Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

Dejarlo todo, ganarlo todo

 


 

 

      No sé si en otros siglos el lenguaje de Jesús en el Evangelio de hoy les resultaría duro o muy duro o normal. De lo que estoy seguro es de que hoy suena en nuestros oídos extremadamente duro. La modernidad, el desarrollo a todos los niveles está orientado básicamente a hacer más fácil la vida humana. La medicina intenta liberarnos –aunque evidentemente no podrá vencer nunca la última batalla– del dolor y del sufrimiento físico y moral. Otras tecnologías han hecho más fáciles las comunicaciones a todos los niveles. Tenemos a nuestra disposición muchas más cosas para satisfacer nuestros deseos y hacer más cómoda nuestra vida. Los que han llegado a un alto nivel de desarrollo se sienten contentos y felices. Los que no han llegado todavía, desean llegar y trabajan para conseguirlo. Y nadie se lo puede impedir. Entendemos que es un derecho de toda persona el intentar conseguir para él y para los suyos mejores niveles de vida, de bienestar, de salud... Así es nuestro mundo y es bueno que así sea. 

      Lo sorprendente es escuchar en medio de nosotros la voz de Jesús que nos dice que hay que dejarlo todo para ser su discípulo. Ese “dejarlo todo” no se refiere solamente a las cosas materiales. Se refiere también a las relaciones afectivas y familiares que tan necesarias son para el bienestar de la persona. Para seguir a Jesús hay que dejar atrás al marido o a la esposa, a los hijos y también –¿dónde queda el cuarto mandamiento?– al padre y a la madre. Pero no queda ahí la cosa. Además, hay que coger la cruz y ponerse en pie para seguir a Jesús. Se nos viene a la memoria la figura de Abrahán al que Dios le pide que salga de su tierra y que vaya a otra tierra apoyado apenas en la promesa y en la fe. 

 

Dejarlo todo para seguir a Jesús

      Jesús no sólo nos pide que lo dejemos todo. Hay que seguirle. Hay que dejar los lugares conocidos y familiares y lanzarse al camino, a lo nuevo, a lo desconocido. Seguirle es toda una aventura. Más si se tiene en cuenta que su vida acabó en el Calvario. Todas son palabras muy duras para nuestros oídos. Estamos acostumbrados a algodones más suaves, deseamos una vida más cómoda, más muelle. La cruz consideramos que es algo que hay que dejar abandonada en la primera esquina o en el primer rincón oscuro que encontremos. Y si para ello nos hace falta un poco de ayuda psicológica, pues se busca y ya está. 

      Pero la propuesta de Jesús sigue ahí. Y Jesús nos dice la verdad. Hay que dejarlo todo para empezar una vida nueva. Porque el Reino supone una ruptura con nuestro propio pasado. Hay que perderlo todo para recuperarlo todo desde otro punto de vista: desde el punto de vista del Padre, del Abbá, que nos convoca a todos a la mesa de la fraternidad. No se puede seguir enganchado al pasado y al mismo tiempo seguir a Jesús. 

      Hay algo que no podemos dejar por mucho que nos empeñemos: los recuerdos, las heridas, las cicatrices de los combates que nos va dejando la vida –todo eso es la cruz que cargamos con nosotros– nos acompañan siempre. Es imposible decir que comenzamos una vida nueva y que el pasado queda olvidado. Nuestra vida, lo que somos, es la acumulación de nuestras decisiones y de sus consecuencias (previstas o imprevistas, queridas o no queridas). Todo eso es lo que nos va haciendo lo que somos, lo que va rellenando con tinta indeleble el libro en blanco que fuimos cuando nacimos y dábamos nuestros primeros pasos. 

      Jesús nos pide que seamos valientes y agarremos esa cruz. No hay que negar nada. Pero ninguna de esas cosas de nuestro propio pasado (a veces tenebroso, a veces luminoso) nos puede impedir seguir caminando detrás de Jesús. 

 

El amor que abarca todos y todo

      Construir el Reino, seguir a Jesús no es un juego de niños. Exige compromiso, dedicación, esfuerzo. Es gracia de Dios pero a la vez exige la participación de la persona. Es tarea de personas adultas, libres y responsables. Es tarea para los que han escuchado la Palabra de Jesús, la han acogido en su corazón y llegado a poseer la verdadera sabiduría, la que da la vida, la que nos devuelve la esperanza, como nos señala la primera lectura de este domingo. 

      Después, en el camino del seguimiento se descubren unas relaciones más profundas que las de la carne y la sangre. El Reino nos hace hermanos e hijos, hermanas e hijas, con un Padre común, con una familia a la que cuidar y atender, con un amor que no es exclusivo ni excluyente sino que se abre a todos, incluidos los marginados y los esclavos, como muestra el texto de la carta de Pablo a Filemón. 

      Al que sigue a Jesús de verdad, dejándolo todo, el corazón se le agranda hasta que se le hace tan grande como el mundo. Ese es el momento paradójico en que habiéndolo dejado todo lo vuelve a ganar todo.

Comentarios

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Evangelina
Evangelina

el 2/9/10
es algo que verdaderamente no hemos comprendido muy bien que debemos de imitar a Jesús en todo para ser dignos discípulo de el sin miedo y que un día los sacerdotes comprendan que el Espíritu Santo si da sus dones y carismas a los fieles que dios Padre Abba ha escogido porque este mundo necesita de todos los verdaderos siervos de dios convertidos por
convicción en verdad hermanos oro mucho por eso que en verdad ya seamos uno para dios una verdadera iglesia y como una gran familia de Fe seamos testimonio vivo para todos los que están fuera de la iglesia católica. Yo siendo pecadora no se porque el Señor me llamo, pero si esta es su voluntad y puedo dar algo para la iglesia aquí estoy para servirle en cuerpo y alma y seguiré orando por todos los sacerdo » ver comentario
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esteban
esteban

el 2/9/10
es realmente maravilloso poder entender lo que nos pide jesus pero tan maravilloso es que nos resulta muy dificil cumplir esos requisitos tan exigentes que muchos de nosotros solo nos quedamos con el entendimiento
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Victor
Victor

el 3/9/10
Cuando deje mi patria se me partio el corazon y my familia quedo devastada pero solo una cosa nos mantuvo vivos, hacer la voluntad de Dios y orar unos por otros.
Despues de muchos años estoy a punto de volver y creanmelo me muero no solo por celebrar sino tambien por comprobar que estas palabras aunque duelen al final te llenan de gozo en el Señor. . . en verdad nada nos impedira seguir caminando con el Señor.
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vicente
vicente

el 3/9/10
no entiendo muy bien lo de dejar al marido, a la esposa... ¿no se puede seguir a Jesús en familia?

Gracias
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rosita27
rosita27

el 4/9/10
Jesùcristo nos invita a renunciar a todo lo que nos impide seguirlo,pues para ser dicipulos suyos debemos tomar la cruz de cada dia, en el trabajo, la familia ,la comunidad, en la vocaciòn que Dios nos llama pues para seguir a Jesùcristo es un camino difìcil de recorrer hay que amarlo como el nos amo dando la vida en la cruz para salvarnos . Dios los bendiga
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 SOR DELICIA
SOR DELICIA

el 4/9/10
MUY AGRADECIDA, EL COMENTARIO ES PRECIOSO,GRACIAS A DIOS YO, YA LO DEJE TODO PARA SEGUIR A JESUS;SOY UNA MONJA CLARISA DE LA TRINIDAD DE VALENCIA -ESPAÑA, QUE DIOS Y LA VIRGEN LE ACOMPAÑE SIEMPRE UNIDO A NUESTROS SEREFICOS PADRES SAN FRNCISCO Y CLARA
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DELICIA
DELICIA

el 4/9/10
Muy agradecida por el maravilloso comentario, sabe, yo ya lo deje´todo para seguir a Jesus pero aun me olvido de cargar con la cruz soy una postulanta contemplativa clarisa del monasterio de la trinidad de valencia. Dios os bendiga a todos los misioneros unido a nuestros seraficos padres san Francisco y Clara.
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Luis Seoane
Luis Seoane

el 4/9/10
Dejarlo todo es que Sólo Dios sea Dios; las personas, personas; y las cosas, cosas. El problema es cuando convertimos las personas, las cosas y todos sus mensajes en (pseudo)palabra de Dios (=idolatría).
Dejar a Dios ser Dios en nuestra vida y dejaremos la idolatría y los caminos trillados.
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lolagime
lolagime

el 4/9/10
Hola Vicente, intentaré responder a tu pregunta, se puede y se debe seguir a Jesús en familia. Es sencillo, sólo hay que poner a Jesús en primer lugar e intentar amar como El nos enseñó (generoso, desinteresado...), con eso la familia, como un arbolito dará frutos en los hijos. Yo soy viuda con 3 hijos y siempre he querido seguirle, pero siempre había otras "cosas" por las que dejaba a Jesús en 2ºlugar,¡lo que me estaba perdiendo¡...
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ROSA001
ROSA001

el 4/9/10
QUIERO DECIR ALGO AL COMENTARIO DE VICENTE: DIOS NO NOS PIDE TANTO ALEJARNOS DE NUESTRA FAMILIA SINO AUNMAS DE LO QUE NOS ALEJA DE DIOS: NUESTRAS COSAS, NUESTRA VIDA, NUESTRA FORMA DE PENSAR Y ACTUAR.
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josediego
josediego

el 4/9/10
Para vicente. Yo creo que no solo se puede seguir a Jesús en familia sino que Dios nos necesita, y mucho, para que formemos familias cristianas de las que puedan surgir buenos cristianos y auténticas vocaciones. La exigencia que nos hace es que incluso en la pareja, como en la familia, lo tengamos a Él en primer lugar. Esto suena quizás muy filosófico... Pero se trata de cosas sencillas aunque muy importantes como buscar el tiempo y la voluntad para orar en pareja y en familia, leer juntos su Palabra, acudir juntos a la Eucaristía, a tareas solidarias, etc. Esto implica a veces un "dejar" de lado la comodidad de una vida tranquila en pareja para seguirle a Ël.
Mi experiencia personal es que cuanto más opto por Jesús ante mi mujer y mis hijos, más unido me siento a ellos y más » ver comentario
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joss_en
joss_en

el 4/9/10
Seguir a Jesús, es amando a nuestro prójimo, ayudando al necesitado, dejando los intereses propios para servir al hermano, no es dejando a tu familia o a tus bienes, es más bien compartir lo que tienes con los más desprotegidos, es atender a tu familia, preparar los alimentos con amor, limpiar tu casa, no descuidar a tu familia, hacer oración, en resumen cumplir con los mandamientos de la ley de Dios que es la base para seguir sus huellas.
Saludos Fraternos
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AmigodeÍñigo
AmigodeÍñigo

el 5/9/10
Este Jesús!!!!! que siempre nos lanza a la perfección y la plenitud a través de la radicalidad de su seguimiento.
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Bertha
Bertha

el 5/9/10
es hacer BUEN uso de nuestra libertad humana, Dejarlo todo, ganarlo todo
feliz domingo, gracias por las meditaciones
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Bertha
Bertha

el 5/9/10
es hacer BUEN uso de nuestra libertad humana, Dejarlo todo, ganarlo todo
feliz domingo, gracias por las meditaciones
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luis eloy
luis eloy

el 5/9/10
Ha sido muy difícil para el ser humano apartarnos de todo aquello que no nos deja seguir constantemente al Señor y es que lo vano la comodidad nos hace habituarnos a lo malo y es una lucha interna que nos cuesta cambiar pero vale la pena hacercarnos al Señor mediante la frecuencia a la Eucaristía fuente del amor y la fortaleza que nos ayudará a vencer nuestros egoismos y nuestras maldades, hay que decidirnos y veremos que bueno es el Señor.
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xoseluisponce
xoseluisponce

el 5/9/10
"no solo creyentes sino tambien creibles" pedro casaldaligas.
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VICTOR P.
VICTOR P.

el 5/9/10
Por favor , que se haga un comentario para el esclarecimiento de la preocupacion de Vicente que la comparto.
Gracias,
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Antonio Carlos
Antonio Carlos

el 5/9/10
Por que amar a Jesus mas que a la mujer o al marido , o al namorado(a), mas que a nuestro papa o mama, etc? Es que Jesus habita en el corazon de todas las personas. Si amamos mas a Jesus, si llegamos mismo a adorar a Jesus que habita en sus corazones, tendremos para ellos un amor mas libre, mas grande. De que manera? Es que el amor a Jesus nos liberta de mucho egoismo, de querer hacer apenas nuestra voluntad, o de quedarnos satisfechos con nuestros defectos. Amando mas a Jesus nuestros corazones se agrandan, porque seremos capaces de amar mas gente, de mirar con los ojos de Jesus a todos los que nos redean.
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vicente5999
vicente5999

el 5/9/10
Alguién me puede explicar la incompatiblidad de seguir a Jesús con una vida comprometida con la esposa y los hijos?
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joss_en
joss_en

el 6/9/10
Vicente, el primer mandamiento es muy claro, amar a Dios sobre todas las cosas, él en esta lectura del domingo nos pide que carguemos con nuestra cruz, cómo, acercar a nuestra familia a él, esposo, esposa, hijos, etc, dejar atrás lo mundano, lo superficial, no es que los olvides, al contrario, amarlos más, ser una familia unida al servicio de Dios. Eso es lo que entiendo y te lo comparto. Recuerda que Él es un Padre lleno de Amor y Misericordia.
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aurora
aurora

el 8/10/10
Pregunta difícil que hace Vicente. Solo quiero compartir lo que para mí fue luz. Buscabamos mi esposo y yo una comunidad. Un hombre que después se convirtió en mi padre espiritual y que me enseñó con su testimonio a vivir el cristianismo, nos dijo: "Cómo, ustedes no son comunidad?". Con el tiempo fuí entendiendo, que el matrimonio es una comunidad como lo es el Padre, El HIjo y el Espíritu Santo. Si como dice el Genésis, "por eso el hombre abandona padre y madre, se junta a su mujer y se hacen una sola carne", y de esta sola carne debe salir la volluntad de poner todo ante Dios. Ante cualquier problema saber que no son dos, sino tres, los responsables de lo que ocurre en un matrimonio. Es una alianza ante Diios, por tanto Dios debe entrar en las decisiones, no el criterio de él » ver comentario
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aurora
aurora

el 8/10/10
Evangelina: percibo en su comentario un malestar por la división fatal que se ha creado en la iglesia entre sacerdotes y laicos. Donde ellos son los consagrados y los laicos no. Por el bautismo todos somos sacerdotes y tenemos la unción del Espíritu Santo. Es una división humana, creada por los hombres, no creada por Dios ni por Cristo su hijo. En los primeros siglos de la Iglesia no fue así. Te invito a leer los hechos de los apóstoles y las cartas de San Pablo a las comunidades por él fundadas. No había está división y esta distancia. Los pastores eran entrañables con sus ovejas. vivían con ellas y las cuidaban. En la segunda lectura de la Liturgia de las Horas, desde el domingo de la semana 24 hasta el viernes de la semana 25, puedes leer a San Agustín en el Sermón sobr » ver comentario
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