icono estrella Nº de votos: 0

Meditación para el Lunes Santo

Angel Moreno -

Estos días vamos a encontrar unos contrastes muy fuertes en las lecturas. Al contemplarlas, descubro el deseo de la Iglesia de consolar y de acompañar con amor a su Señor, que se dispone para su Pasión y muerte.

Hoy escuchamos una suave melodía y palabras de ánimo para avivar en la conciencia de Jesús el recuerdo de que es amado de Dios. “Mirad a mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, a quien prefiero. Sobre Él he puesto mi espíritu”.

Paradójicamente, el recuerdo de las profecías entrañables surge en los momentos más recios. Y se suma también el salmista para afianzar en la memoria del Siervo la certeza de que no está solo. “El Señor es la defensa de mi vida ¿Quién me hará temblar? (Sal 26).

Sobre todo la escena de Betania, colocada cronológicamente seis días antes de la Pascua, da  realismo a los pasos de la vida de Jesús, antes de padecer.

¡Cómo se agradece tener un lugar donde, sin que te pregunten nada, ni tengas que demostrar nada, te acojan, te quieran, te acompañen! La elección del pasaje de Betania y la cena que le ofrecen los amigos a Jesús no son casuales en la revelación evangélica. La fidelidad necesita apoyarse en la fuerza que presta el amor. “Allí le ofrecieron una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales. María toma una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, y le ungió a Jesús los pies”.

¿Con qué gesto de amor voy a acompañar estos días a quien se entrega por mí?
Jesús, sorprendentemente, para que los discípulos se sientan queridos y puedan mantenerse fuertes, les dará una cena y les lavará los pies. Es lo mismo que Él recibió en Betania, y que tanto bien le hizo. La casa de Marta y María es una referencia necesaria en la vida del Maestro. La Iglesia, al brindarnos la contemplación del pasaje, intenta ser como María de Betania con su Señor. Pero lo que no imaginábamos es que el mismo Señor va ser quien nos invite a la cena y, puesto a nuestros pies, nos los lavará, para que, como dice el salmista: “si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Él me protegerá en su tienda el día del peligro”.

Jesús agradece los gestos, defiende a quienes se los ofrecen, se deja amar, y manifiesta su naturaleza humana menesterosa de amistad. Él nos dirá: “Ya no os llamo siervos, sois mis amigos”.

Iniciemos los días santos con gestos de amor.

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios 2 comentarios

Comentarios

silveria silveria
el 25/3/13
Muy importante las meditaciones
Me gusta 0
adriana adriana
el 22/3/16
El señor inicia su jornada de entrega total por cada uno de nosotros.bendicenod oh señor Jesús, lava nuestras culpas, debilidades y finanzas cada na Dr ellas para tu bien y el mio....amen Jesús
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.