Comentario al Evangelio del

Fernando Torres Pérez cmf

 

      La tradición hace de san Lorenzo uno de los diáconos de Roma en tiempos de la persecución del emperador Valeriano. No era uno cualquiera sino el encargado de administrar los bienes de la Iglesia de Roma. Dice también la tradición que el alcalde de la ciudad, el prefecto o como se llamase, le ordenó entregar todas los bienes de la Iglesia al Estado. Lorenzo respondió que necesitaba 7 días para recogerlas y juntarlas. Así lo hizo. Durante siete días tomó todo el dinero que tuvo a su alcance y distribuyó a los pobres que había en la ciudad. Cuando se cumplió el plazo, se presentó ante el alcalde que le vio venir con las manos vacías. Pero con él venían todos los pobres, todos aquellos con quienes había sido generoso durante aquellos días. Señalando a ellos, le dijo al alcalde: He aquí la verdadera riqueza de la Iglesia. 

      Como se diría en italiano, “se non è vero, è ben trovado”. Si no es verdad en el sentido histórico que sucediese, al menos nos transmite un mensaje que es verdadero: que la riqueza de la comunidad cristiana nunca estará en sus cuentas corrientes, en sus edificios, en sus propiedades, en sus tesoros. Todo eso no vale nada si no está al servicio del Reino, al servicio de la fraternidad. En definitiva, al servicio de los pobres. 

      En nombre del Reino hay que darlo todo, la vida incluida. Pero no porque seguir a Jesús nos exija la renuncia a cosas buenas. No renunciamos a nada. Escogemos lo que verdaderamente es valioso. Porque el Reino es la perla preciosa, el tesoro escondido. Lo demás lo corroe la polilla o lo destruye el tiempo o la inflación. Pero el Reino, la fraternidad, la relación de amor y cariño que Dios en Jesús ha establecido con nosotros, esa vale para siempre, esa no se pudre ni se estropea. Esa es la Vida verdadera. 

      Es la paradoja que se recoge en el evangelio de este día. Si el grano de trigo no muere, queda infecundo. Sólo si muere es capaz de dar vida. Y de encontrar el mismo la vida. Cierra la mano y se te quedará vacía, ábrela al hermano y se te llenará de vida. Quizá no sea muy lógico pero la experiencia dice que es verdad y de la buena. Dios Padre, que es el autor de la vida nos regalará la vida y multiplicará nuestra cosecha en justicia y en amor. 

Comentarios
Ivansdb Ivansdb
el 9/8/10
Bendiciones para todo el equipo que ayuda con este apostolado tan edificante y útil para el pueblo cristiano. A seguir con este apostolado!
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macu acal macu acal
el 10/8/10
ES CIERTO QUE TAL PARADOJA ES REAL MORIR PARA VIVIR; ABAJARSE PARA CRECER; OLVIDARSE DE UNO MISMO PARA ENCONTRARSE...
PADRE, TE PIDO FUERZAS PARA ENGRANDECER A LOA DEMMÁS, OJOS ABIERTOS PARA MIRAR M,AS ALLÁ DE LO SUPERFICIAL, HAZNOS SENSIBLE A LA REALIDAD QUE NOS RODEA Y A SEGUIR ENCONTRÁNDONOS CON ESE GRAN TESORO QUE ES TU REINO DE JUSTICIA, PAZ Y AMOR.
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adriana adriana
el 10/8/10
una muerte voluntaria,no es una muerte en vano,es renunciar a lo que es pasajero.tres cosas padre pides que te alabemos y te agradan:bondad,rectitud y justicia. de nosotros hacia ti en tener inteligencia y conocerte es tu mayor alabanza.
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Ricardo Ricardo
el 10/8/10
"Quien quiera oir que oiga",,,Tan claro y bello hoy es el evangelio- para la actualidad en la que transito,Dios aumente mi fe para ser testimonio de su Verdad...Y poder morir al hombre viejo que en mi habita...
Un abrazo en Cristo,,,
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Juanmoreno Juanmoreno
el 10/8/10
Esta paradoja tambien se da en la naturaleza. El grano de trigo nada produce por sí mismo; cuando parece que ha muerto y ha sido enterrado, produce más fruto que el mismo. El hombre que se ama a sí mismo se pierde. El egoísmo, el falso amor hacia sí mismo que no le permite sacrificarse. El Padre honrara a todo el que me sirva: la imitacion de Cristo es sin duda la medida de la perfeccion cristiana.
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Victor Victor
el 10/8/10
Cristo murió y su fruto fue grandemente fecundo,
muramos nosotros a las cosas materiales de la vida, muramos al pecado, muramos a todo lo que es odio, venganza, idolatría humana, porque el amor de Cristo es la tierra fecunda que necesitamos para crecer en la vida eterna.
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Paco yPablo Paco yPablo
el 10/8/10
Gracias al equipo que nos regala estas reflexiones que tanto nos ayudan a seguir a Jesús. Yo pido al Padre por todos los miembros de este equipo.
racias a Jesús y a ellos.
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MariadelCarmen MariadelCarmen
el 11/8/10
TAL COMO DIJO SE DICE EN LA ESCRITURA EL QUE ME SIRVE SERA PREMIADO. NOSOTROS TENEMOS EL DEBER DE AYUDAR A NUESTROS HERMANOS, PORQUE EL QUE AYUDA AL PROJIMO ESTA AYUDANDO A CRISTO, Y NO HAY NADA MAS SATISFACTORIO QUE ESO. CUANDO SE DA ALGO NO ES POR SOBRA O PORQUE QUIERES SER RECONOCIDO O TAL VEZ PORQUE TE SIENTES OBLIGADO SINO ES LA GRAN SATISFACCION DE VER A OTROS QUE TIENEN LO QUE ANTES FUE TUYO, COMPARTIR ES VER LA FELICIDAD EN OTROS
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