Comentario al Evangelio del

Pablo Largo

Amigos de este rincón de la Palabra:

Uno de los personajes que con más penetración presenta Gabriel Miró en su libro Figuras de la Pasión del Señor es el de Elifeleth. Este joven es el primogénito de Elisama, hombre pudiente y miembro del Sanedrín, y es también la niña de sus ojos y de los de su mujer. Tiene tres hermanas, cuyos cuerpos de miel cubren túnicas inmaculadas. Todo respira placidez y bienandanza en la quinta en que descansa la familia. Elifeleth sufre, sin embargo, un estado de postración, una misteriosa melancolía; parece consumirlo el espíritu del mal.

El principio de su tristeza fue en una tarde luminosa. Había salido al encuentro del rabí Jesús, un extraño profeta. Sostuvo con él el diálogo que narra el evangelio de este día, pero lo aterró el despojo a que Jesús lo llamaba y se marchó apesadumbrado. Ahí estaba la raíz secreta de su estado.

Se cumple en su caso aquella sentencia: “quien aspira por debajo de sus posibilidades enferma”; si la referimos directamente a él, podemos añadir un sencillo y decisivo complemento: “quien aspira por debajo de sus posibilidades divinamente dadas, enferma”. Ha huido de su vocación más honda, ha querido sustraerse a su verdad,  esa verdad que lo convocaba desde la palabra y la mirada de Jesús; ha cometido una traición contra sí mismo y contra su misión en la vida. ¿Habrá modo de zafarse de aquella palabra de Jesús?; ¿habrá modo de sacudirse la tristeza?
Aparece en el horizonte la oportunidad de un nuevo encuentro. Elifeleth sueña con convertirse en el valido de Jesús, más amado que el mismo Juan. Las cuatro últimas páginas del relato de Miró narran el desenlace. No lo referimos aquí. Sólo recordamos, de nuevo, la sentencia que aclara el porqué de ciertas tristezas que sufrimos: “quien aspira por debajo de sus posibilidades divinamente dadas, enferma”.
Con el deseo de que sepamos vivir las buenas opciones con los desasimientos que entrañen

Pablo Largo

Comentarios
vicente condori vicente condori
el 16/8/10
Señor ¿qué nos falta?. Yo diría mejor ¿Qué debo de cambiar en mi? Señor, obra en todo mi ser para que pueda ser un instrumento de tu amor.
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P Lauro P Lauro
el 16/8/10
Jesús, tu eres la Verdad que nos lleva a ser extraordinarios en medio del mundo, enseñanos a nunca separarnos de Tí. Queremos ganarnos la vida eterna para estar contigo.
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