Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Somos hijos amados de Dios

 


 

 

 

      Hay muchos que en la vida aspiran a subir de categoría social, de nivel, de riquezas. Pero también es verdad que en la más tradicional espiritualidad cristiana hay toda una línea que invita a la humillación, al abajarse, a sentirse siempre culpables y pecadores por todo. Parece que la única forma de presentarse ante Dios es la del publicano, haya o no haya razón suficiente. Hay que humillarse, hay que hozar en la herida de la culpabilidad. Sólo así podemos, parece, provocar la misericordia de Dios. 

      La primera lectura de este domingo nos pone ante una realidad muy diferente que me ha hecho recordar uno de los lemas que presidían una reunión de grupos de matrimonios en la que participé en mis primeros años de sacerdocio: “Dios no hace basura.” Aquel lema nos hizo recordar a todos –tan proclives a darnos golpes de pecho y a pensar que no somos nada, que todo lo hacemos mal, que somos culpables de todo– que somos criaturas de Dios, que Dios nos ha creado. Ese origen es el que nos hace valiosos. Todo ser humano es valioso porque es creación de Dios, porque es hijo o hija de Dios por más que con su comportamiento haya dañado o escondido esa realidad. Como dice la lectura de la Sabiduría: “en todos los seres está tu espíritu inmortal.”

 

Lo que veían en Zaqueo sus paisanos

      Éste debería ser el punto de partida básico de nuestra relación con Dios: somos sus hijos, criaturas suyas, fruto de su amor; con los demás: son nuestros hermanos, son hijos de Dios como nosotros y dignos de su amor y del nuestro; y con la creación: aunque inanimada es fruto también de las manos de Dios, hay que respetarla y cuidarla porque forma parte del río de la vida que Dios ha creado. 

      A partir de aquí quizá sea más fácil comprender la actitud de Jesús ante Zaqueo, y ante los pecadores y marginados en general, ante todos los que sufrían de cualquier manera. La gente del pueblo de Zaqueo le veían como un explotador. No era precisamente amor lo que sentían por él. Hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos el jefe de los publicanos, de los que cobraban los impuestos en nombre del Imperio Romano no eran simplemente empleados de Hacienda como en nuestros días. Los romanos tenían el estado reducido al mínimo y en lugar de tener un ejército de funcionarios subarrendaban el cobro de los impuestos. 

      Es decir, Zaqueo había firmado una especie de contrato por el que se comprometía a entregar a los romanos una cantidad determinada todos los años. El resto era su problema. ¿Se entiende por qué se dice de él que era un hombre rico? ¿Se entiende porque Mafalda dice en una de sus tiras geniales que “nadie puede amasar una fortuna sin antes hacer harina a los demás”? ¿Se entiende por qué sus paisanos lo veían como un explotador? Estoy seguro de que hoy conocemos también por el nombre a otros “explotadores”. 

 

Lo que Jesús veía en Zaqueo

      Pues bien, Jesús mira a Zaqueo y descubre en él otra realidad más profunda y determinante. Lo de ser explotador o rico o mala persona no pasa de ser un accidente, algo que puede cambiar y cambiará. Lo más importante es la realidad básica: es un hijo de Dios, es un hombre que necesita conocer la misericordia y el amor de Dios. Ha buscado la seguridad en sus riquezas, en la explotación a sus hermanos. Jesús le invita a volver a casa, a sentirse de nuevo como lo que es: hijo de Dios.

      Esa cercanía provoca el cambio en Zaqueo. Devolverá con creces sus bienes a aquellos a los que ha robado, compartirá lo que tiene con los pobres. Jesús le ha descubierto su ser auténtico y se siente en familia con todos sus hermanos y hermanas. Hay que subrayar que el cambio no ha sido fruto de la amenaza del infierno. Tampoco Jesús ha hecho ningún tipo de denuncia profética dejando al descubierto la injusticia de su comportamiento. Jesús lo hace con los fariseos pero no en este caso. Aquí sólo se ha acercado a él y se ha auto-invitado en su casa. Zaqueo era un hombre que había encontrado la seguridad en sus riquezas pero era también, quizá por eso mismo, un marginado social. Jesús le ha integrado en la gran familia de los hijos de Dios, esa familia que no excluye a nadie. Por una razón simple: porque Jesús ha venido a buscar lo que estaba perdido. 

      Tendríamos que aprender de Jesús a mirar a nuestros hermanos con los mismos ojos que él nos mira. Y a nosotros mismos. Podemos haber hecho muchas cosas malas pero siempre seremos hijos de Dios. Nada ni nadie nos podrá quitar eso. Ni nosotros mismos. Nuestro valor no reside en lo que hacemos o no hacemos sino en el hecho de que somos fruto constante del amor de Dios. Por eso, como dice Pablo en la segunda lectura, oramos por los demás siempre para que su dignidad de hijos brille siempre, para que alumbre todo lo valioso que está en nuestro interior. Para que se manifieste lo que está escondido. 

Comentarios

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Federico
Federico

el 30/10/10
no cave ni la menor duda de que Dios nuestro padre nos ama mucho tan es asi que no solo nos a creado sino que sigue teniendo ese especial interes de transformarnos en personas nuevas y buenas. El nuestro padre sigue con la mirada puesta en el horisonte esperando que retornemos a El. !gracias Padre por tu amor que no tiene limites!
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maría
maría

el 30/10/10
Muy buena la reflexión sobre la misericordia de Dios hacia sus hijos, es decir hacia nosotros. La dignidad de hijos de Dios nos da la posibilidad de gozar también de su ternura y misericordia divina y por divina inagotable.
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Elizabeth
Elizabeth

el 31/10/10
Me gusto esa parte donde dice que a pesar de nuestros errores, siempre seremos hijos de Dios, nadie nos quitará ese derecho, por el contrario somos nosotros quienes nos apartamos de la gran familia de Dios, empezamos a excluirnos.
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E.RODRIGUEZ
E.RODRIGUEZ

el 31/10/10
POR LA GRACIA DADA A NOSOTROS Y AL MUNDO ENTERO,DE TODOS LOS TIEMPOS GRATUITAMENTE, ES QUE PODEMOS CONOCER LA INFINITA MISERICORDIA QUE DIOS TIENE A SUS HIJOS, SOLO QUIERE QUE NOS HUMILLEMOS DÁNDOLE EL LUGAR QUE MERECE, Y QUE LE OFRESCAMOS DONDE ANIDAR, NO PORQUE LO NECESITE, SOLAMENTE PORQUE QUIERE ENTRAR A NUESTRA CASA, YPODAMO DECIR COMO SAQUEO, DEVOLVERE CON CRECE A AQUELLOS A QUIEN HE ROBADO (HARÉ EL BIEN A QUIEN HE OFENDIDO, DESPERECIADO, HUMILLADO, CORROMPIDO, INSULTADO,CRITICADO ETC.) Y ¿CÓMO? AMANDO, ORANDO POR ELLOS,AYUNANDO Y AYUDANDO, Y LO MÁS IMPORTANTE ENSEÑANDO LAS VERDADES QUE JESÚS NOS HEREDÓ A TRVÉZ DEL EVANGELIO, Y HACIENDO NUESTRAS AQUELLAS PALABRAS "ID POR EL MUNDO Y ENSEÑAD LA BUENA NUEVA A TODOS LOS HOMBRES" Gracias mi señor, por hacer que mi vida valga l » ver comentario
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ana luisa
ana luisa

el 31/10/10
El lema " Dios no hace busura " ha calado en mi muy fuerte, soy de las que no se creen dignas del amor de Dios por ser muy pecadora, poco diigna etc... Pero Dios lo que hace son hijos queridos y amados y su misericordia es eterna. Creerlo y acogerlo en las tribulaciones me es lo complicado pero como Zaqueo un día me dirá voy a hospedarme en tu cas y le diré Si.
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Araceli
Araceli

el 31/10/10
Me gusta mucho el comentario , estos dias le estoy dando vueltas al tema de la humildad, creo que es muy necerario sentirse pobre y necesitado de el Señor , que nos perdona y nos quiere mucho.
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Carmen
Carmen

el 31/10/10
Hoy Dios me ha hecho un gran regalo las lecturas y el comentario al Evangelio.La primera lectura fabulosa parece que hoy la leia por vez primera,pienso como sufro y me angustia pensar en todas mis faltas y me olvido a veces de la gran misericordia que EL siempre tiene con todos los pecadores...Alojate Señor en mi casa todos los dias,siéntate en mi mesa ,que acoja tu salvaciion como Zaqueo.
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ana virginia
ana virginia

el 31/10/10
me gusto mucho el comentario que dice que si dios no necesita que lo dejemos entrar a nuestras casa el nos perdona y no quiere mucho.
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Asuncion
Asuncion

el 31/10/10
Gracias por la homilia nos ayuda mucho r no queda duda que Dios nos ama y nos perdona siempre
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Marialuz
Marialuz

el 31/10/10
Dios es la misericordia infinita y nos ve a nosotros muy distinto de como nos vemos nosotros. es mravilloso!
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Marialuz
Marialuz

el 31/10/10
Dios es infinitamente misericordioso y tengo que aprender de Él
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manuel
manuel

el 31/10/10
me gusto mucho el comentario al evangelio y me ayudo mucho a preparar mi homilia
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claudia
claudia

el 2/11/10
gracias este comentario me ayudo a hacer mi evangelio q hubiera hecho si no existiera esto...
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kathya
kathya

el 4/11/10
fue bacan con este evangelio me ayudo a reflexionar
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