Comentario al Evangelio del

Silvia Ugarte

Queridos hermanos:

Reza un refrán: “Quien no vive para servir, no sirve para vivir”. Jesús desea que este sea un distintivo entre sus seguidores, y se pone a sí mismo como ejemplo (Mc 10,43-45). Es decir, que “pasemos por la vida haciendo el bien …” (cf. Hch 10,38), sin hacer mucho ruido, sin buscar fama o poder en ello.

En la vida cotidiana es difícil corresponder a dicho deseo. A todos nos gusta que se resalten nuestras cualidades y se encubran nuestros defectos, que se reconozcan nuestros logros y no se recuerden nuestros fracasos. De modo que nuestra imagen sea plausible.

Es el deseo de Juan y de Santiago, que piden al Maestro un puesto relevante cuando esté en su gloria; petición que, por cierto, manifiesta que no han entendido nada de lo que Jesús ha enseñado dos versículos antes de esta escena. Pero no es eso a lo creo debemos prestar atención, sino a la innata inclinación que llevamos dentro de querer estar por encima de los demás. El Señor no se refiere explícitamente a ello, sólo recuerda que “el que quiera ser grande, sirva como el más pequeño”. Tengo la impresión de que es una invitación a detenernos a pensar cómo entendemos el poder...
Siempre tenemos poder sobre algo, pero, sobre todo, sobre alguien. Las personas mayores (por experiencia) suelen decir que el poder –de cualquier índole- corrompe,  incluso el religioso. El poder no es en sí mismo corruptor y no hay que temer poseerlo, lo importante es no perder de vista el uso que hagamos de él. ¿Es un medio para ejercer imponer nuestra voluntad o es un medio para servir a los demás? Si bien, para responder la pregunta, basta con mirar hacia dentro de nosotros mismos, también podemos hacerlo reflexionando sobre lo que vive el mundo árabe en estos días. Cito el ejemplo de Libia, conocido por todos seguramente. La actitud de Muamar el-Gadafi es indigna y penosa, y a la vez un clarísimo ejemplo de lo que señalábamos antes. Mas no cabe aquí entrar en detalles sobre el juicio a su actitud; sí hacernos una llamada de atención y apropiarnos de las palabras de Jesús, que no pierden vigencia con el tiempo y son dichas hoy a cada uno de nosotros: “…sea el último y el servidor de todos”.

Vuestra hermana en la fe,
Silvia Ugarte

Comentarios

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fray felipe
fray felipe

el 2/3/11
una vez mas nos encontramos con la lógica de jesús. la de la entrega de la propia vida y no la del poder. no es otra cosa que la sabiduría de la cruz, donde se instaura el reino de Dios en el amor.
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Gracias
Gracias

el 2/3/11
Buenos Dias, leer esta reflexion me ha respondido mi inquietud y me ha dado respuestas, que no todo es dinero y fama, todas esas vanalidades se quedan aqui en la tierra, lo importante es lo que hagamos a nuestro paso por ella....Amen, viva Dios!!!
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vicente condori
vicente condori

el 2/3/11
Jesús nos dice que ha venido para servir, para entregar su vida por nosotros. Jesús entendía el poder como servicio a los demás, un servicio compartido entre servidores donde no había jerarquías. Pidamos a Dios que nos haga humildes servidores de su Nuevo Reino.
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JACKY.
JACKY.

el 3/3/11
PIENSO QUE LO IMPORTANTE EN REALIDAD NUNCA ES EL LUGAR QUE OCUPEMOS SINO QUE ES LO QUE NOS MUEVE A HACER LAS COSAS, LAS OBRAS, EL SERVIVIO, EL BIEN. SE QUE HAY MUCHAS RESPUESTAS; HE ESCUCHADO DECIR:"PARA SALVARNOS, PARA SER SANTOS, PARA DAR TESTIMONIO", REALMENTE NINGUNA DE LAS RESPUESTAS ESTAN EQUIVOCADAS PERO TAMPOCO SON LO SUFICIENTEMENTE CIERTAS COMO PARA ENTENDERLAS DE ESE MODO. CREO QUE NO BUSCAMOS MAS QUE AGRADAR A DIOS, NO BUSCAMOS BENEFICIOS A CORTO PLAZO, NI RECONOCIMIENTOS Y MUCHO MENOS ENSALSARNOS, NI ACRECENTAR NUESTRA AUTOESTIMA, COMO MUCHOS PIENSAN; BUSCAMOS IMITAR A JESUS AYUDANDO, SIRVIENDO, Y EN SER UN CANAL PARA QUE LA GRACIA DE DIOS LLEGUE A AQUELLOS QUE POR ALGUN MOTIVO SE LES IMPOSIBILITA LLEGAR A EL POR SUS PROPIOS MEDIOS. NO SERVIMOS PORQUE QUEREMOS SER LOS PRIME » ver comentario
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