Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

De la angustia a la esperanza

 

      Hay esperas y esperas. No es lo mismo la espera del padre que en la sala de espera del hospital aguarda que le comuniquen el nacimiento de su hijo que la del soldado que en la trinchera aguarda el comienzo de la batalla. No es lo mismo el adviento que el espíritu de las lecturas de estos últimos domingos que nos hablaban casi del fin del mundo con imágenes terroríficas de destrucción y cataclismos cósmicos. 

      Es que ya hemos comenzado el Adviento. Comienza un nuevo año litúrgico, la oportunidad de domingo a domingo volver a meditar los grandes misterios de la vida de nuestro señor Jesucristo, el centro, el Alfa y la Omega, el principio y el fin de nuestra fe. Si seguimos aquí, si somos miembros de la comunidad creyentes es porque la figura de Jesús sigue estando en el centro de nuestros pensamientos. Y su reino es el sueño que anima nuestro compromiso. Y su Padre nos hace sentirnos miembros de la misma familia de Jesús y hermanos de todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. Y su Espíritu lo sentimos dentro de nosotros, animando nuestra vida, impulsando nuestros esfuerzos por crear fraternidad y vencer al odio y la violencia que demasiadas veces nos hacen hundirnos en el barro de la historia. 

 

Comienza el Adviento

      Y el primer misterio que hay que celebrar es el nacimiento de Jesús. No es un nacimiento más. Nos habla de la encarnación del Hijo de Dios. Nada es accidental en ese nacimiento. Todos los detalles tienen un poderoso significado para nuestra fe. Por eso no podemos llegar a celebrar la Navidad sin una adecuada preparación. El Adviento es ese tiempo que nos dispone para celebrar la Navidad, para darnos cuenta de lo que celebramos y vivimos, para que llegue a lo más hondo de nuestro corazón y entendimiento el misterio de un Dios hecho niño en un pesebre. 

      Adviento es tiempo de espera alegre. Lo que se nos viene encima no es una amenaza sino una gracia. La invitación a estar en vela no es para estar preparados ante el desastre final sino  para disfrutar en comunidad de una espera que es casi tan alegre y gozosa como la misma celebración del hecho. En la espera anticipamos la realidad que viene, la presencia de Dios entre nosotros. En la espera nos permitimos soñar con un mundo diferente. Y ese sueño transforma ya nuestra manera de comportarnos, nos hace vivir de otra manera. 

      En la espera, volvemos a leer los textos de los antiguos profetas y sus palabras resuenan en nuestro corazón y pintan una sonrisa en nuestro rostro. Leemos y releemos las palabras de Isaías en la primera lectura y nos dan ganas de salir caminando hacia el monte del Señor. Es como si el Espíritu de Dios nos convocará a salir de las iglesias, de nuestras casa, a marchar por la calle anunciando a todos el gozo que se avecina. Por muchas noticias de crisis y desastres de los que están llenos nuestros telediarios, hay una noticia más importante .
Va a nacer Jesús, será el árbitro de las naciones. De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas. Es el más viejo sueño de la humanidad –la paz, la felicidad, el bienestar para todos– que se atisba ya en el horizonte. Y nosotros sabemos que ese sueño se va a hacer realidad. Se ha hecho ya realidad en Jesús, cuyo nacimiento nos preparamos para celebrar.

 

Tiempo para estar en vela 

      Por eso es hora de despertarnos del sueño. O de las pesadillas en que a veces estamos tan metidos que no vemos la luz del Señor que se atisba ya en el horizonte. La realidad es que la noche está avanzada y el día se echa encima. Hay que levantarse, desperezarse, salir de casa y ponerse trabajar por un mundo mejor, como dice la lectura de la carta de Pablo a los Romanos. 

      Es lo mismo que nos dice el Evangelio: ya está cerca algo tan importante que va a cambiar nuestra vida cotidiana. Hasta ahora la gente comía, bebía y se casaba. Ahora viene algo nuevo. Algo que va a cambiar el color de todo lo que hacemos, que va a dar un nuevo sentido. Lo que viene es la presencia novedosa del Espíritu de Dios, la irrupción de la gracia de Dios que, como un torrente, inunda nuestro presente y nos hace vivir de otra manera: bajo la luz de la misericordia, la reconciliación, el perdón, la comprensión. En definitiva, bajo el inmenso paraguas del amor de Dios que desea la vida de todas sus criaturas. 

      Por eso hay que estar preparados, en vigilia, y ya desde ahora gozar de esa presencia. ¿No se dice siempre que las vísperas de una fiesta son casi mejores que la fiesta misma? Pues ya estamos en las vísperas de la Navidad. Es tiempo de disfrutar y de gozar con la preparación de la fiesta mayor del año: viene Jesús. No es tiempo de angustia sino de esperanza. 

Comentarios

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Cecilia
Cecilia

el 26/11/10
Hermoso comentario sobre la esperanza y la alegria en este tiempo de adviento, de preparacion para la venida del Senor a esta humanidad doliente y convulsionada, que disfrraza su dolor, su sin sentido y sus injusticias con la rumba, el licor y el consumo.
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Bertha
Bertha

el 28/11/10
podemos velar porque tenemos esperanza y preparar las Fiestas,
ÉL SEÑOR no defrauda
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Jose Luis JL
Jose Luis JL

el 28/11/10

Acojamos el Amor de Dios en nuestras vidas.
No tengamos miedo a nada, que todo lo de Dios es bien. ¡hasta la muerte se hace Vida!
Vigilar es dejar que Dios crezca en nuestro interior para dejar brotar los frutos del Bautismo en nosotros y en nuestras vidas. Es vivir en Esperanza: Sufrimos el mal y sus consecuencias, pero no lo aceptamos ni en nostros ni en los demás.
¡Busquemos lo que es de Dios en la vida ordinaria de cada día!
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kaisar
kaisar

el 28/11/10
Sin esperar no tiene sentido nuestra vida y que mejor que esperar en el Señor Jesús, ademas nuestra sociedad esta sin Esperanza es nuestra misión como cristianos rogarle a Dios para que nos dé esa virtud teologal que es la Esperanza, Animo Dios los bendiga.
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maria ines
maria ines

el 29/11/10
tiempo de espera para que haiga en nstoros ese cambio jesus viene d enuevo a nacer en nuestro corazon dejemoslo entrar y pidamosle que nunca nos falta la fe y la esperanza quie son pilares para nuestra mision de cristianos
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ekdnke
ekdnke

el 1/12/10
jesus nos a dado su vida por nuestros pecados
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burbuja
burbuja

el 2/12/10
lindo
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CAMILA PANÇHA
CAMILA PANÇHA

el 11/3/11
creo que el fin del mundo es mentira dicen puras leceras para asustar a la gente ¡¡¡¡ toNTOS no saben que yo soy DIOS ENTIENDAN DE UNA VEZ POR TODOS LOS CIELOS YO ME LLAMO DIOS
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