Comentario al Evangelio del

Luis Ángel de las Heras, cmf

Queridos amigos y amigas:

    Hoy descubrimos la riqueza de la oración comunitaria en la primera lectura de Hechos. Es una oración-glosa que se hace  eco de la persecución de que han sido objeto Pedro y Juan, en continuidad con la pasión de Jesús. Esta oración ayuda a los discípulos a comprender que lo sucedido, ha sido según el plan de Dios. Pero también es una oración-denuncia, para revelar que las fuerzas del mal se unen en el acecho al bien, aunque esas potencias rivalicen entre sí. El mal busca al mal y lo encuentra para crecer y multiplicarse, para extender su brazo destructor. Y, finalmente, es una oración-impulso, que ayuda a adentrarse en un futuro amenazante con valor y coraje, para ser testigos de la Palabra. Una oración así solo puede ser inspirada por el Espíritu Santo. Dice el texto que «al terminar la oración tembló el lugar».

    Deberían retemblar del mismo modo los lugares donde nos reunimos a orar, como deberían trepidar, por arte del Espíritu, los corazones de cada uno de los orantes para adquirir la valentía que hoy, como entonces, necesitamos los seguidores de Jesús. Nos urge el temblor del Espíritu para no temblar ante las tribulaciones. Pidámoslo en una fuerte y común oración-temblor, haciéndonos conscientes de que estamos llamados a nacer del Espíritu y ser testigos de la resurrección. Porque no es suficiente reconocer que Jesús fue un gran hombre, un maestro, un hacedor de milagros, venido de parte de Dios... Eso ya lo hace Nicodemo y Jesús le dice que es insuficiente, que hay que de dar un salto más: nacer de nuevo o nacer de «lo alto». Es decir, aceptar a Jesús como «enviado, revelador, hijo» del Padre, procedente de «lo alto», de «lo nuevo».

    Sólo si aceptamos a Jesús como rostro verdadero de Dios Padre, podemos vislumbrar el Reino. ¿Cuesta tanto nacer de nuevo, de lo alto, del Espíritu? Cuesta, pero yo diría que es más gravoso, porque andamos por camino equivocado, complicando la búsqueda y la respuesta. Tanto, como si entendiéramos que se trata de entrar en el vientre de nuestra madre por segunda vez y nacer. ¡Qué necios, tercos y torpes somos para entender el Evangelio! En esto florecemos abundantemente como imitadores miméticos de la ininteligibilidad discipular, que no como seguidores de Jesús, en quien estás todas las respuestas, en quien está la verdad.

Vuestro hermano en la fe pascual,
Luis Ángel de las Heras, cmf
Comentarios
Gustavo Egüez Gustavo Egüez
el 12/4/10
Llenos del Espíritu Santo y anunciando con valentía la palabra de Dios; seamos discípulos, misioneros y mistagogos. Cuanta falta hacen a nuestra Iglesia, más hombres y mujeres decididos a seguir, anunciar y vivir el evangelio del Señor Resucitado, del Señor de la Divina Misericordia.
Los hermanos separados de nuestra Iglesia Católica (hablando de ellos con cariño), nos critican el poco conocimiento de la palabra y la excesiva adoración de las imágenes, pero la verdad es que los fieles de nuestra Iglesia actúan casi por intuición y no por conocimiento, y eso no está bien. Pero no son los fieles únicamente los responsables de ese conocimiento limitado, es la falta de personas decididas a entregar su tiempo a la misión que Jesús nos encomendó.
Como en los primeros tiempos » ver comentario
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Padrefer Padrefer
el 12/4/10
Qué gran compromiso apostólico al qese nos invita durante esta pascua. Hay ue renacer de lo alto, dice Jesús y éste renacer es hacer de nuestra vida una vida nueva, distinta, mejor, según el Espíritu de Dios. Es un volver a naer, pero no como creía Nicodmo cuando dijo: Entrar en el vienre de la madre y nacer; sino hacer nueva nuestra vida: nuevos criterios, maneras de ser comprortamientosa la manera de ser y al estilo de Jesús. No basta con creer conceptualmente en Jesús sino hay que creer vivencialmente en él. Que la Santísima Virgen María intercedapor nosotros para que fortalecidospor el Espíritu de Dios seamos capaces de anunciar con nuestro testimonio el Evangelio del Reino.
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Sally, R.D. Sally, R.D.
el 12/4/10
Hoy amanecí en un dia comun y corriente, una hora más tarde escucho el noticiero de la mañana y todo cambia....
Que respuesta le podría dar una madre que llora ante el ultraje cometido contra su hijo por uno de nuestros sacerdotes? Que consuelo ante su dolor? Cuanto llanto, cuantas lagrimas llenas de decepción, de dolor, de remordimiento por haber puesto en manos que considerabas correctas tu mas grande tesoro y ahora te lo regresan todo manchado, enagenado, destruido....
Hoy, he sentido este dolor hasta las lagrimas, y mientras escribo tengo un inmneso nudo en la garganta, un sentimiento de impotencia tal que raya en la desesperación...
Necesitamos una acción de la iglesia, necesitamos una respuesta, una luz en medio de tanta oscuridad, necesitamos de consuelo, necesitamos paz » ver comentario
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Bulmaro Bulmaro
el 12/4/10
Cada amanecer es distinto la gente común se levanta con el pie izquierdo o el derecho, otros no inician sus labores sin antes consultar el horóscopo
unos pocos agradecemos a Dios un nuevo amanecer encomendando a toda nuestra familia
En contraste con el inicio hoy nuestra iglesia goza de privilegios en paises donde los católicos somos mayoría y donde no, tiene reconocimiento político, sabemos gegráficamente cuales son los puntos donde hay rechazo y porqué.
Tal vez no se necesita renacer pero si es necesaria una purga, desparasitar y hasta eliminar algunas congegraciones mal intencionadas
A los laicos no comprometidos nos hace falta Renacer del Agua y del Espíritu para comprometernos al cambio, no basta el bautizo ni los demás Sacramentos como hasta ahora se ejecutan
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