Comentario al Evangelio del

Francisco Javier Goñi, cmf

La parábola de Jesús es clara. Sus adversarios entienden inmediatamente que está hablando de ellos. Primero fueron los profetas, enviados por Dios para guiar a su Pueblo hacia el Reino futuro: rechazados, maltratados, asesinados por aquellos en cuyas manos Dios había puesto su Creación y su Plan de Salvación. El último de ellos, el Bautista, también asesinado por los grandes y poderosos. Ahora, al fin, el Padre Dios le ha enviado a Él, el Hijo amado: también Él será rechazado, acusado falsamente, asesinado. Aquellos fariseos y sacerdotes, que ya estaban empezando a hacer planes para acabar con Jesús, comprenden perfectamente que está hablando de ellos. Pero no había llegado todavía el momento: se alejan. Sabían, astutos como eran, que había que esperar el momento adecuado. En realidad, poco les importaba Dios y su Voluntad: aquel hombre iba en contra de sus intereses, de su poder y de su prestigio. Había que acabar con él.

Y si con el Maestro hicieron lo que hicieron, no será menos con sus discípulos. Anunciar el Amor de Dios y el Evangelio de Jesús, y denunciar en consecuencia las situaciones, estructuras y decisiones que van contra su Plan de plenitud y felicidad para todos sus hijos, en especial para los más pobres, provocará necesariamente la ira, el rechazo y la violencia de los que se benefician a costa del sufrimiento de otros. Si la Iglesia es fiel a su misión, si los cristianos somos fieles, acabará y acabaremos en la Cruz. El camino del amor pasa necesariamente por la Cruz.

Malo si en vez de experimentar el rechazo de los poderosos lo que estamos haciendo es aliarnos con ellos. Malo, si en vez de estar al lado de los pobres, compartiendo su suerte, luchando por la justicia y anunciándoles la Esperanza del Reino, nos hacemos fotos con los ricos y poderosos de este mundo, nos ponemos a su lado, vivimos como ellos, y acallamos la denuncia profética que entraña el Evangelio. ¿No estaremos huyendo de la Cruz? ¿No estaremos dejando de confiar en el que viste a las flores del campo y nos invita a luchar por el Reino y su justicia?

Llegará el día en el que el Hijo del Hombre vuelva de nuevo; y el Padre hará Justicia; y el Reino Nuevo, el que nace del Amor y la Cruz, será una realidad. ¿Del lado de quién nos encontrará cuando llegue el momento?

Comentarios

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maria fe
maria fe

el 7/3/11
que es el calendari liturgico
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maria fe
maria fe

el 7/3/11
que es el calendari liturgico
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suhey pavon
suhey pavon

el 7/3/11
es hermosa la Palabra de Dios llena el alma y es edificante para la inteligencia del hombre y la mujer.
Gracias Dios por existir
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Luis Gallis
Luis Gallis

el 7/3/11
Un profeta es un personaje mal visto que a muchos in-
comoda, porque obligan a salir de situaciones placente-
ras, provechosas, que por sí no tendrian mayor impor-
tancia ( ya que tenemos derecho a buscar la felicidad),
siempre y cuando no perjudiquen al medio social en que viven. Un profeta dirá que no debes adulterar los
alimentos que vendes, que no deberías ver televisión
basura porque te embrutecerás, que pagues a Hacien
da lo que debas, que no has de ir tras la mujer o el -
hombre del prójimo (ma), etc,etc,. Estos hombres de
la parábola eran unos enviados para cumplir una mi-
sion ( cobrar unos intereses ), por eso se lo cargaron.
Jesús, fué un incómodo para los que vivian bien, ro -
deados de prebendas y creidos de poseer la verdad en
nombre de un falso dios, » ver comentario
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