Nº de votos: 0
En esta ocasión nos acercamos de nuevo a orar con María por las vocaciones. Su Corazón Inmaculado se levanta como signo de esperanza para todos los que vivimos en un tiempo de dudas, temores, abandonos y desalientos vocacionales. Si la vocación es confianza y disponibilidad, el Corazón de María es el modelo perfecto de una entrega que es fruto de su fe obediente, de su fiarse totalmente de Dios. Sin esa fe obediente y confianza plena en Dios, no habrá vocaciones y correlativamente no podrá haber perseverancia. Ella perseveró hasta la cruz, con un corazón audaz.

Feria
Jn 17,11b-19. Que sean uno, como nosotros.
| Lecturas | Comentario |
| Liturgia | Calendario |