Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

      En las lecturas de este día se mezclan muchas ideas. Desde las condiciones que tienen que tener las personas para ser elegidas presbíteros (sacerdotes u obispos) hasta los escándalos, el perdón y la importancia de la fe. 

      La fe, la petición de los discípulos a Jesús, nos sitúa frente a lo más nuclear de la vida cristiana. Sin fe, sin experiencia personal del encuentro con Dios en Jesús no hay nada que hacer. Ni vida cristiana ni vida de comunidad ni nada. La fe es el paso que ha de dar cada persona, cada uno de nosotros, de situarse frente a Dios en actitud de confianza y creer que Dios es como Jesús nos lo ha contado, como Jesús lo vivió. Nadie puede dar ese paso por otra persona. Es una decisión personal e intransferible. 

      Pero desde ahí cobra realidad la vida comunitaria en todas sus dimensiones. Desde las más sencillas hasta las más complejas. Desde la fe, se perdona sin problemas, sin rencores. Desde la fe las heridas que a veces nos deja ese mundo tan complejo de las relaciones interpersonales se curan y sanan. El perdón se hace posible cuando tenemos en cuenta el amor con que Dios nos ha amado. Y, sobre todo, que él nos ha amado primero. 

      Desde la fe que nos hace sabernos hijos e hijas de Dios tenemos un cuidado especial de los más débiles, de los más pequeños. Escandalizarlos, hacerlos daño en su sencillez, es algo que el creyente lo evita porque de Jesús ha aprendido que esos, los débiles, los pequeños, son los primeros en la vida comunitaria, que deben ser el centro de las atenciones. Claro que no hay que equivocar ese cuidado con no decir la verdad cuando haya que decirla. Hay que discernir en cada momento y en cada situación. 

      La elección de personas para que ocupen los puestos de responsabilidad en la comunidad a todos los niveles es un asunto importante. Su presencia, su modo de estar y de cumplir con su función afecta a la vida de la comunidad toda. Parece que Pablo ya vio ese problema y escribió a Tito con algunos criterios que le facilitasen la decisión. Esas decisiones no están ahora en manos de la comunidad cristiana. Tengamos presente en nuestra oración a los que toman esas decisiones. Para que busquen el bien de la comunidad y no el propio. Y por los elegidos para que sean servidores y no amos del rebaño.

Comentarios
daniel exequiel daniel exequiel
el 8/11/10
comienzo el dia, leyendo y reflexionando este mensaje, es mi primer alimento al comenzar el dia, GRACIAS, GRACIAS SON UDS. UN GRA APORTE A NUESTRA FE.
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Hna. Maruja Hna. Maruja
el 8/11/10
Hola, yo doy gracias a Dios por tener este servicio que me ayuda a compartir con los jornaleros de PortChester,NY
Los comentarios son muy buenos y practicos para que los entiendan.
Dios lo bendiga por este ministeio.
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MARIA INES MARIA INES
el 9/11/10
ES VERDAD DEBEMOS DE TENER FE PORQUE SI NO TENEMOS FE ENTONCES NO SEREMOS CRISTIANOS QUE CREEN EN DIOS Y NUESTRA VIDA SERIA COMO VACIA LLENEOSNOS DE JESUS Y VIVAMOS COMO EL NOS PIDE PERDONEMONOS Y ACEPTEMOS SIEMPRE ASI COMO EL NOS ACEPTA Y ESPERA SIEMPRE
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