Comentario al Evangelio del

Conrado Bueno, cmf

 

Mirar con los ojos de Dios

“Ojos claros, serenos”

Como el madrigal de Gutierre de Cetina, pedimos a Dios para nosotros unos ojos claros, serenos. Los ojos del rostro y los ojos del corazón.

Pedimos en oración que se cumpla en nosotros la exhortación de Jesús en el Sermón de la Montaña: “Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”.  Así echaremos fuera las “pajas y vigas” que puedan enturbiar nuestra mirada.

Igualdad, no dominio

Tres unidades aparecen en este texto evangélico. Las tres sobre el fondo de la máxima de Jesús expuesta en el versículo anterior: “No juzguéis”.  Primero está el refrán: “Si un ciego guía a otro ciego…”. Dicen los entendidos que aquí se reprueba el dominio de uno sobre el otro; existe más egoísmo que ayuda. Luego viene la sentencia: “Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será igual que su maestro”; esta igualdad aleja la tentación del poderío de uno sobre el otro.

Finalmente, está la imagen de “la paja y la viga”. Es la expresión suprema del juicio, de la condenación y del dominio sobre los demás.

Limpiar nuestros ojos

Mejor será sacar nuestra viga que fijarse en la mota del otro. Lo contrario es el colmo: juzgar antes al otro, por pequeñas cosas, que a nosotros mismos, con nuestro pecado. Esta conducta sólo merece, por parte del Señor, la acusación de “hipócrita”. No juzgar a los demás es no caer en la tentación, tan frecuente, de querer dominar.

Una consecuencia inmediata es no proyectar sobre otros la culpa, para defendernos de nuestros propios errores. No podemos hacernos las víctimas. Oyendo a algunos cristianos, se diría que la causa y la culpa de los males que nos aquejan, como Iglesia, están siempre “fuera”, en los otros.

Vamos, pues, a mirar con ojos limpios; es decir, con los ojos de Dios, que no juzgan, no condenan y miran siempre con benevolencia. Que nadie imponga, nadie quiera hacerse más que el otro. Al revés, rompamos la dialéctica dominantes-dominados, mediante el amor y la comunión cristiana. Como San Pablo: me hago todo para todos.

Comentarios
ALEXANDER ALEXANDER
el 9/9/10
Realmente el ser ciego no es la inacapacidad de ver, si no la incapacidad de aceptar nuestras debilidades y el tener un dominio sobre otras personas que son ciegas tambien por que aceptan las situaciones para no contrariar y como gregarios van a la sombra de los dominantes. Para el discipulo es sueño superar al maestro pero no tienen la paciencia , la entrega y el tiempo y lo quieren realizar en el corto plazo y los ojos de Dios son los ojos de la justicia de la igualdad de la fraternidad y para poder mejorar nuestra visión tenemos que ir limpiando nuestros ojos de las impurezas que nos da la vida a través de las tentaciones, el poder, la injusticia,
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ricardo ricardo
el 10/9/10
unciego dos ciegos, los ciegos no ven como amar y como hacer mejor las cosas. los hijos de los ciegos somos todas las familia porque no damos la fe no la aumentamos y no vemos la necesidad del amor poderoso del que ve Dios. ver para ir ver para salir ver para unir ver para hacer feliz

VER VER, PORQUE OJOS QUE NO VEN CORAZON QUE NO SIENTE.

DE LA VISTA NACE EL AMOR
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vicente condori vicente condori
el 10/9/10
Jesucristo es luz que guía nuestro camino, aún cuando nuestra ceguera no nos deje ver, él siempre estará a nuestro lado para guiarnos. Pidamos a Dios que nos libre de la ceguera, para ver primero sólo virtudes en nuestros hermanos. Así como Pablo sabía que debía cumplir su misión evangelizadora así también nosotros debemos tener la absoluta resolución de cumplirla según quiera Dios.
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JENNYER JENNYER
el 10/9/10
MUY BONITO Y VERDADERO DE LAS VISTA NACE EL AMOR QUIERO PEDIR A DIOS CON TODO MI CORAZON QUE ME PERMITA VER LO BUENO LO MALO PARA DE ESTE MODE HACER SU VOLUTAD Y QUE ME LLENE DE SU ESPIRUTU Y SU SABIDURA PARA SABER ACTUAR AMEN
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Newton Newton
el 10/9/10
La Paz de Cristo!
El evangelio de hoy debe ser para nosotros una profunda reflexión sobre lo que pensamos y lo que practicamos como cristianos.
Jesús nos enseña a amar, y amar incluso a nuestros enemigos, porque si amamos sólo a los amigos que nos recompensa. Como discípulos de Jesús, debemos llevar el mensaje liberador del evangelio, pero nuestro mensaje no se queda sólo en teoría, debemos tener cuidado de no quedar atrapado en la carta, se escribe: "La letra mata, el espíritu vivifica "Así que debemos poner en práctica las enseñanzas de Jesús, siempre pide la ayuda del Espíritu Santo, no a cometer graves errores en nombre de Dios, especialmente cuando se trata de corregir a un hermano que no comete injusticia. Si queremos ayudar a nuestros vecinos de una situación de err » ver comentario
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Sophia Sophia
el 11/9/10
Me gusta los oraciones mencionadas en la liturgia de hoy. Si es cierto que muchas veces es mas facil ver a otros y juzgarlos, especialmente cuando no queremos ver nuestros defectos. bien seria rezar por esto todos los dias
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