Comentario al Evangelio del

Juan Carlos Martos, cmf

Queridos amigos y amigas:

La de hoy es una parábola didáctica. No es una simple recriminación o reproche. Tampoco busquemos la canonización de uno de los protagonistas y la demonización del otro. Fue dicha y escrita para que aprendamos. No para asustarnos. Invita a la lucidez, no al miedo. Permitamos a este hipotético personaje –el rico Epulón- que hoy se convierta en nuestro maestro y nos dé que pensar. Fijando nuestra mirada en él, caigamos en la cuenta de algunas evidencias como éstas:

Las riquezas nos hacen ciegos. Son como una venda negra colocada en los ojos de nuestra conciencia. Nos impide caer en la cuenta de que a nuestro alrededor hay personas que sufren. Las riquezas repliegan, ensimisman, incurvan la propia mirada, ignorando la existencia del otro. La página del evangelio no recoge ninguna acción negativa directa del rico contra Lázaro. Lo que resalta es la total ignorancia de quién está viviendo a la puerta de su mansión.

Los pobres existen y viven cerca. No son una invención. Ni habitan en la lejanía. No son solamente los que vienen en pateras, o malviven en las afueras de las grandes ciudades, o deambulan por nuestras calles y plazas sin techo propio. Están muy cerca de mí y si levanto la mirada y dejo de mirarme los puedo reconocer. No tengo que viajar al África subsahariana para reconocerlos. Ellos pueden ser mis maestros o mis jueces. Depende de mí.

Las riquezas también se terminan. No nos engañemos. No tienen garantía de vida perpetua. Las habremos de dejar. Todos. Antes o después. No duran infinitamente. Se pueden perder durante la vida. También nos las pueden robar. Por más que las guardemos en cajas de caudales, terminarán alejándose. Será la muerte quien realice el último expolio. No sirvamos a ningún señor que se nos pueda morir.

Las riquezas son mentirosas. Al final de todo el rico terminará preguntándose con infinita amargura: ¿Esto es todo? Poner en ellas la total confianza es una estupidez. Terminarán defraudándonos porque prometen infinitamente más de lo que llegan a aportar. Actúan con engaño. Maldito el hombre que en ellas pone su confianza, dirá la Escritura.

Las riquezas son muy peligrosas. Lo sabemos teóricamente, pero nos resistimos a aceptarlo cuando vivimos presos de su seducción. Pueden llegar a malograr la vida de una persona. Y no hay que esperar al más allá. En el “más acá” conocemos tantos casos de personas malogradas por causa del dinero. Es capaz de enfrentar a amigos, destrozar vidas, dividir familias, generar envidias y odios, levantar muros, declarar guerras… hasta matar la vida.

Podríamos seguir. Pero bastaría este breve catálogo de evidencias para movernos a una decisión concluyente: Hacernos cuanto antes de aquel tesoro que ni lo roban los ladrones, ni carcome la polilla; que es semejante a un tesoro escondido o a una perla preciosa… que no se vende en joyerías, ni se guarda en las cámaras acorazadas de los grandes bancos… y que, cuando se tiene, nos abre los ojos y corazón ante quienes me necesitan. Detengámonos a pensar cómo aparecería la vida a los ojos de una persona que no tiene miedo a perder.

Vuestro, amigo y hermano,
Juan Carlos cmf

Comentarios
JACKY. JACKY.
el 21/3/11
Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza.
PENSABA HOY JUSTAMENTE QUE TODO SER HUMANO ES TENTADO POR MUCHAS MANERAS PARA SER INFIEL A LA PALABRA DE DIOS PERO QUE NINGUNO HA DE ENORGULLECERSE PUES, SI ALGUNO LOGRA MANTENERSE FIRME NO ES POR MERITO PROPIO SINO ES LA GRACIA DE DIOS QUE LO ASISTE Y LO SUSTENTA. POBRE DEL HOMBRE QUE SE DEJA SEDUCIR POR LAS OPORTUNIDADES, EL TENDRA QUE SUFRIR EN CARNE PROPIA SUS DEBILIDADES, MAS DIOS ESTARA SIEMPRE PRONTO A LEVANTARLO, PUES NO QUIERE QUE NINGUNO SE PIERDA. POR ESO NOS ENVIO A SU HIJO Y A EL ESPIRITU SANTO PARA QUE SE QUEDARA CON NOSOTROS.
Me gusta 0
rosita27 rosita27
el 23/3/11
Es hermoso escuchar a Dios x la palabra, como nos invita a la caridad a no ser indiferentes con los necesitados y marginados, debe ser algo dificil desprenderse d lo material cuando pensamos q es ntro. y ponemos toda la confianza en las riquezas terrenales y olvidamos el encuentro definitivo a la muerte, al màs "alla" q solo Cristo q es el camino nos lo ha indicado pues Èl vino a salvarnos con su vida y su Palabra q es Verdad, el rostro d Dios esta en c/hermano q sufre y en ntros. q somos sus hijos. Gracias saludos y bendiciones .
Me gusta 0
yuventus yuventus
el 24/3/11
DIOS es rico pero siga siendo pobre en medio nuestro para que abramos nuestros corazones de abrazar al hermano pobre no solo en la parte economico sino tambien el pobre del alma, pobre del cariño. Dios les bendiga.
Me gusta 0
Augusto Molina Augusto Molina
el 24/3/11
Este Evangelio explica la bienaventuraza que dice "dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Busquemos el reino de Dios y todo nos será dado por añadidura
Me gusta 0
vicente condori vicente condori
el 24/3/11
Hoy el Señor nos interpela hasta que punto nosotros somos también responsables de la triste situación de miseria y pobreza de millones de personas que sobreviven con menos de un dólar al día. Somos responsables por obra o por omisión, porque tal vez no decimos nada, no alzamos nuestra voz de protesta cuando en la crisis financiera mundial las naciones ricas se gastaron billones de dólares para salvar de la bancarrota a muchos ricos explotadores en el 2009. Pero si alzamos nuestra voz cuando el Estado regala bolsas de alimentos a los sectores más pobres de mi país (Perú), lo tildamos de asistencialismo decimos que no se les debe acostumbrar a mendigar, que se les debe enseñar a pescar. Es que no nos ponemos en el zapato de estos hermanos que nunca han tenido nada. De una vez por » ver comentario
Me gusta 0
Luis Alberto Luis Alberto
el 24/3/11
Buenísimo tu comentario Juan Carlos, gracias! Me permito añadir simplemente que en épocas de Jesús la pedagogía utilizaba el miedo para educar. No hay que temer pensar que Jesús, o quien escribiera esta parábola de Jesús, utilizara las mismas modalidades culturales. Hoy tendríamos que decir que Jesús lo diría en otros terminos, pero lo sustancial es el mensaje que tu has resumido en muy buenas líneas. Me parece.
Me gusta 0
U.SALDAÑA.M U.SALDAÑA.M
el 25/3/11
¡Ojalá que los valiosos Comentarios , además de referirse propiamente al Evangelio (que es lo principal), hiciesen también alusión a las otras Lecturas y a los Salmos. Creo que en particular en este día la primera Lectura de Jeremías (17.5-10) y la Palabra de Dios, Salmo (1. 1-5), se refuerzan admirablemente : Al igual que en la Parábola de la semilla lanzada en el camino, en el Salmo se contrapone al hombre que rechaza a Dios con el que lo acepta. El primero muestra vacío e inconstancia. En el segundo se tienen solidez, permanencia y fecundidad. "Jesús es por excelencia el árbol verde y fecundo. En el árbol de la Cruz madura todo lo bueno, grande, hermoso y santo del corazón del hombre" (Biblia Latinoamericana). // CAMBIO DE CANAL :: Apreciable Vicente Condori » ver comentario
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.