Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Un rey y un reino diferentes 

 


 

 

 

      Este no es un reino como los demás ni nuestro rey se parece a ninguno de los que ha habido o habrá en la historia de la humanidad. Ya decía Jesús que estamos acostumbrados a que los poderosos nos exploten u opriman pero que entre nosotros no debía ser así. Lo malo es que las personas tendemos a imaginar lo desconocido a partir de su semejanza mayor o menor con las cosas que conocemos. Por eso, el mismo Jesús habló de reino y nosotros hemos terminado haciéndole a él rey. Y de tanto usar las palabras se nos ha colado de rondón la idea de que su reino es eso: un reino, y de que él es rey como lo son los reyes de este mundo. 

      ¿Cómo son los reyes de este mundo? De muchas maneras. Pero me gusta recordar la introducción de un libro de un sociólogo que leí hace muchos años sobre la política. Comenzaba el libro diciendo que en las sociedades animales de todo tipo siempre había un líder. Decía también que ese líder tenía muchas veces funciones de servicio a la comunidad: proteger a los más débiles, buscar alimento, etc. Pero lo que se daba siempre en esas sociedades animales es que el líder se aprovechaba del grupo. Es decir, tenía a su disposición las mejores hembras, era el primero en comer y tenía derecho, pues, a los mejores bocados, etc. Luego comenzaba el libro propiamente dicho a explicar los mecanismos de organización social que hemos dado en llamar “política”. No hacía falta decir nada más para entender que también en la sociedad humana los políticos muchas veces realizan un servicio a la sociedad pero que son más veces las que se aprovechan de ella, de nosotros, para su propio beneficio. 

 

El pacto de Hebrón

      Jesús no quería ser un rey de esa manera. Basta con leer el Evangelio detenidamente para entenderlo. Lo suyo es otra forma de comenzar. Posiblemente sea utópica en el sentido de imposible –por eso le costó la vida cuando lo intentó– pero es ciertamente otra forma de organizar la sociedad. Quizá la clave para comprender a Jesús y su idea de lo que era el reino nos la puede dar la primera lectura de este domingo. El segundo libro de Samuel nos cuenta que todas las tribus de Israel fueron a Hebrón y allí el rey David hizo con ellos un “pacto”. Es muy importante subrayar el “pacto”. Un pacto se hace entre iguales. A un pacto no se llega como resultado del poder de uno sobre los demás sino a través del diálogo, del acuerdo, del buen entendimiento. Y todos son responsables de guardar y llevar a la práctica el pacto.

      Lo que Jesús nos ofreció de parte de su Padre fue la firma de un nuevo pacto con la humanidad. Para poder llegar a ese acuerdo, Dios tomó la iniciativa: se abajó, no hizo alarde de su categoría de Dios, se puso a nuestro nivel. En definitiva, se encarnó. 

      Pero no le entendieron. Porque no es fácil. Los judíos tenían, como tantos hoy en día, la idea de un líder, un Mesías, que fuese todopoderoso y les solucionase de un golpe todos los problemas. Los judíos, como nosotros tantas veces, no querían sino volver a ser niños y que papá o mamá les hiciese la vida fácil. 

 

Ciudadanos libres del Reino de Dios

      Los judíos eliminaron a Jesús porque en lugar de llevarles a la victoria, a la independencia, a un nuevo reino de esplendor, les invitaba a hacer otro camino diferente: el de su reino, el de la fraternidad, el de la acogida a los marginados, a los pobres, a los indefensos, a los enfermos. Porque el reino del que hablaba Jesús era otra cosa. Jesús era peligroso porque invitaba a la gente a pensar, a ser libre y responsable, a madurar como personas, a no dar por supuesto que lo que hacían los poderosos estaba bien sino a ponerse al nivel y discutir y dialogar y sentirse responsable de buscar el bien común. Lo de Jesús era otra cosa. 

      Así que Jesús es nuestro rey pero no al estilo al que estamos habituados. Es un rey que no se siente superior a nosotros, que se abaja. Es un rey que termina muriendo en la cruz. Es un rey que no cree en el poder de las armas sino en la fuerza de la reconciliación, del amor gratuito, de la misericordia. Es un rey que mantiene la esperanza y que, en medio de las dificultades, es capaz de crear esperanza en el corazón de los que están cerca de él, como vemos en el evangelio de hoy. 

      Hoy tenemos la oportunidad de volver a sellar el pacto con nuestro rey. De igual a igual, nos comprometemos a trabajar por el reino. Mejor, por “su” reino. Creemos que vale la pena y que podemos intentar vivir y relacionarnos de otra manera, no basadas en la ley del más fuerte sino en el amor. La jugada es arriesgada. A Jesús le costó la vida. Pero nosotros estamos llenos de esperanza porque sabemos que el Dios de la Vida está de nuestro lado. 

Comentarios
Emilio mg Emilio mg
el 16/11/10
Es muy bueno el comentario ,extenso pero no le sobra nada
Entender que el Reino de Dios no da satisfacciones como las que buscamos en la tierra ,sino que responde a otros parametros que nos pueden permitir vivir el cielo en la tierra ,es lo mas importante.
Muchas gracias
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Blanca Blanca
el 19/11/10
Unas veces me he sometido: ¿Sentimientos?: Víctima, rebeldía, incomprensión, rechazo, tristeza...
Otras he sido autoritaria, dominante: ¿Sentimientos? Alejamiento, frialdad, injusticia, soledad, inmadurez...
Pactar, dialogar, reflexionar, igualdad, amor...Es difícil, pero en ello me gastaré la vida. Sobre todo en el perdón, como Él...
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sebastián sebastián
el 19/11/10
Difñicil hacer llegar que Jesús es, sobre todo, servidor. Las claves de su diccionario son otras.
Reino = servicio, no se entiende.
Aun jugamos a presentar la Iglesia como poder.
Dios nos haga madurar en este aspecto de la enseñanza de Jesús: Reinar es servir.
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Bertha Bertha
el 19/11/10
! VIVA CRISTO REY!
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VIVA JESUS VIVA JESUS
el 20/11/10
GLORIA A JESUS POR SIEMPRE, CONFIARE MI VIDA A EL REY, VIVA CRISTO EN NUESTROS CORAZONES, PON TODO EN LAS MANOS DE EL Y EL HARA SU OBRA
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Jose el Galileo Jose el Galileo
el 21/11/10
Caramba esto si son homilías. Gracias.
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Esther Esther
el 21/11/10
Es un rey que no cree en el poder de las armas,
y que hemos hecho los humano con la cultura de muerte, que vemos en todas partes. Jesús Rey misericordia
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Laureano, CSsR Laureano, CSsR
el 21/11/10
Gracias P. Fernando por sus aportes. Ese es nuestro Rey, de paz y amor, de justicia y fraternidad. Qué pesar que aún no lo hayamos podido entender de ese modo. El problema no es tanto que los políticos actúen así. Al fin y al cabo el mundo los lleva a pensar y actuar de ese modo. Lo grave es que nosotros decidamos vivir el seguimiento con esas actitudes. Dios te bendiga.
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olga02308 olga02308
el 22/11/10
Venga anosotros tu reino Jesùs, en las angustias,en las traiciones,en los corazones heridos,en los rencores,en las angustias,en las tristezas,en los desengaños,en el dolor,en la perdida,en la ausencia fisica de un ser querido, pero que no falte tu reino Jesùs en las alegrias,en los triunfos,en los momentos de nuestros logros,en el cumplimiento de las metas, en la salud,en la riqueza etc que venga tu reino a todo nuestro ser por dentro y por fuera, que venga tu reino a nuestra vida.
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maria ines maria ines
el 23/11/10
gracias jesus por tu reino lleno de miesericordia y amor eres el mas grande lo los reyes pues tu reino es de amor y paz ojala y podamos vivirlo asi en el servir a los demas asi como jesus ayudo siempre y sano . asi debemos ser sus servidores en tu horar esc o trabajo se siempre el mejor servidor de todos asi como jesus nos enseño con amor y humildad
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ivonne ivonne
el 24/11/10
que tal andando aqui pa acer mi homework no ta mal eta pagina poque no lo wxplica muy bien
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