Enviar artículo

Meditación para el II Lunes de Adviento, 6 diciembre 2010

  “La palabra del Señor permanece para siempre. Esta palabra, que permanece para siempre, ha entrado en el tiempo. Dios ha pronunciado su palabra eterna de un modo humano; su Verbo «se hizo carne» (Jn1, 14). Ésta es la buena noticia”