Enviar artículo

Día 4: MARÍA, LA PERFECTA REDIMIDA

La gloria de la gracia de Dios se ha manifestado en María por el hecho de que ha sido redimida de un modo eminente. En virtud de la gracia del Amado, en razón de los méritos redentores del que sería su hijo, María ha sido preservada de la herencia del pecado original. De esta manera, desde el primer instante de su concepción, María es de Cristo... Por obra del Espíritu Santo, María recibe la vida de aquel al que ella misma dio la vida como madre (RM, 10).