Comentario al Evangelio del

Enrique Martínez, cmf

NOS HACE FALTA OTRO MIQUEAS


 

              Cuando actúa Miqueas, se encuentra una situación económica bastante penosa. El personal de la corte, los profetas oficiales y los sacerdotes se aprovechan de su posición para enriquecerse, «porque tienen el poder». Y acumulan campos, casas, oprimen al hombre y destruyen su familia. Y traman y maquinan el modo de seguir enriqueciéndose a costa de lo que sea. Y, sin embargo, se dicen del «pueblo de Dios» y pertenecientes a una Alianza en la que Dios había puesto especial cuidado en que el débil sea protegido, en que la justicia, ejercida en su nombre precisamente por el rey, los profetas y sacerdotes, garantice a cada ser humano lo necesario para vivir.


        Me viene a la cabeza un informe que se publicaba recientemente en el que se decía que en el año 2009, 16.000 españoles entraron en el «club» de los ricos (aquellos quesuperan el millón de dólares, sin contar la primera vivienda y consumibles). En total suman 143.000 ricos. Las colecciones de arte o vino, la salud y el bienestar (como balnearios de lujo, equipos de preparación física y en medicina preventiva ) concentran el 73% (!!!) de las inversiones de los que más dinero tienen.
             Y recuerdo a los parados de larga duración, con su autoestima tremendamente noqueada, y a las familias inmigrantes divididas y en situación precaria, y a los pensionistas, y a los que necesitan ayudas para atender y mantener familiares con graves limitaciones en su autonomía, y a los que están perdiendo sus hogares y...

          A la vez uno se pregunta quién está detrás de esta grave situación: ¿especuladores, banqueros, malas políticas y malos políticos, el habernos permitido vivir por encima de nuestras posibilidades reales, créditos millonarios de los estados que nunca nos dieron a conocer...?
              Leo que el Gobierno Federal ha intentado definir que es padecer hambre en USA. Han creado la definición: "food insecurity", que significa que la gente tiene menos comida que la que quiere y necesita. El último estudio del U.S. Department of Agriculture un 16% de familias pasan hambre (respecto un 12% en 2007). Esto se cifra en un monto de 49 millones de personas, incluyendo más de 16 millones de niños, que es casi un cuarto de los infantes de Estados Unidos, y para este año se calcula un número mayor pero no se sabe cuanto. Esto en USA. ¿Y en tantos países del llamado Tercer y Cuarto mundo?

          El corazón se queda confuso y dolorido con todas estas noticias... y echa de menos un nuevo Miqueas que se atreva a levantar la voz para denunciar, que se atreva a remover lo que sea y a quien sea para encontrar ayudas eficaces para todas estas personas. Es verdad que nuestros dirigentes, mayoritariamente, no sienten que sean «pueblo de Dios» ni comprometidos con su Alianza (=justicia, defensa del débil)... Pero quedan algunos... y otros (de cualquier creencia o sin creencias religiosas) sienten la responsabilidad ética de hacer algo.

            Creo que muchos necesitan de nuestra Iglesia (y particularmente de sus responsables) un compromiso más decidido, visible, comprometido, cercano, profético en esta situación difícil y globalizada. No tenemos soluciones ni recetas. Pero podemos tomar nota del Jesús que, en medio del rechazo y las dificultades, «sigue curando», calladamente, en actitud de Siervo, sin grandes manifestaciones ni declaraciones, casi de puntillas, «anunciando el derecho a las naciones», dando ejemplo, sacrificándose, asumiendo los sufrimientos y cargando con ellos. Huir de cualquier tentación de ostentación, de poder, de búsqueda de privilegios, de fotos con los poderosos. Una Iglesia (más) servidora, samaritana, desprendida, sacrificada. Más creíble. En todos sus miembros. Y me aplico yo también el cuento.

Enrique Martínez, cmf

Comentarios

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LolaGalán
LolaGalán

el 16/7/10
Los datos, la ostentación son escandalosos pero, cada uno de nosotros ¿cuántas cosas buscamos afanosamente que son ostentosas?, de alguna forma es tamos en el grupo de los "ricos", de la posesión de lo superfluo.
¿Y nos contamos entre los seguidores de Jesús?.
No tenemos poder sobre los grandes movimientos de las Bolsas pero si sobre nuestras "bolsas", no echemos las culpas a otros.
¿Somos de Jesús?, seámoslo con todas las consecuencias
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martha elvira
martha elvira

el 17/7/10
yo creo que más que luchar por lograr equilibrio y justicia,lo que podemos hacer los que tenemos menos es unirnos para ayudarnos,compartir,mejorar la vida de los hermanos en cuanto podamos. Los que tienen mucho están como envueltos en una capa de poder,dinero,bienestar y no están en condiciones siquiera de entender al VERDADERO POBRE. No es su experiencia.
Además,esos porcentajes de USA ... habrá que ver en qué consiste para ellos la pobreza.Habría que hacer simplemente un paralelo con fotos de sus casas "pobres" y las chozas pobrísimas que se ven por estos lados (estoy en América Latina...) y mejor si hay rostros sobre todo de verdaderos niños pobres
Es otro mundo ; los del primer mundo ni están capacitados para entender estos problemas .Lo peor es que si les interesa explo » ver comentario
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vicente condori
vicente condori

el 17/7/10
Aprendamos de Jesus a ser discretos y humildes para ayudar a los que nos necesitan, no es necesario que lo sepan los demás. Suficiente es que lo hagamos según la voluntad de Dios. Ël nos recompensará enviando su Santo Espíritu defensor.
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Cugj.Cali +
Cugj.Cali +

el 17/7/10
Es cierto necesitamos otro Miqueas. Pero descubro también que debo tener el valor para realizar aquello que esté a mi alcance para no continuar colaborarando indirecta o directamente con las injusticias. El Señor nos ayude, ilumine nuestros pensamientos para que siempre actuemos con un espíritu de libertad. Que Él sea quien también lleve a feliz termino nuestras buenas obras. Ese es el deseo que ha despertado en mí la Palabra de Dios hoy.
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veronica
veronica

el 17/7/10
la verdad que sì hacen falta nuevos "Miqueas", hoy por hoy las personas que dicen ser defensores de los pobres, son aquellas que solo nos utilizan cuando están en campaña política, para asegurarse sus votos, y nosotros queremos creerles y nos envuelven en su mentira, y después de pasados 6 meses cuando están en el poder se olvidan y nosotros recibimos otra desilución. Aquí en el Salvador ya hubo un Miqueas que fue MONSEÑOR ROMERO, él denunciaba la injusticia, se enfrentó contra el gobierno y el ejército no con armas, sino con la palabra de Dios, acompañó al pueblo y sus palabra se cumplieron "si me matan resucitaré en mi pueblo".
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