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La desesperación como debilidad más bien que pecado

Ron Rolheiser (Trad. Benjamín Elcano, cmf) -

Clásicamente, tanto en el mundo como en nuestras iglesias, hemos visto la desesperación como el pecado más grave e imperdonable. La simple opinión era que ni Dios ni ningún otro te puede salvar si tú simplemente te rindes, te desesperas, te haces incapaz de esforzarte. Casi siempre en la mente popular esto fue aplicado al suicidio.  Morir por tu propia mano se ha visto como desesperación, como ponerte fuera de la misericordia de Dios.

Pero entender la desesperación de este modo es erróneo y mal enfocado, a pesar de la sinceridad de nuestro intento. ¿Qué es la desesperación? ¿Cómo se podría entender?

La común definición del diccionario dice invariablemente algo así: Desesperación significa no tener ya ninguna esperanza o creencia de que una situación mejorará o cambiará. El Catecismo de la Iglesia Católica, que ve la desesperación como un pecado contra el Primer Mandamiento, la define de este modo: “Por desesperación, el hombre deja de confiar en su salvación venida de Dios, en la ayuda para conseguirla o en el perdón de sus pecados. La desesperación es contraria a la bondad de Dios, a su justicia -porque el Señor es fiel a sus promesas- y a su misericordia”.

Pero hay algo absolutamente importante que debe ser distinguido aquí: Hay dos razones por las que alguien podría dejar de esperar en la salvación personal venida de Dios y desesperar de recibir el perdón sus pecados. Puede ser que esa persona dude de la bondad y misericordia de Dios o bien -y creo que este es normalmente el caso- la persona esté demasiado machacada, demasiado débil, demasiado rota interiormente para creer que es digna de ser amada y redimida. Pero estar así abatida y aplastada en espíritu como para creer que nada más puede existir para ti a no ser el dolor y la oscuridad, no es normalmente un indicio de pecado sino más bien un síntoma de haber sido fatalmente hecha víctima por la circunstancia, de tener que arrostrar, -en agudas palabras de Fantine en Les Miserables- tormentas que no puedes capear.

Y antes de colocar a tal persona fuera de la misericordia de Dios, necesitamos preguntarnos: ¿Qué clase de Dios condenaría a una persona que está tan machacada por las circunstancias de su vida como para ser incapaz de creer que es digna de ser amada?  ¿Qué clase de Dios condenaría a alguien por su abatimiento? Con toda seguridad, semejante Dios resultaría totalmente extraño a Jesús, que se encarnó  y reveló el amor de Dios como ser preferencial para los débiles, los apabullados, los acongojados, los desesperados de la misericordia. Creer y enseñar que Dios retira la misericordia de aquellos que son los más decaídos de espíritu traiciona una comprensión profunda de la naturaleza y misericordia de Dios, que envía a Jesús al mundo, no para los sanos sino para los que necesitan médico.

Del mismo modo esto también traiciona una profunda comprensión de la naturaleza humana y del corazón humano. ¿Por qué una persona se considera tan indigna de ser amada que se excluye voluntaria y desesperadamente del círculo de la vida? Eso sólo puede ser a causa de una herida aguda y profunda en su alma (que, sin duda, no es auto-infligida). Obviamente,  a menos que sea un caso de enfermedad clínica, esta persona ha sido herida profundamente y nunca ha tenido una experiencia de amor  incondicional o verdadero amor humano fiel. Somos fáciles e ingenuos cuando, porque nosotros mismos hemos sido inmerecidamente amados, no podemos entender cómo algún otro  puede estar tan machacado y roto como para creerle que es, en esencia, indigno de ser amado. Para decirlo con una dolorosa pregunta de la canción The Rose: ¿Son el amor y el cielo, en realidad, sólo para los dichosos y fuertes?  Nuestra común comprensión de la desesperación, secular y religiosa, parecería pensar así.

Pero nadie va al infierno por debilidad, por un corazón quebrantado, por un espíritu abatido, por la desgracia e injusticia de no haber tenido nunca la sensación de ser amado verdaderamente. El infierno es para los fuertes, para los que tienen un espíritu tan arrogante que no pueden estar abatidos ni rotos, y así son incapaces de rendirse. El infierno nunca es una amarga sorpresa que espera a una persona feliz, ni tampoco es el triste cumplimiento de la expectación de alguien que está demasiado roto  para creer que es digno de ser parte del círculo de la vida.

Ser más empáticos lo debemos a Dios. También debemos esto a los que están quebrantados de corazón y de espíritu. Además, tenemos una doctrina cristiana, expresada en nuestro credo mismo, que nos desafía a conocerla mejor: Descendió a los infiernos. Lo que Jesús reveló en su vida y en su muerte es que no hay espacio dentro de la tragedia, la ruptura, la tristeza o la resignación al que Dios no pueda o no quiera descender ni conceder la paz.

Dios es todo comprensión. Por eso estamos seguros de que “una caña cascada él no la quebrará, y un pábilo vacilante no lo apagará”. Puedes apostar tu vida a eso. Puedes apostar tu fe a eso. Y por eso puedes también vivir en una más profunda empatía y consolación.                                                                                      

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icono comentarios 7 comentarios

Comentarios

Martha Martha
hace 5 días, 19 horas
Completamente de acuerdo con este articulo del Pa-
dre Ron ,no creo que la desesperacion sea entera-
mente un pecado. No podemos tildar de pecador
a una persona falto de voluntad y energiua para lu-
char contra las debilidades que existen en este mun-
do desde que Dios lo creo. No solamente es una per-
sona debil de caracter tambien es debil en su fe, pues
si creemos en Dios sabemos que EL nos da la fuerza
necesaria para resistir cualquier circunstancia adversa
que se nos presente. Dios en su Misericordia infinita
ayuda siempre a los debiles de espiritu aunque en su
mentalidad quebrantada por cualquier motivo sea reo
de algun pecado; su amor deja limpio esa alma deses-
perada que no encuentra en alguien a su alrededor
un alivio a su pena.segura estoy que esas personas
no se ... » ver comentario
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Gaviota Gaviota
hace 6 días, 5 horas
Buen día! leo cada mañana las lecturas y comentarios y les agradezco infinitamente la iluminación que me otorgan con su trabajo.
Ahora, después de leer esta reflexión, debo preguntar: ¿entonces el suicida, NO va al infierno como siempre nos lo enseñaron?
Agradecería que me lo aclaren, porque esto es revelador. Siempre pensé que era una doble desgracia que estas pobres personas desesperadas ademas se condenaran, pero parece que gracias a Dios, no es así.-
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azulmartinezms azulmartinezms
hace 6 días, 20 horas
Bendito sea Dios por estás palabras expresadas en la reflexión que hacen de la desesperación. Bendito sea por instruirme sobre lo que está haciendo en mi vida, Bendito sea por mostrarme su misericordia para fortalecerme en medio de la prueba... Señor, date prisa en socorrernos.
Les agradezco su apostolado por este medio, Dios les bendiga y se haga presente en sus corazones, necesidades y vidas. Por favor pongan mis intenciones en sus oraciones.
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azulmartinezms azulmartinezms
hace 6 días, 20 horas
Bendito sea Dios por estás palabras expresadas en la reflexión que hacen de la desesperación. Bendito sea por instruirme sobre lo que está haciendo en mi vipda, Bendito sea por mostrarme su misericordia para fortalecerme en medio de la prueba... Señor, date prisa en socorrernos.
Les agradezco su apostolado por este medio, Dios les bendiga y se haga presente en sus corazones, necesidades y vidas. Por favor pongan mis intenciones en sus oraciones.
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eleazar eleazar
hace 1 semana
Bien dicho.
Juzgamos como hombres, a los demás y a nosotros mismos, y con esos juicios nos hacemos una norma, nos hacemos camino, la vida, . Pero Dios, afortunadamente, no es como nosotros. Incomprensiblemente Ama, sin condiciones, en nuestra debilidad, que nosotros acreditamos, como reos de nuestro propio tribunal: gracias a Dios.
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mzajuan mzajuan
hace 3 días, 21 horas
Que refrescante reflexión sobre la desesperación, agradezco enormemente tal gesto y que tan oportunamente llega a mi vida. Siento la compañía de Dios, el problema es como encontrar luz y esperanza en las decisiones del hombre....
Muchas Gracias..!!
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mzajuan mzajuan
hace 3 días, 21 horas
Que refrescante reflexión sobre la desesperación, agradezco enormemente tal gesto y que tan oportunamente llega a mi vida. Siento la compañía de Dios, el problema es como encontrar luz y esperanza en las decisiones del hombre....
Muchas Gracias..!!
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