Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

      “¡Si al menos tú comprendieras en este día lo que conduce a la paz!” Es la primera frase de Jesús en el evangelio de hoy. Pero la podría repetir exactamente igual ante la Jerusalén de hoy. Y ante el edificio de las Naciones Unidas. Y ante cada una de las naciones y ciudades de nuestros días. Porque años y años después no terminamos de comprender que lo que venimos haciendo desde hace miles de años no nos lleva a la paz. La violencia, el odio, la guerra, todos parece que han sido los virus ante los que la humanidad no ha sabido encontrar el antídoto. Hoy abrimos los ojos asustados ante lo que ocurre en algunas naciones de África, por ejemplo. Eso no pasaría en nuestro país, pensamos. Pero se nos olvidan las dos guerras mundiales, el archipiélago Gulag, la guerra perpetua entre algunos vecinos. O la miseria a que están sometidas millones y millones de personas. 

      Jesús nos trae el mensaje que nos puede llevar a la paz. Basta con leer el Evangelio con los ojos del corazón abiertos para darnos cuenta de que la sociedad se construiría de otra forma si partiésemos del hecho básico de que todos somos hermanos, de que no hay mejor forma de vencer el miedo que tender la mano al otro y construir una casa para todos. 

      El rollo cerrado con siete sellos de que se habla en la lectura del Apocalipsis no tiene otro secreto ni misterio que ése. No hay milagros. No hay amenazas ni castigos previstos. No se habla de cómo va a ser la destrucción de este mundo. El mensaje no puede ser diferente de la buena nueva que predicó Jesús. Él es el cordero de que se habla en el Apocalipsis. Él es el que abrió el rollo y desveló su secreto, que no es otro que las bienaventuranzas, el mandamiento del amor, la invitación a seguirle y colaborar con él en la construcción del reino, la llamada a reconocer a Dios como padre que nos tiene por hijos y nos ama, la cercanía con los pobres, los enfermos, los oprimidos para poner de manifiesto el amor y la predilección que Dios siente por los más pequeños.

      Todos esos son los caminos que nos podrían llevar a la paz y a romper esta espiral de violencia, odio y desamor en la que estamos envueltos. ¿Lo llegaremos a entender algún día?

Comentarios

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rossivil
rossivil

el 18/11/10
Me encantó, es una explicación clara y actual, loas felicito y seguire consultansdo su página .
gracias
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camila
camila

el 18/11/10
ya es hora
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vicente condori
vicente condori

el 18/11/10
Jesús lleno de tristeza contempla la ciudad de Jerusalén decepcionado porque no lo reconocieron y pusieron todo su interés en el dinero, en el culto, en el poder político y religioso. Como creyentes de Jesús debemos de hacer la promesa de generar en nuestra familia y comunidad relaciones de paz, de respeto y reconciliación.
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rubencheo
rubencheo

el 18/11/10
Un Jesús que llora, es un Jesus humano, que hace una lectura de la realidad, que se angustia porque proporciona las herramientas para la felicidad y se encuentra con oidos sordos, no solo de algunos, sino de multitudes enteras.
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maria ines
maria ines

el 19/11/10
y me pregunto yo que hemos hecho cada uno de nosotros para que jesus deje de llorar? ya es hora hermano d emi alma si tu que te dices catolico apostolico y romano ya es hora de que vivamos en paz ahi en tu hogar respetando a tu familia enseñandolo con tu formsaa de ser que jesus esta vivo que el nos ama y perdona siempre y nos espera siempre dejemos a un lado la violencia dejemos de hacer daño al proximo y vivamos como jesus nos pide solamente amandonos los unos a los otros es perdonandonos que vamos a vivir los invito a cambia r nuestra forma de fuera egoismos fuera odios fuera violencia y vivamos en paz asi sea
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jose luis
jose luis

el 19/11/10
dios quiere que vivamos enpaz y nos amemos unos alos otros como el nos ama
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jolquirca
jolquirca

el 19/11/10
dios es amor fe y esperanza buscalo
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