Comentario al Evangelio del

Luis Ángel de las Heras, cmf

Queridos amigos y amigas:

    ¿Obedecer a Dios antes que a los hombres? Sí, claro. Siempre que Dios esté de acuerdo conmigo. Siempre que Dios me dé la razón. Siempre que Dios sea políticamente correcto. Siempre que Dios parezca un abuelo —o abuela—, entrañable y bondadoso —o bondadosa—. Siempre que Dios me convenga, o convenga a los que piensan como yo. «Obedecer a Dios» es una de las expresiones y acciones que más hábilmente podemos manipular y manipulamos.

    Pero no hubo manipulación por parte de Pedro y los apóstoles ante el sumo sacerdote y el consejo. Muchas veces hay conflictos en los que se nos puede dar esta disyuntiva. El que aprendió sufriendo a obedecer nos muestra el modo de proceder. Seguir su modelo es reconocerle a Él. Y «el que acepta su testimonio, certifica la veracidad de Dios». Certificar esta verdad es alcanzar la vida,  configurándonos con el Hijo del Hombre, con el Hijo de Dios.

    «Obedecer a Dios» pasa por una identificación con el Jesús del Evangelio, con el Cristo de la fe. Pasa por conocer y hacer crecer en el corazón los sentimientos filiales para con el Abbá. Pasa por estar cerca de los últimos de este mundo y hacer de ellos nuestros preferidos. Pasa por comprender y vivir las bienaventuranzas. Pasa por el perdón y la misericordia. Pasa por hacer el bien y curar a los oprimidos por el mal. Pasa por poner la otra mejilla. Pasa por la Cruz de la Vida. Pasa por el Amor.

    Repasando nuestra existencia, nuestras actitudes y nuestros hechos, ¿a quién o a qué solemos obedecer antes? Si el Dios de Jesús queda lejos de nuestras primeras respuestas; si el temor a cualquier poder humano nos paraliza; si alguna esclavitud no nos permite volar en y con la libertad de Jesús; si alguna herida de violencia o rencor nos sangra todavía, o ha cerrado en falso... tendremos que reconsiderar cómo amamos, cómo tememos, cómo perdonamos. Tendremos que recapacitar cómo vivimos en cristiano y convertirnos durante el Tiempo de Pascua. Es un buen Tiempo para lograrlo.
 

Vuestro hermano en la fe pascual,
Luis Ángel de las Heras, cmf
Comentarios
miguela miguela
el 15/4/10
El que aprendió sufriendo a obedecer nos muestra el modo de proceder.
«Obedecer a Dios»Pasa por el perdón y la misericordia, Pasa por poner la otra mejilla
Pasa por la Cruz de la Vida. Pasa por el Amor.
--------me quedo con estas palabras de significado tan grande y verdadero, y las recalco, sobre todo la primera frase, la cual se entiende en su totalidad cuando Dios te da la gran oportunidad de obedecer sufriendo. gracias.
tomillonegro @ hotmail.com
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padrefer padrefer
el 15/4/10
Es verdaderamente impresionante la motivación por el Espíritu de Dios que vive y habita en el corazon de los apóstoles. ¿Quién de nosotros después de haberse librado del cautiverio volvería a hacer lo mismo por lo cual sufrió la carcel? Pues ésta es la experiencia apostólica y al enfrentarse al Sanedrín lo hacen con gran valentía diciendo aquella hermosa frase: "Hay que obedecer a Dios y luego a los hombres". Realmente son movidos por la experiencia del Resucitado de quien dicen que son testigos.
De la misma manera, si cada uno de nosotros cristianos católicos tuviéramos esa convicción y esa experiencia del resucitado, nuestra vida sería diferente; verdaderamente obedeceríamos a Dios en toda circunstancia a pesar de que ello no convenga a nuestros planes muy humanos. Es p » ver comentario
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stellamoreno stellamoreno
el 15/4/10
Gracias por ese artículo tan profundo. Seria llamada a descubrir la sutileza con las que tergiversamos la obediencia Dios, y llamada fuerte a desenmascarar nuestros intereses, camuflados bajo el pretexto de lo que Dios quiere
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Bulmaro Bulmaro
el 15/4/10
Los Hechos de los Apóstoles es nutritivo y reconfortante a nuestro espíritu son los hechos de una Iglesia naciente llena del Espíritu Santo
Es responsabilidad nuestra dar testimonio de esto pues no se trata de una historia o buenos deseos sino de HECHOS
Cuantas ilusiones divagan en nuestra mente pero todas acopladas al influjo de las cosas terrenas y si a veces llegamos a aspirar a las cosas de arriba nos topamos alma y cuerpo con la fuerza de gravedad
La vida terrena es como la ruleta o la rueda de la fortuna es un circulo vicioso
Solo el espíritu alentado e impulsado por el Espíritu de Dios es capaz de responder como Pedro y Juan
El dialogo con Nicodemo tiene un propósito RENACER, con la Fortaleza del Espíritu, RENACER con la Luz de la Verdad, RENACER para ser útil de alg » ver comentario
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veronica veronica
el 15/4/10
hermano hoy me ha mandado a que me haga un examen de conciencia y reflexionar que tipo de Dios tengo, cual es mi comunicación con Jesús, a quien obedezco. Gracias por este comentario en el que nos dice muchas verdades. Que el Espíritu Santo le siga dando ese don de valentía tal como se le dio a los apostoles para proclamar el mandado de Dios.
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Gustavo Egüez Gustavo Egüez
el 15/4/10
“Aquel que Dios ha enviado habla las palabras de Dios, y Dios le da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todas las cosas en sus manos.” Por eso el nombre de Jesús está sobre todo nombre, es el Alfa y Omega, el principio y el fin.
Bien dicen los Apóstoles “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, pese a las amenazas y pese a las sanciones del Sanedrín.
“El que cree en el Hijo vive de vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo se queda con el Dios que condena: nunca conocerá la vida.”
Nosotros somos misioneros, discípulos de Jesús y damos testimonio de Él. Proclamamos el Evangelio que Él nos enseñó.
Si aceptamos plenamente a Jesús, y gracias a Él, aceptamos al Padre que nos llamó desde siempre y por Jesús somos Justificad » ver comentario
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P. Sergio Avila P. Sergio Avila
el 16/4/10
Para Obedecer a Dios se necesita amarlo de verdad, confiar en el y esperar en El, Obedecer a Dios tambien implica renunciar a muchas cosas del mundo y para ello necesitamos de la fuerza del Espirtu santo.
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