Salvador León Belén - Miércoles 02 de Septiembre del 2009
Paulino permanece postrado en su lecho humilde un día tras otro y otro ...No ha cumplido aún los cuarenta y ya está atado por largo tiempo a una cruel enfermedad que le visita desconsoladamente. El guaraní me impide hablar con él. Suple esta carencia su amada esposa, que va haciendo de traductora en nuestras repetidas conversaciones. La casa de este fecundo matrimonio es rica en hijos, en amigos. Es una casa digna, pobre, limpia, con corazón y sonrisas.
La gracia y la dicha me llegan a través de los ojos de Paulino, llenos de vida, de gratitud, de cariño. Mis ojos, necesitados de verdad, quedan abrasados por los suyos en los que brilla Dios. Su débil mano, blanca y niña, estrecha la mía para orar con sencillez. Juntos saciamos nuestra hambre de eternidad en el Pan de la Vida, calmando dolores, convocados a la dicha. Una paz sentida levanta nuestra mirada a nuestro infinito cielo, allí donde el triunfo de la vida que no se acaba, a todos nos espera.
Me voy, como en otras ocasiones, dejando la “monedita del alma” que otros me dieron para socorrer quebrantos y dolencias.
Salvador, dile a Paulino cuando le mires a los ojos,dile con el corazón que una persona de Conil,Andrés,le envía ánimo,esperanza, alegria y calma espiritual para que permanezca junto a María de Nazaret,ella si que sabe de desconsuelo y nos invita a comer el Pan de la Vida; el que bajó del cielo JESUCRISTO. Dile que el guaraní no impide hablar al corazón ni allí ni en la distancia.Nuestro Dios-Padre está más cerca de nosotros que de lo que pensamos.Yo he conocido hace poco a una mujer que llevaba años impedida sín poder comunicarse con nada solo le quedó la conciencia y la mirada; esto le bastó para para recorrer el último tramo de su caminar. La conciencia le sirvio para comulgar cada domingo el Pan vivo y con su mirada expresaba una fe GRANDE como el DIOS que la AMABA = Q ... » ver comentario