Comentario al Evangelio del

Patricia Molina, rmi

Queridos hermanos:

La parábola del administrador sagaz nos abrió la puerta a una semana en que la palabra se nos presenta como luz que debe ser compartida, pues como dice Jesús “ninguna lámpara se enciende para ser guardada”, con esta frase Jesús pone al descubierto nuestra capacidad para comunicar.

Jesús quiere hacernos caer en la cuenta que  la palabra en nuestro corazón  funciona como la luz en las pupilas; cuando hay menos luz, en tiempos difíciles y de oscuridad,  las pupilas de nuestro corazón se hacen más grandes para dejar entrar más luz. 

Hoy nos toca a nosotros este hermoso desafío de ser comunicadores de luz que implica asumir una preocupación activa por la vida y el crecimiento del otro y de la sociedad de la que formamos parte. Es una llamada a detener el propio andar para observar, para prestar atención, para sentirnos responsables del otro. El verdadero comunicador no  ignora a quienes están al costado del camino, doloridos y lastimados. El verdadero comunicador es aquel que es capaz de advertir lo que otros no ven, se detiene,  pregunta con respeto y  con una actitud constructiva y piadosa se convierte en voz de quienes no pueden hablar. 

La lámpara símbolo de la luz, representa la buena noticia que debe ser proclamada, comunicada sin miedo, ya sea con nuestra voz, ya sea desde nuestros gestos,  desde nuestras obras. Esta es la paradoja de las cosas de Dios, que no se aseguran reteniéndolas, sino regalándolas. Nosotros hijos del Buen Dios somos portadores de LUZ y es nuestro gran desafío ILUMINAR nuestra realidad, somos nosotros esas lámparas que Jesús necesita sean puestas sobre este universo para llenarlo de su paz y su amor, para TRANSFORMARLO.

Compartamos esa palabra que ha iluminado nuestra existencia y con  Marcos Witt cantemos: “enciende una luz, déjala brillar la luz de Jesús que brille en todo lugar, no la puedes esconder, no te puedes callar, ante tal necesidad, enciende una luz en la oscuridad.”

Comentarios
gustavoeguez gustavoeguez
el 20/9/10
COMENTARIO
Todos estamos llamados a ser Luz del Mundo, somos hijos de la Luz y estamos para mostrar la Luz del Padre. No es lo mismo que autoencenderse y mostrar una Luz que no es real, mostrar una Luz de las Apariencias y vivir en las tinieblas. La Luz de la que somos testigos es la que Jesús nos dejó con los Santos Sacramentos. Es la Luz que tiene vida propia y la debemos alimentar con La Palabra de Dios y sostener con La FE, cuya fuente de energía es el AMOR verdadero. No podemos ser Luz para los hombres (hombres y mujeres por supuesto) sino somos portadores de La Palabra, sino la vivimos con AMOR, sino practicamos las obras de caridad o si nuestros actos están reñidos con lo que Jesús nos enseña.
Muchos otros pretenden ser Luz, pero lo son luz de los otros dioses: del dios din » ver comentario
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Victor Manuel Victor Manuel
el 20/9/10
Deberíamos ser portadores de la luz de Cristo, primero en nuestro hogar, no podemos dar algo que nos falta en nuestra propia casa, es ponerle la carga a los demás, y nosotros ni siquiera podemos con ella, Pidamosle a Nuestro Señor Jesuicristo un poco de su sabiduría pare ser verdadera luz para los demás dando testimonio de vida.
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Marisa Marisa
el 21/9/10
Gracias Patricia por ser portadora de la luz.
Ojalá que todos sepamos responder a esta misión en nuestras familias y lugares de trabajo.
Me encanta que también las hermanas nos acompañéis en el comentario de cada día. Gracias
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Carlos Eduardo Carlos Eduardo
el 21/9/10
Eso de que no hay nada oculto que no llegue a saberse, creo que no se refiere sólo a lo malo sino tambien a lo bueno que se haga, como aconseja la primera lectura de Proverbios. Por algo comienza diciendo que no hay que esconder la luz, sino que la luz es para que ilumine. No nos quedemos en lo escandaloso de lo malo que se revela, maravillémonos de lo bueno que se aprende en los otros.
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lapqñaoveja lapqñaoveja
el 21/9/10
Seamos esas lamparas, q brillan en la noche de muchos hermanos, q necesitan de nuestro testimonio, nuestra palabra, para volver a creer en Dios Padre. Dios nos de la fuerza, y nos de la sabiduria, para poder perseverar en estos caminos de luz :)
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