Comentario al Evangelio del

ciudadredonda

Ciertamente el lenguaje de los evangelios a veces nos resulta un poco exagerado. En este pasaje de hoy a unos convidados los maltratan hasta matarlos y a otro lo echan a las tinieblas atado de pies y manos. Menos mal que sabemos que son parábolas y que lo importante es el mensaje.

Es algo que conviene saber. La parábola es un género literario en el que (a diferencia de la alegoría, en la que todos los elementos tienen su sentido) sólo importa el mensaje global. No podemos fijarnos en los detalles para sacar de ellos consecuencias.

Y aquí se mezclan dos parábolas, claramente diferenciadas: la de los convidados que no quieren ir a la boda y la del que accede al banquete sin estar debidamente preparado.

O sea, que nos están diciendo por un lado que no nos “despistemos” con las cosas de este mundo (es un mensaje similar al de la lectura del lunes de esta misma semana) y que sepamos dónde debe estar de verdad nuestro centro de interés. Pero eso lo tenemos que traducir a la vida cotidiana: es más importante atender una llamada que terminar el crucigrama, o dedicar un tiempo más a estar con la abuela que salir corriendo para ver el partido por la tele, o estudiar antes que “chatear”… Y todo por el Amor que Dios nos tiene.

Y también nos están diciendo, en la segunda parábola, que no vale cualquier cosa. Que debemos atender los asuntos de Dios, la oración, los sacramentos, etc.  Que debemos leer la Biblia de vez en cuando. Que no basta con decir que uno es cristiano o cristiana y no hacer nada que lo manifieste. Que no se puede andar por la vida, en cuestión de fe, de cualquier manera, conformándose con ir a Misa de vez en cuando… Algún día nos sentiremos “expulsados” o al menos “lejanos” de las cosas de Dios, y ese día puede ser demasiado tarde.

Comentarios
marcia marcia
el 19/8/10
Efectivamente, hoy cuesta estar preparados para lo único importante, para lo que no nos será quitado. El "Dios supermercado" es el que habita en muchos hogares, es decir aquel al que recurro cuando me falta algo. Varias veces me pregunto ¿qué debe suceder para que el mundo comprenda que todo cuanto somos y tenemos no nos pertenece y que nuestra existencia es para glorificar a nuestro Hacedor acá en la Tierra?. Hermanos, que el Altísimo nos ilumine constantemente para reconocer constantemente estas y muchas cosas que nos muestra la Escritura. Amen
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vicente condori vicente condori
el 19/8/10
Todos somos llamados al encuentro con el Señor; pero a la vez debemos estar preparados siempre: estudio de la palabra y oración constante.
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Jhoan Márquez Jhoan Márquez
el 19/8/10
El Señor nos llama, nos convida a su mesa, quiere hacernos partícipes de su banquete. Un banquete no preparado pa él mismo sino para disfrute nuestro: Su comunión y encuentro personal con él. Pero es necesario que antes de entrar al banquete nos demos cuenta que debemos ir con traje de fiesta, es menester que reflexionemos y miremos cómo va nuestra vida, erradicar el pecado de nuestro corazón. El Señor quiere que entremos al banquete con "un corazón nuevo y un espíritu nuevo" quiere arrancar de nosotros el corazón de piedra y darnos un corazón de carne con el cual podamos compartir su banquete a amor eterno. Señor que seamos llamados y escogidos y odamos participar de tus bienes y que no seamos arrojados, excluidos de tu fiesta por no estar preparados... María madre nuestra i » ver comentario
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NARCISO RIVERO NARCISO RIVERO
el 19/8/10
En estas lecturas de hoy , de verdad son muy orientadoras en la vida espiritual, sobre todo en el sacramento del bautismo, en la primera alude cuando dice que nos purificara con el agua y en el evangelio nos habla del traje que debemos de tener para entrar al banquete celestial.
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