS Y ME GUSTA COMO LOS EXPONEN, APARTIR DE HOY ESTA PAGINA LA VOY A INCLUIR EN MIS FAVORITOS. MUCHAS GRACIAS .
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jessik jessik
el 29/3/11
este evangelio si que es bueno por k nos ayuda a saber como cuidamos
EL AGUA
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gladys gladys
el 30/3/11
Este evangelio nos enzeña que debemos adorar al Padre por encima de todo, el agua viva significa la gracia de la Salvación.
Debemos compartir el amor con todos nuestros hermanos, expandirlo y mantenernos unidos como hijos de Dios que somos.
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