icono estrella Nº de votos: 0

Orar por lo difuntos

Angel Moreno -
Consuela a los que creen

    Orar por los difuntos presta consuelo a quienes los recuerdan con amor, porque es una forma de entrar en contacto con los seres queridos desaparecidos, y de mantener una relación viva y compañera.

    Al orar por los seres queridos difuntos, y por todos los que han muerto, se recibe el consuelo que concede el ejercicio de la misericordia, de la obra buena, del bien hecho. Si un vaso de agua dado con fe no quedará sin recompensa, orar por los fieles difuntos es una idea piadosa y santa que revierte en consuelo espiritual para quienes lo hacen.

Alienta la esperanza

    En el despojo que se sufre por la pérdida de seres queridos, recordarlos en la oración aviva la esperanza sobre la continuidad de su existencia.

    Los seres difuntos no han quedado reducidos al recuerdo religioso, sino que rezar por ellos demuestra que viven de otra manera. La oración pone de manifiesto que confiamos en que les pueda valer nuestro gesto piadoso si necesitaran una purificación.


Expresa caridad y comunión


    Si el amor se autentifica por la gratuidad con que se da, la oración por los difuntos está remecida de amor porque se ofrece sin tener la compensación de la presencia física de la persona recordada, en pura fe.

    Por la oración litúrgica se entra en el espacio de comunión con los seres espirituales y terrenos. En la liturgia es posible la comunión con los santos,  con los seres invisibles, y es un tiempo para entrar en contacto sacramental con quienes nos han precedido en la fe.


Ayuda a los que han muerto


    La oración por los difuntos no es un placebo para los que quedamos en este mundo, como si con ella nos justificáramos o pretendiéramos consolarnos espiritualmente.

    La Iglesia ha mantenido desde siempre la práctica de los sufragios, porque cree en la comunión de los santos, en que las acciones buenas benefician a los demás, a los vivos y a los difuntos. La limosna y la oración se ofrecen en favor de los que nos han precedido.


Concede sabiduría

    Recordar a los seres que han muerto con el gesto magnánimo de la oración por ellos es una manera de tener presente la mortalidad, la fragilidad humana, que se está de paso en este mundo, la temporalidad de lo terreno, pensamientos que conceden sabiduría.

    Es de sabios vivir sabiendo que la representación de este mundo pasa, que nada material es permanente ni estable. Estos pensamientos ayudan a tratar las cosas en su justa medida y a plantear la existencia desde la perspectiva escatológica.


Crea lazos de amistad


    Con frecuencia quienes pierden algún ser querido acude a los amigos para desahogar el alma, a la vez que los más próximos aseguran sus oraciones y afecto a quienes sufren el dolor del despojo, a veces dramático, de algún familiar.

    Prometer que se reza por quienes han muerto a sus familiares crea lazos de amistad y agradecimiento. Es el mejor regalo que se puede hacer desde la fe a los que en la desolación, sienten el desgarro de separarse de los que aman.


Profetiza la resurrección futura

    Sería inútil y ridículo rezar por los difuntos si no se creyera en la resurrección. La oración por ellos es un acto de fe en que viven y en que un día nos encontraremos de nuevo, de forma y manera que no conocemos, pero que estamos seguros de que sucederá.

    Jesucristo resucitado nos garantiza nuestra propia resurrección. Los santos, cuando los invocamos como intercesores, responden a nuestras plegarias, demuestran la vida que sigue a la muerte y nos confirman en la fe de la Iglesia que profesa la resurrección de la carne y la vida eterna.
Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas : difuntos,
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.