Madre Teresa de Calcuta - Martes 06 de Marzo del 2007
Que María sea la causa de nuestra alegría. Que cada uno de nosotros, seamos Jesús para ella. Nadie aprendió la humildad tan bien como María. Ella fue la esclava. Ser esclavos significa ser utilizados por todos, con alegría... La alegría era la fuerza de la Virgen. Sólo la alegría pudo darle fuerza para caminar sin cansarse hasta las colinas de Judea para realizar el trabajo de sierva. También nosotros tenemos que marchar sin detenernos más allá de las colinas de las dificultades.