Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

 

 

El Reino y la escala jerárquica


 

 

      Verdaderamente las personas tenemos una gran capacidad para complicar hasta lo más sencillo. Y el Reino de Dios es algo muy sencillo. Por eso, a Jesús le gustaba expresarlo con ideas y comparaciones muy sencillas, que todo el mundo podía entender. Jesús no recurrió a complicados tratados ni teologías difíciles para explicar su mensaje. Su vida estuvo siempre marcada por la sencillez y la transparencia. Su forma de actuar era ya explicación de su mensaje. 

      Digo esto porque algo tan sencillo como una comida lo hemos terminado convirtiendo en un momento de protocolo donde hay que respetar los diversos niveles sociales. Las personas sienten que tienen derecho a un puesto u otro de acuerdo con su condición social, su nivel económico o su poder en la escala jerárquica social. No concederles ese puesto puede suponer graves afrentes, que en más de una ocasión han dado lugar a riñas y conflictos irresolubles.

 

El Reino es una comida compartida

      Precisamente una de las comparaciones preferidas de Jesús para hablar del Reino es la comida compartida. Sentarse en torno a la mesa es una forma de expresar la fraternidad, el hecho de que todos somos hermanos y hermanas, que Dios es el padre común. Compartir la comida es un momento sagrado porque tiene mucha relación con compartir la vida y nuestro Dios es el Dios de la Vida. Tanto le gustaba a Jesús esa comparación que, al final de su vida, cuando sabía que su muerte era inminente, nos regaló la Eucaristía, una comida ritual en la que él mismo se hace presente como alimento de vida que todos compartimos. 

      Por eso le costaba a Jesús entender lo de las jerarquías, esa necesidad que tenemos las personas de poner a las demás personas en una escala de arriba abajo y, por supuesto, dando siempre más importancia a los de arriba que a los de abajo. No entendía Jesús esa pasión por estar entre los de arriba, por ser importante. En su perspectiva no entraban esas diferencias sino más bien lo contrario: la cercanía, la fraternidad, la igualdad, el movernos todos al mismo nivel, sin tener en cuenta ninguna de las diferencias –siempre accidentales– que nosotros solemos señalar para establecer la escala social. Los que se sientan a la misma mesa son hermanos y hermanas, iguales. De escoger un puesto se trata de escoger el último para servir a los más pobres, a los más abandonados. Ese es el mayor privilegio al que se puede aspirar: construir la fraternidad acercando a los que están lejos a la mesa familiar. 

      En el Evangelio de hoy, Jesús participa en un banquete y, como es natural, no entiende la lucha de los convidados por ocupar los primeros puestos. Le resulta una pasión inútil. Está convencido de que los que hacen eso se olvidan de lo más importante, pierden el tiempo y no gozan verdaderamente del banquete de la fraternidad –mucho más importante sin punto de comparación que lo que se come materialmente–. Pero este mensaje, como dice la primera lectura, se ha revelado a los humildes. Es el mensaje del amor y la misericordia de Dios que no deja a nadie fuera de su mesa, que no excluye a nadie del banquete de la vida. Conocer ese mensaje es la más alta sabiduría a la que se puede aspirar. 

 

Aprender la verdadera sabiduría

      Ese mensaje se nos ha revelado en el mismo Jesús, en su vida y en su testimonio, en sus palabras y en sus acciones. A través suyo hemos podido entrever que nuestro Dios no es un Dios de terror ni de poder ni de furia. Con Jesús nos hemos acercado al monte Sión y hemos descubierto que el Reino es un fiesta, la fiesta de la vida y de la fraternidad y que en medio de la fiesta, como el que acoge, como padre de misericordia, está Dios mismo, el creador y mantenedor de nuestra vida. 

      Desgraciadamente seguimos creyendo en las categorías, en las jerarquías. Hasta en la iglesia hemos marcado diferencias entre las personas. Hay puestos reservados, autoridades y tantas otras cosas. Y a veces se nos olvida que el servicio fraterno es lo que da sentido a lo que hacemos en la Iglesia y en la sociedad, que si no servimos a los hermanos y hermanas perdemos miserablemente el tiempo y la vida que se nos ha regalado. Nos despistamos y pensamos que el objetivo de nuestra vida es ser importante, tener cargos y que nos terminen cediendo los primeros puestos y haciéndonos homenajes. ¡Necio! Cuando te mueras no te llevarás nada de eso consigo. Y lo único que te salvará será el amor que hayas compartido gratuitamente en tu vida, el amor de Dios. 

Comentarios

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GUSTAVO

GUSTAVO


el 25/8/10
ESTOY CASADO HACE 17 AÑOS CON ROSANA Y TENEMOS 6 HIJOS. EN REALIDAD QUE NO TENEMOS MUCHO Y NUESTRO TRABAJO APENAS NOS ALCANZA PARA VIVIR. PERO ENCONTRAMOS EN NUESTRA FAMILIA LA RIQUEZA QUE NADIE PUEDE COMPRAR Y EL AMOR DE DIOS EN LOS HIJOS QUE NOS CONFIÓ PARA CRIAR Y HACER BUENOS CRISTIANOS. GRACIAS POR EL SERVICIO QUE PRESTAN Y ME GUSTÓ MUCHO SU COMENTARIO. QUE DIOS Y LA VIRGEN LOS BENDIGAN Y PROTEJAN!!!
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LUCIAS

LUCIAS


el 26/8/10
HAY QUE TENER PASIENSIA AMIGO
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Lola Galán

Lola Galán


el 27/8/10
Aunque no es para mí ningún problema, ¡cómo me rechinan esas celebraciones donde los ministros de Dios estan en los primeros puestos!, los demás en cualquier sitio...
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juancarlos

juancarlos


el 27/8/10
a mi no me molesta nada, hay que entender que vivimos en el mundo y este asi se maneja hay que respetar las autoridades porque son impuesta por dios y hay que dar al cesar lo que es del cesar.
entiendan que los paganos asi se manejan, respeten y donde estan los que estan en el ultimo lugar, no conosco casi a nadie, ¿en la iglesia? a veces se predica muy bien pero se actua de otra manera. yo creo que lo mas importante es predicar el amor y la misericordia para con todos los pecadores y yo soy el primero.
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ingabire1

ingabire1


el 27/8/10
Sí, ahora, parece que en algunos sitios se intentan resucitar liturgias de casi antes del Concilio, con capisayos y vestimentas propias del siglo "menos uno"...

Pero yo tengo experiencia de la Eucaristía como expresas. No está en el ideal sino en la realidad. Eso ha creado unos lazos muy fuertes en las personas que la hemos celebrado durante años...

Creo que como comunidad cristiana tenemos que tender hacia ello y si no es posible vivirla en comunidad pequeña acercar las celebraciones a la vida y entre nosotros ir viviendo cada vez más el ser pan compartido y entregado para los demás...

Gracias por este comentario tan bueno.
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benjmo

benjmo


el 27/8/10
Gracias Fernando por tu comentario. Muy acertado. Látima que la Iglesia y concretamente la jerarquía no han asmiliado el mensaje y la vida de Jesús. Con las palabras se dice una cosa y con las actitudes se manda otro mensaje. Lo más trágico es que al parecer así viviremos en la Iglesia hasta el fin de los tiempos. Lástima. Pidamos por nuestra queria Iglesia.
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Blanca

Blanca


el 28/8/10
El jueves pasado, despedíamos a un amigo sacerdote que marcha a Costa de Marfil por un año. En su barrio los chavales gitanos le llaman el payo Enrique. En la cena de despedida, sencilla, nos habló de la ilusión que le supone dicho traslado. El sabe su misión cual es. La de nuestro grupo seguir lo por él empezado. Cada uno tiene su carisma, pero la Iglesia somos todos. La responsabilidad y el amor es compartido.
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fabio...

fabio...


el 28/8/10
que bien todos los comentarios...lastima que cuando se habla de Iglesia sólo se piensa en el clero...se debe tener en cuenta que IGLESIA...somos todo el pueblo de Dios...así es que todos al ser parte de esa Iglesia debemos vivir de acuerdo a la palabra...y no estar exigiéndo a unos cuantos...o más bien...pensando sólo en lo bien o mal que hace y está haciéndo el clero...no hay que ser hipocritas y fariseos...exigimos de unos sin antes vernos a nosotros mismos...

obrigado...
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estemin

estemin


el 28/8/10
SIEMPRE RESULTA NOVEDOSA LA PALABRA DE DIOS Y MAS CUANDO TE INQUIERE A DAR ESE TESTIMONIO REAL QUE TODOS LOS QUE NOS DECIMOS CRISTIANOS SEGUIDORES DE JESUS TENEMOS QUE DAR . GRACIAS POR SUS COMENTARIOS SIEMPRE TAN ACERTADOS.
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Felix - Peru

Felix - Peru


el 28/8/10
es tan dificil a algunos por no decir la mayoria ne la jerarquía de la Iglesia que vie de avalorios y revernecias mundanas. Si Jesús volviera de vardad, "ya", echaria con látigo a casi todos. Ojala dejen de ser necios los que andan con largas túnicas de colorinches y totalmente ajenos a la vida nuestros pueblos. No se de que Encarnación o en que Encarnacion creen, pero seguro que no es de Cristo, el Salvador.
Seguiremos en el Camino del Señor.
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SENAIDDA

SENAIDDA


el 28/8/10
GRACIAS POR LOS COMENTARIOS. ESA RIQUEZA HACE QUE QUIENES LO TOMEN PARA SUS VIDAS LOS VALOREN, PARA LOS QUE ESCRIBEN COSAS SIN FUNDAMENTO, TRANQUILOS PIERDAN TIEMPO QUE DIOS NO TIENE INFIERNO SINO NOS PREMIA O NOS CASTIGA EN VIDA HERMANITOS...TODO SE PAGA AQUI.....FELICIDADES....
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carlos

carlos


el 28/8/10
muy buena la reflexiòn!El tema que asi como està arraisgada la raiz de una planta, esta el mal tentando a las personas con ganas de hechar raicez en el corazòn.Siempre y hasta natural en toda persona, vivir criticando y mirando los defectos de los dèmas haciendo que nos impida corregirnos a nosotros mismos. Gran defecto mirar y criticar sin hacer nada para yo mejorar!
La iglesia somos todos los bautizados, si no hay compromiso de todos los bautizados por cambiar, menos la jerarquia lo va ser.
Jesùs no espero que los grandes se corrigan para corregir y seguis enseñando. Un buen ejemplo de humildad para contangiarnos nos da Jesùs.
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Manuel

Manuel


el 29/8/10
me pregunto: ¿porqué una página católica tiene un banner con plubicidad procelitista directa de islam?
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rosita27

rosita27


el 29/8/10
Porque el Señor, desde su templo santo, a huèrfanos y viudas da su auxilio; Èl fue quien dio a los desvalidos casa,libertad y riqueza a los cautivos.(del salmo 67) La humildad es un don de Dios que nos hace confiar en su misericordia, y nos ayuda a compartir con los mas necesitados el banquete del Evangelio y la Eucaristia , unidos a ntro. Sr Jesùcristo aprendiendo de Èl que es manso y humilde de corazòn. (Gracias hnos misioneros sacerdotes, por compartirnos la palabra de DIOS. Animo y Dios los bendiga
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Fidencio

Fidencio


el 29/8/10
Los últimos serán los primeros y los primeros los últimos. Ciertamente cada uno de nosotros deberíamos buscar ser de los últimos en la jerarquía pero con la buena disposición de ayudar al prójimo. La iglesia no es el clero sino todo el pueblo de Dios. Disfrutemos del ejemplo de Jesús y sigámoslo como él dijo: Mi yugo es suave y mi carga ligera. Sigamos el ejemplo de los Santos que lucharon por su fé en Cristo y muchísimos ofrendaron su vida para esparcir la semilla del evangelio.
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DIAC. RAUL

DIAC. RAUL


el 29/8/10
ME GUSTO ESTE COMENTARIO TRATARE DE PONERLO EN PRACTICA.
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Isabelino

Isabelino


el 29/8/10
la humildad que nos habla Jesús en el evangelio no es más que reconocer nuestras limitaciones como creaturas, que no somos más ni menos que eso. la grandeza de una persona se mide en su humildad, aceptar los errores y dejar que Dios lo corrija y lo modee, y eso le ayuda a ser mejor cada día. El orogullo, el soberbio por el contrario, piensa que no necesita de nadie, ni de Dios ni de los demás. le espera el bochorse de verse un día como el úlrimo. hermanos no seamos así, seamos humildes como el Señor Jesús.
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julián

julián


el 29/8/10
Otra cosa: respecto a algunos comentarios, quiero remarcar como técnico de empresa que en este mundo no es posible llevar a feliz término ninguna tarea sin organización ni jerarquías, sin orden ni acatamiento. Eso si, los resultados dependen de la bondad de las mismas.
un abrazo a todos.
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MALENA

MALENA


el 29/8/10
CREO QUE DIOS ES SABIO Y NOSOTROS AUNQUE NO ESTEMO DE ACUERDO CON MUCHAS COSAS, DEBEMOS SER SERVICIALES EN NUESYTRO HOGAR, EN EL TRABAJO OP LA ESCURLA, BUSCAR SER SENCILLO. SI LOS DEMAS DON ORGULLOSOS ERSE ES SU PROBLEMA. PERO NOSOTROS GANAMOS LA JERUSALEN CELESTIAL (EL CIELO) SIENDO COMO DIOS QUIERE QUE SEAMOS. PE3RO NO NOS COMPAREMOS CADA QUIEN RECIBIRA LO QUE MERECE. QUE DIOS LES BENDIGA Y LES DE LA FUERZA PARA VIVIR.
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Teresa

Teresa


el 30/8/10
Hoy encontré este sito, muy bueno , muchas gracias. Nos cuesta mucho ser humildes, aunque la humildad es la verdad. Todos merecemos la misericordia de Dios, sólo tenemos que creer en ella y reconocer nuestros errores; también los valores de los demás. Eso pienso yo, no somos muy diferentes de nuestros hermanos aunque nos creamos mejores.
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ludeism

ludeism


el 30/8/10
El sentido de la vida en sí se encuentra en el servicio desinteresado a personas necesitadas, poniendo a Dios en primer lugar en la vida. Esto no quiere decir que en sentido individual (cada quien) no nos demos importancia así mismos. Las riquezas bien obtenidas en sí no son malas, el modo como se empleen depende de cada quien. El egoísmo es vano como también lo es el tratar mal a los pobres. Jesús no piensa igual que el ser humano en relacion a ciertas cosas. Ante Dios tanto buenos como malos son invitados al banquete. Todos somos iguales.

Para proponerse obrar de forma desinteresada, obvio que hay que tener voluntad (Desapegarse de todo aquello que nos esclaviza. Abandonarse a la Voluntad Divina lo mejor que se pueda)

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Robinson

Robinson


el 30/8/10
La fraternidad de la qu enos habla nos la instituyó el mism o Señor y posteriormente un hombre humilde y simple la pormueve de forma universal al punto de llamar a todo ser viviente Hermano y Hermana, este hombre que no quizo más que lo que poseían los leprosos y bagabundos de su época, es el mismo que requiere el mundo de hoy para comprender cuanto daño estamos haciendo a nuestra madre y hermana Tierra, como a nuestros hermanos hijos de Dios, por nuestra estrechez mental y nuestro egoísmo... Si Francisco el Santo de Asís pudiera expresar una frace hoy, de seguro escucharíamos Paz y Bien querido hermano y hermana... Vivamos pues las palabras de Jesus y compartamos el mensaje de Paz y de Bien... solo así nuestro mundo será auténtico testimonio de Amor.
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rosalina ciro

rosalina ciro


el 30/8/10
este comentario fue de paz amor
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anonima

anonima


el 1/9/10
yo tengo un problema yo iba todos los domingos a misa (casi) y un dia deje dee ir porque me engañaba a mi misma diciendome que en el lugar donde estudiaba ya me daban las misas cada primer viernes de cada mes y otra mentira que me decia a mi misma era :bueno ya el domingo ire con mi familia y encima no comulgaba despues con esa misma excusa todos los dias era lo mismo ahora ya deje de ir a misa y no se que hacer si no tengo a dios conmigo
AYUDA
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renata

renata


el 1/9/10
Es muy bueno el comentario espero que Dios los bendiga a todos
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Blanca

Blanca


el 3/9/10
Para anónima que dejaste de ir a misa.
La misa es un tostón si no se vive.
Hay una oración para pedir perdón.
El gloria para alabar a Dios.
Las lecturas y Evangelio para reflexionar que quiere decirme Jesús, si creo que quiere algo más de mi.
Las ofrendas para ofrecerle mis alegrías y sufrimientos.
Las peticiones, ¿Tienes algo por lo que pedir?
El momento de difuntos, ¿Quien no tiene a alguien que traer a su memoria y unirse en ese momento a él? Ya no está con nosotros.
La Comunión, el banquete con Jesús participando de su mismo cuerpo y sangre. Piensa...da fuerzas para la semana. Un abrazo.
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