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IV Viernes de Pascua

Angel Moreno -

 

-«QUE NO TIEMBLE VUESTRO CORAZÓN; CREED EN DIOS Y CREED TAMBIÉN EN MI.»

Las expresiones: “No temáis” o “No tengáis miedo” nos evocan los saludos que Cristo resucitado dirige a sus discípulos. Al escuchar de labios de Jesús la invitación a la confianza y al abandono en Él, perteneciente a la enseñanza anterior a su Pasión -«¿Por qué estáis con tanto miedo? ¿Cómo no tenéis fe?» (Mc 4, 40)-, comprendemos mejor la relación interna que hay entre los textos y cómo se iluminan de manera especial al leerlos desde la luz pascual.

Cuando somos depositarios del sufrimiento del amigo que nos confía el alma por temor a la enfermedad, o algún acontecimiento adverso, solemos reaccionar con palabras semejantes a las que dice Jesús. “No te preocupes”. “Ya verás cómo todo saldrá bien”. Pero en nuestras palabras solidarias se contiene más el deseo que la certeza, más el cariño que la seguridad. Sin embargo, el Resucitado, cuando dijo a los suyos: “Que no tiemble vuestro corazón, ni se acobarde; creed en mí”, no pronunciaba sólo un discurso lleno de buenas intenciones, sino la firme promesa de su solidaridad.

El salmista llega a comprender lo que significa fiarse de Dios, y reza: “Acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre” (Sal 130). “Dichoso quien teme al Señor. No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor, su corazón está seguro, sin temor” (Sal 111, 7). La resurrección de Cristo da toda la autoridad a las palabras del Señor, y su invitación no es fórmula vacía, o llena de buenas intenciones, su Palabra se cumple y los que la creen cimientan su vida sobre roca firme.

La confianza va unida a la fe, el abandono en manos de Dios sólo es posible cundo se cree en Él. A Pedro, “viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» (Mt 14, 30-31) «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» (Mt 8, 26).

DISCERNIMIENTO

¿Qué sentimiento te embarga, el miedo o la confianza; el temor o el abandono; la tendencia a pensar en hipótesis negativas o la certeza del acompañamiento del Señor? En la oración ¿te puede la especulación mental o el silencio amoroso?

TESTIMONIO

El valor, la fortaleza, la sagacidad, la confianza acompañan a los discípulos que tuvieron la experiencia de la resurrección de Cristo. 

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icono comentarios 1 comentario

Comentarios

rosita27 rosita27
el 22/5/11
La confianza q Jesùcristo nos da, pienso q es mas fuerte q el temor, la angustia, etc. xq el creer y confiar en sus promesas sostiene el caminar d la vida sintiendo su presencia en cada acontencimiento ya sea d tristeza o alegria, Dios nos ama!!!. saludos y bendiciones.
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