Comentario al Evangelio del

Luis Manuel Suarez, cmf

 

Queridos amigos y amigas:

a los tres días de la navidad, se celebra la fiesta de los “santos inocentes”, partiendo del relato de Mateo de la matanza de los niños por Herodes.

Toda una escena en la que aparecen los “personajes principales” de este tiempo de Navidad: la luz y las tinieblas, la debilidad y la esperanza.

La luz molesta a las tinieblas. Porque son incompatibles. Por eso Herodes quiere hacerla desaparecer, y trama su plan. Y en esa lucha, recreada en tantas escenas de la Biblia y del cine contemporáneo, resplandece la fuerza de la debilidad: una pareja que se pone en camino con su hijo recién nacido, huyendo a la tierra donde sus antepasados habían sido esclavos para salvar su vida. Y en esa debilidad, surge la esperanza…

Jesús, desde su nacimiento, asume la historia de su pueblo, pasando por los mismos lugares por donde pasó y por sus mismos aprietos. Y al asumir esa historia, asume también nuestra historia de luces y tinieblas, de luchas y de esperanzas. Porque la historia del Pueblo de Dios narrada en la Palabra es también nuestra historia.

En la fiesta de hoy recordamos a todos los que en el mundo han vivido esta misma historia de persecución, de huída y de muerte inocente. En el pasado y en el presente… Víctimas concretas de las tinieblas que quieren dominar la historia: niños, mujeres, hombres, ancianos…

Frente a esa tiniebla, Dios no despliega sus ejércitos ni acaba con el mundo de manera drástica… sino que ofrece algo mejor: su Hijo, naciendo entre nosotros, es la fuerza en la debilidad, la luz que alienta toda esperanza y que ya se ha comenzado a transmitir… hasta los confines del mundo.

Ya hay mucho camino recorrido y aún queda mucho por hacer. Pero ya está puesto, en el corazón del mundo, la semilla de un mundo nuevo.

Vuestro hermano en la fe:

Luis Manuel Suárez, cmf (luismanuel@claretianos.es)

Comentarios

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vicente condori

vicente condori


el 28/12/10
Jesús es la luz del mundo, de este mundo de tinieblas. La lucha entre el bien y el mal se manifiesta en este día de celebración donde honramos la memoria de nuestros hermanos que dieron su vida por la construcción de un Nuevo Reino de justicia, paz y dignidad. En la octava de la Navidad, pidamos al Señor que nos fortalezca para ser sus buenos soldados en la lucha contra el mal.
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Carlo Lavelli

Carlo Lavelli


el 28/12/10
Gracias Luis Manuel, esta muy hermoso este comentario!
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