Enviar artículo

María ante los pobres
El Cardenal Suenens, siendo primado de Bélgica, oía con asombro que el pueblo gritaba: ¡Viva la Reina!; ¡viva Fabiola!, aún cuando ella estaba ausente. Al preguntar el Cardenal a los que aclamaban a la Reina: ¿por qué vitoreáis a la soberana, si no está