Comentario al Evangelio del

CiudadRedonda

La paciencia es un rasgo del corazón compasivo de Dios. Y de distintas maneras nos recuerda la Palabra que la paciencia de Dios es nuestra salvación.

Nada se improvisa. Con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Las prudentes, junto con sus lámparas, tomaron aceite en las alcuzas. Nada se improvisa. Es la afirmación que sintetiza la buena noticia del evangelio. Llamada reiterada a estar preparados. Saber esperar, estando dispuestos a dejarnos sorprender.

Tiempo. Si nada se improvisa hablamos en coordenadas de tiempo. Proceso. Crecimiento. Paciencia. Vivimos en la cultura de lo inmediato, agobiados y dispersos por los ritmos que nos marcan. Corremos el riesgo de ahogar la vida por privarla de espacios y condiciones para crecer.

?A veces, en lugar de vivir la vida nos hacemos consumidores de experiencias sin darnos tiempo suficiente para que dejen poso, sin darnos tiempo para descubrir el paso y poso de Dios. Necesitamos cuestionarnos esa impaciencia sinónima de eficacia y acoger confiados la lentitud de los procesos de crecimiento, necesitamos trabajarnos por dentro y experimentar la dicha de los que esperan.??¡Señor, Señor ábrenos! pero él les respondió: no os conozco. Saber esperar. Aún en nuestra condición de criaturas, en la pequeñez y en la debilidad -como el novio tardaba, se durmieron todas-. Resistir. Sostener. Permanecer. Perseverar. Si nos entregamos a estas esperas experimentaremos una fuerza y un conocimiento nuevos.??Las mujeres que saben esperar al novio y que entran al banquete son llamadas prudentes. Y la prudencia es sabiduría práctica, sensatez, delicadeza, acierto, discreción, cordura, juicio, ponderación, tolerancia. La prudencia es don y ejercitarla, nuestra tarea.

Comentarios

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vicente condori
vicente condori

el 27/8/10
Debemos estar vigilantes y preparados para la venida del Señor. Hay que preveer todo lo necesario para agradar a Cristo. Necesitamos una real conversión en nuestras vidas. Cristo debe reinar en nuestros corazones.
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Orlandagua
Orlandagua

el 27/8/10
Todos los momentos de nuestra vida deben ser propicios para preparar ese encuentro con Cristo Dios nuestro. Pero mas aun cuando a nuestras vidas se asoma el atardecer de nuestra existencia. Debe haber mucho aceite en esa lampara de esperanza y toda la fe en la vida eterna. Nuestro unico camino es el amor. Para Omaira y Flia. con un solidario deseo porque todo salga bien.
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BONIFACAIO
BONIFACAIO

el 27/8/10
Saben mis queridos hermanos, Santa Monica, la madre de San Agustin, tuvo siempre su lampara encendida, no solo con la preocupacion por su hijo, San Agustin, sino tambien con el buen aceite de la oracion. Despues San Agustin fue y sigue siendo una lampara para todos nosotros, por su conversion, sabiduria y Santidad. Asi que oremos y seamos luz para todos. Felicidades a todas las madres y sigan orando por sus hijos, sus ruegos y sus lagrimas nunca iran al vacio, Dios sabe escuchar y responder a su tiempo. Bendiciones a todos.
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