Comentario al Evangelio del

Conrado Bueno, cmf

 

Amar, bendecir, orar

 

Subversivo

Aquí todo resulta revolucionario, subversivo. Este evangelio lleva metralla. Es poner al mundo patas arriba. Es la locura de Dios, la lógica divina. ¿Quién entiende eso de “amar a los enemigos”? Otros revolucionarios se centran en “el otro”, que es oprimido y explotado. La revolución de Jesús se fija en las afrentas que otros nos hacen a nosotros. Y aquí la respuesta es desconcertante, hay que saber perdonar. Esta sí que es una revolución que cambia a la sociedad, al mundo, a las personas.

Ahora aparece más injusto ese dicterio de algunos llamando “cristianismo de rebajas” a una presentación del Evangelio desde la misericordia y el perdón. Y todo, porque no se insiste, como antes, en ciertos mandamientos o ciertos puntos dogmáticos. 

La locura de Jesús

“Amad, haced el bien, bendecid, orad por ellos” Hasta aquí todo suena bien en las palabras de Jesús. Todo “choca” cuando añadimos el complemento: “Los enemigos, los que nos odian, los que nos maldicen”. Y todo, subrayado con imágenes expresivas: te pegan en una mejilla y has de poner la otra; te quitan la capa y has de dar la túnica.

Jesús apunta la razón de tal comportamiento evangélico: amar al amigo es también de paganos; amar al enemigo es cosa de los “hijos del Altísimo”. Porque Dios es bueno también con los malvados y desagradecidos.

¿Y nosotros?

Con lo claro que habla el Evangelio, y la capacidad que tenemos de esquivar su mensaje. Qué regates ideológicos se nos ocurren. Te asomas a una página de información religiosa de Internet. Y, desde el anonimato, qué descarga de insultos, de improperios se lanzan, entre sí,  los que dicen amar a Jesucristo y a la Iglesia. Y, encima, acabamos diciendo que rezamos por el pobrecillo a quien hemos asaeteado con nuestras palabras. Se diría que hemos cambiado el elogio dirigido a los primeros cristianos; hoy parece que habría que exclamar: “Mirad cómo se odian”.

Nuestro amor al prójimo, como el de Jesús. Amor universal, sin fronteras, porque sí, totalmente gratuito. Seguimos al Dios que “hace llover sobre buenos y malos”. Siempre, en la confianza de que el amor transforma, renueva, recrea a las personas y al mundo.  

Lo malo es que tenemos la mala costumbre de los “peros”. Proclamamos el mandamiento del amor y, a la vez, lo llenamos de estos “peros”. Por ejemplo: “Bien está la misericordia, “pero” también hay que aplicar la justicia”. Se podría hacer una lista larga de ejemplos. Creo que es una trampa del diablo. No caigamos en esta insidiosa tentación.

Comentarios

Deja tu mensaje:

daphne
daphne

el 9/9/10
para gloria del señor, le doy gracias a mi padre yavhè, por enviarme una madre amorosa y tierna, que interceda por mis hermanos en cristo y por mì.
tambien por su infinito amor y bondad al drnos a su hijo amadisimo nuestro salvador.
Marìa es nuestra estrella evangelizadora, el masa hermoso ejemplo de obediencia y humildad.

¡¡ viva MAMITA MARÌA !!!, patrona de mi Mèxico lindo.
Me gusta 0
rosita27
rosita27

el 9/9/10
Examiname, Dios mio, para conocer mi corazòn, ponme a prueba para conocer mis sentimientos,y si mi camino se desvia, no dejes que me pierda.(del salmo 138) Siempre pedirle a Dios que haya caridad en ntro, corazòn para amar y perdonar a los que de alguna forma nos han lastimado,y aceptar a todos con amor sin distinciòn. DIOS BENDIGA su misiòn tan hermosa hnos.
Me gusta 0
Carlos Eduardo
Carlos Eduardo

el 9/9/10
Que no seamos escrupulosos y que obremos con caridad pues hay cosas que apesar de ser buenas no convienen porque pueden escandalizar, dice San Pablo. Tu conoces, Señor, la intención de nuestro corazón, tú me sondeas y me conoces, entonces guíame por el camino recto (salmo 138) porque eso de poner la otra mejilla, dar más de lo que me piden y prestar sin esperar devolución, implica tener tu propia generosidad, esa que no tiene límites.
Me gusta 0
daphne
daphne

el 9/9/10
para gloria del señor, el evangelio de hoy me invita a tener caridad con mi projimo, a amar a mis semejantes, en especial a mis enemigos y a los necesitados de amor espiritual, cono lo hizo mi señor jesucristo al morir por mì en la cruz.
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.