icono estrella Nº de votos: 0

III Jueves de Pascua

Angel Moreno -

 

“YO SOY EL PAN VIVO QUE HA BAJADO DEL CIELO; EL QUE COMA DE ESTE PAN VIVIRÁ PARA SIEMPRE.”

Hoy es jueves, y la memoria nos lleva al día de la Cena, de la Institución del la Eucaristía. La Palabra más solemne de Jesús, “Yo soy”, unida al pan y a la vida, nos conducen al Sacramento, prenda de vida eterna.

Durante este tiempo pascual, la Eucaristía se convierte en centro de nuestras celebraciones, sobre todo cuando los niños se acercan por primera vez a recibir la comunión.

La expresión que usa Jesús en el discurso de Cafarnaúm evoca el tiempo del desierto, cuando los israelitas comieron el maná durante la travesía del Éxodo. En Cristo se cumplen las promesas y las profecías. Él se revela como providencia divina y, al igual que se hace encontradizo en la posada con los dos discípulos, se convierte en pan.

Jesús es a la vez el que parte el pan, pan partido y mesa sobre la que se reparte en comida; Él es sacerdote, víctima y altar. Él se nos da entrañablemente, como cuando el labrador, cosechado el trigo y molido, cocida la masa, se pone a la mesa con la hogaza entre las manos para dar de comer a los suyos, como gesto de amor y de fidelidad.

El pan es símbolo de subsistencia, el mismo Jesús enseña a sus discípulos a pedir el pan cotidiano. Desde el discurso del “Pan de Vida”, se comprende que el verdadero pan es Jesucristo, y quien come de este pan no tendrá jamás hambre, y poseerá la vida eterna. 

Para participar del pan santo debemos acercarnos con fe y limpieza de corazón, no debemos manipular lo sagrado, ni tomar sin consideración el don supremo de Jesucristo, el sacramento del Misterio Pascual.

DISCERNIMIENTO

¿Cómo te acercas a la mesa del Señor? ¿Haces de la Eucaristía el alimento de tu fe? Cuando participas en el Sacramento del Amor de Dios, ¿eres consciente del vínculo que estableces con Cristo y con los demás hermanos, al formar todos el mismo Cuerpo del Señor? ¿Descubres en la entrega del Señor, hecho pan, la llamada a la solidaridad?

TESTIMONIO

La acción de gracias es una respuesta adecuada al don que se recibe en la Eucaristía, como también lo es la coherencia de vida. No se debe participar en la mesa del Señor sin sentir a la vez el deseo de pertenecerle y de ser del grupo de sus amigos.

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.