Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Hay que seguir caminando

 


 

 

      ¿Quién dijo que la Cuaresma es un tiempo más bien triste, dedicado a la introspección, al examen de conciencia, a mirar y valorar nuestras faltas, para convertirnos? Al segundo domingo, Jesús nos invita a hacer un alto en el camino, a acompañarle hasta una montala alta y a ver como se transfigura ante nosotros, su rostro como el sol, sus vestidos blancos como la luz. Tan impresionante debió ser aquella situación que Pedro –siempre el más atrevido- no se le ocurrió más que decir: “¡Qué bien se está aquí!” Y luego añadió aquello de hacer tres tiendas, olvidándose de sus compañeros y de él mismo. 

      Debió ser una experiencia impactante. No parece que en ningún momento les causase miedo o temor. Más bien, lo contrario. Escucharon o sintieron la voz de Dios que les invitaba a escuchar la voz de su Hijo, Jesús. Una vez más, la invitación a escuchar y acoger en el corazón la Palabra, que debe ser siempre el centro de la vida cristiana. 

      Pero hay un detalle importante. Todo sucedió en una montaña alta. Allí subieron Pedro, Santiago y Juan acompañando a Jesús. Y de allí tuvieron que bajar. Porque la vida sucede en el llano, abajo, en el camino de la vida. De alguna manera, la vida es más larga, más duradera en el tiempo, que la transfiguración. Jesús es sobre todo el maestro que les lleva hacia Jerusalén. Porque sí, todo sucede en el camino hacia Jerusalén. Allí va a haber otra transfiguración relativamente distinta. 

 

Una parada en el camino

      En la vida de Jesús, a estas alturas, ya han pasado muchas cosas. Han quedado atrás los primeros tiempos de su predicación en Galilea, cuando eran multitudes las que le seguían, cuando hablaba del Reino de Dios en parábolas y curaba a los enfermos y liberaba a los poseídos por el demonio. Algo ha sucedido que ha cambiado el rumbo de una historia que había empezado muy bien. Los que le seguían, los que le escuchaban, pensaban que tenían delante al libertador de Israel, el libertador de todas las opresiones, el que iba a poner fin a todos los sufrimientos y esclavitudes. Pero en un momento determinado (la confesión de Cesarea en los evangelios sinópticos, el discurso del pan de vida en el evangelio de Juan) muchos dejan de seguirle. El grupo de los discípulos se queda reducido a la mínima expresión. Para ser sinceros, ni siquiera están muy seguros de por qué siguen con él. 

      Lo que se vislumbra en el horizonte no es precisamente la liberación ni la implantación del nuevo reino de Israel y el fin de la dominación romana. El enfrentamiento de Jesús con las autoridades religiosas de su tiempo no aventura un camino fácil. En Jerusalén hay nubes de tormenta que no presagian nada bueno. Hasta el mismo camino de Galilea a Jerusalén está en cuesta. 

      En el medio de ese camino se produce la transfiguración. Es una experiencia tan impactante que Pedro desea quedarse allí para siempre. Le da lo mismo pasar frío o no comer. Cualquier cosa es mejor que volver al camino, que bajar de la montaña para reemprender el viaje a Jerusalén. 

 

Vislumbrar la esperanza

      Pero Jesús es tozudo. Sabía que tenía que terminar lo que había empezado y que no hay Pascua de Resurrección sin antes pasar por el sufrimiento, por el dolor, por la muerte. El Reino es de los esforzados. Y Jesús se va a dejar la piel para cumplir la voluntad de su Padre. Sólo bajando hasta lo más hondo del dolor humano, podrá abrirse una puerta a la esperanza que no sea ficticia sino real. Le animaba su propia experiencia de Dios, sus días y noches de oración, su convencimiento de que por el Reino valía la pena darlo todo. 

      Pero también sabía que tenía que cuidar de sus hermanos, que los tenía que alentar en su camino para que no desfalleciesen, para que hiciesen su propio camino, su propia Pascua y pudiesen alumbrar en sus corazones la verdadera esperanza, la que anima el amor y la entrega de la vida por los hermanos y hermanas. 

      Quizá por eso, en medio del camino de Galilea a Jerusalén, los invitó a subir con él a aquella montaña alta y les adelantó un poco de la gloria del cielo. Quizá por eso hoy nos invita a participar en la Eucaristía y saborear un poco lo que es la fraternidad del Reino, en esos momentos en que todos estamos alrededor de la mesa y, más allá de las diferencias, somos capaces de compartir el pan y el vino y acoger juntos la Palabra y dar gracias al Padre. 

      Quizá por eso cada vez que hacemos fraternidad experimentamos un poco la transfiguración, conocemos la esperanza a la que Dios nos llama. Saboreamos por anticipado el banquete del Reino. Y luego, seguimos caminando con renovado entusiasmo. 

Comentarios

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José A.

José A.


el 9/3/11
Estimado amigo en el Señor Fernando:
Quisiera pedirte, por favor, si vas a poner alguna imagen en el comentario del 2.º domingo de cuaresma. Gracias por tus comentarios que se aprovechan para la pastoral en la Iglesia del Colegio.
Atentamente te saluda
José A. Heredero, S. I.
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José A.

José A.


el 11/3/11
Estimado P. Torres:
Quisiera pedirle, por favor, si va a poner alguna imagen al comentario que hace a este domingo, 2º de Cuaresma. Se lo agradecería me lo comunicase para que yo vaya preparando, poco a poco, el montaje para el domingo en la Iglesia del Colegio. Que el Señor le siga bendiciendo por el bien que hace con sus comentarios.
Atentamente le salud
José A. Heredero, S. I.
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Dolores

Dolores


el 12/3/11
estoy empezando en un grupo de comunida parrokial y necesito de mucha ayuda oslo agrdeceriatanto
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Felicidad

Felicidad


el 15/3/11
Gracias por compartir su comentario evangélico, simpre encuentro mucho que me ayuda personalmente a profundizar el texto, y hay nuevas luces que alumbran el sendero de cada día.
(No habra ejercicios en Valdelamora?)
Felicidad mic
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valentin

valentin


el 16/3/11
Gracias por ayudarnos a comprender el evangelio las escrituras Gracias Dios los Bendiga
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Blanca

Blanca


el 16/3/11
Ya estamos en la Eternidad y esos momentos de gozo, son una participación, un momento de compensación a tantos otros de tristeza y sufrimiento por los demás y por nosotros mismos.
Los momentos de "Tabor", nos dan fuerzas para todo lo demás.
No quiero dejar de estar al lado de nuestros hermanos japoneses y de todos los países en conflicto de Libia, África... El Señor sea su refugio y fortaleza. Te lo pedimos Señor.
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José A.

José A.


el 18/3/11
Estimado P. Torres:
Gracias por poner tus fotos en el comentario. Que sigas haciendo tanto bien a todos y que el Señor te siga bendiciendo en todo. Un abrazo de tu amigo en el Señor
José A. Heredero, S. I.
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rosita27

rosita27


el 19/3/11
Pedirle a Dios q nos ayude a saber escuchar a su hijo amado Jesucristo con fe y esperanza, q su palabra q es vida nos anime y alimente para contemplar su grandeza y amor por ntros. q se queda en la sgda. Eucaristia para darnos fuerzas en el caminar viviendo en el amor transformando ntros. miedos en gozo y confianza en su misericordia.Gracias Dios bendiga su hermosa misiòn.
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Luis Alberto

Luis Alberto


el 19/3/11
El Señor ama la justicia y el drecho dice el Salmo 32, qué consuelo recordarlo en medio de tanta violación de la vida. El grito de Jesús en la cruz: ¿"Dios mío por qué me has abandonado"?, manifiesta que Dios está del lado de la justicia de un modo desconcertante. Pero reafimar la esperanza de que en medio de "tanta llanura" una "montaña de goloria" se eleva hace bien, aunque todo indique terminar en la cruz, la vida triunfa de alguna manera, Dios sabrá como.
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P. Oscar

P. Oscar


el 20/3/11
gracias por la ayuda de la reflexion en la red que el buen dios bendiga y le conceda mas sabiduria, pues me es de mucha ayuda para mi parroquia por aca en la amazonia ecuatoriana bendiciones
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jose222

jose222


el 20/3/11
En este tiempo de cuaresma Jesus nos quire contrarnos con un corazon tranfigurado y nuevo por eso vivimos intensamente este Segundo Domingo de cuaresma.
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katyuska

katyuska


el 20/3/11
creo que tambien le costaria llegar a la cima del monte tabor despues de muchos esfuerzos y como hombres se sentirian cansados y alver tanta hermosura desde lo alto no me extraña lo que dijo pedro pero no penso ni siquiera en el creo que le queria evitar sufrimientos al maestro pero el PADRE se le adelanto alos pensamientos y fue cuando le dijo ESTE ES MIHIJO ELAMADO ESCUCHALO ¡ojala nosotros vajemos del tabor alcalvario a vivir la realidad humana viendo siempre pero con la mirada puesta en el tabor para no desfallecer en el camino gracias por el comemtario
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maiitah

maiitah


el 22/3/11
interesante....
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fiorella

fiorella


el 2/4/11
porque jesus tuvo que dar la vida por nosotros
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