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Evangelio Seglar para el Segundo Domingo de Adviento (10 de diciembre de 2018)

Laiconet -

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,1-8

Allanad los senderos del Señor

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: "Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaba sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo."

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Marcos presenta la figura de Juan, al que llama el Bautista, como un profeta, de ahí que describa su vestimenta, como la que usaba el gran profeta Elías -como el que el mismo Jesús identificará más tarde a Juan Bautista-, y su tipo de comida, que se ajusta a los alimentos puros permitidos y que se podían adquirir en los mercados (a pesar que a nosotros nos resulte extraña).
Como otros tantos de su tiempo, Juan es un líder que invita a una renovación espiritual. El incita a la enmienda en las actitudes de vida y acoger así el perdón de Dios, y lo ritualiza con una inmersión en el río Jordán, el que cruzó el pueblo para apropiarse de la tierra prometida por Dios.
Esta renovación en la fe judía la realiza en el desierto, lugar asociado por la tradición a la purificación y al encuentro con Dios, a pesar de que en este tiempo se consideraba al grandioso y bello Templo de Jerusalén como el lugar de la presencia del Señor.
Juan centra su mensaje en el anuncio de otro bautismo que se hará no en agua, sino con Espíritu Santo, y será realizado por alguien grandioso (al que no se es digno de servirle ni como esclavo que descalza a su amo) que ha de venir inmediatamente tras Juan.
Así Juan se presenta como la realización de la profecía de Isaías que se cita, aunque en realidad el texto citado es una combinación de versículos del Éxodo, de Malaquías e Isaías, una práctica normal en aquel tiempo.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ESPERANZA QUE RENACE
(mujer, casada, una hija, su marido trabaja, vive en país asolado por una catástrofe natural, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)

Juan gritó en el desierto "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos". En estos tiempos luego de experimentar los efectos de la devastación del huracán que nos azotó me encuentro muchas veces preparando el camino hacia el encuentro con las novedades y limitaciones que nos trae cada día. Lo que era rutina y estaba dado se ha convertido en una ardua planificación y tarea para poderla completar. Pero en este proceso, me encuentro con mis hermanos de comunidad, con familiares y amigas de mi adolescencia que aportan fuerzas, ánimo y esperanza para continuar. Siento que el Espíritu Santo que Jesús nos dejó impulsa y sopla nuevas fuerzas, ilusiones y posibilidades en esta realidad tan dura. Acudo a la escucha de la Palabra, al encuentro con mis hermanos para allanar el cansancio y agobio que ha provocado este evento en nuestras vidas. Compartir la mirada con una anciana y escuchar con atención su grito de ayuda por la soledad que experimenta me ha hecho sentir ese poder del que "puede más que yo."
Lo negativo en el camino queda allanado y suavizado con las experiencias de vida sencilla compartida con los niños y jóvenes a los cuales sirvo a través de mi trabajo. Así se  van suavizando en mí mis momentos de dureza.
Llena de esperanza y con una actitud positiva inicio cada día confiando en que el Señor será providencial y nos acompaña en este camino de preparación y espera para el encuentro con Jesús.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Tú, Señor y Dios nuestro, nos invitas hoy a preparar
Tu Camino para tu llegada a nuestras vidas.
Hoy nos pides allanar los senderos de nuestro corazón
para que Tú puedas habitar en su interior,
y nosotros logremos acogerte con ternura.
Danos Tú un corazón sencillo, humilde, sensible
y delicado, que sepa preparar con cariño
los encuentros personales contigo,
a través de la oración y de tu Palabra.
Concédenos el don de poder reconocerte
y sentirte junto a nosotros en cada Eucaristía.
Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro,
porque Tú nos buscas y vienes a nuestras vidas
para llenarlas de tu Amor y de tu Espíritu Santo.
Te damos Gracias porque tu Misericordia
logra allanar los senderos de nuestra vida
y nos ayuda a preparar con ilusión tu venida,
dándonos tu Fortaleza para afrontar con esperanza
las dificultades que se nos presentan en el camino.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro y Todo Bondad,
a allanar y a facilitarle la vida a los demás,
en nuestras relaciones, con nuestras buenas actitudes,
y con un buen trato personal a cada hermano.
Ayúdanos Tú, Dios nuestro, a rebajar nuestro orgullo,
autosuficiencia o comportamientos que nos alejen de Ti.
Dios y Señor nuestro, ten Misericordia de nosotros
y no permitas que caigamos en la tentación de la soberbia,
la prepotencia, ni de las injusticias con los demás. Amén.

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO

¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, dos hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Hoy es a nosotros a quienes una voz nos grita “Preparadle el camino al Señor”. Y es que aunque nos consideremos cristianos, hay demasiadas cosas, acciones, situaciones… que nos alejan del camino de Dios y demasiados momentos en que no estamos dispuestos a reconocerlo, por la falta de valor para romper con nuestra zona de confort.
¿Cómo podemos actuar para preparar ese camino?
-Procuremos alejarnos este Adviento, de las mil formas de evasión que nos ofrece el mundo en el que vivimos. Nos puede ayudar a ello el vivir de una forma más austera en estos días en los que ya empieza la maratón de consumo navideño.
-Hagamos una seria reflexión sobre todo aquello que impide la llegada de Dios a nuestra vida. Puede que nos demos cuenta que vivimos solo por la apariencia o por querer tener mucho más allá de cubrir necesidades reales o puede que nos demos cuenta que es el poder el que nos mueve o el aplauso y el ser considerados socialmente… Puede también que nos demos cuenta que nuestra vida nos está llevando a quedarnos vacíos por dentro o…
-Intentemos adentrarnos en nuestro desierto, para vivir ese encuentro con Dios, esa conversión real sincera, profunda… de la que estamos tan necesitados, para ser seguidores auténticos de Cristo, capaces de compromisos serios, firmes, que engloben nuestra vida… “En el desierto se vuelve a descubrir el valor de lo esencial para vivir…”, nos dice el Papa Francisco.
-Eliminemos de nuestra vida todo lo superfluo, que se nos ofrece como importante e imprescindible desde nuestra sociedad materialista. Fijémonos en Juan, que con su forma de vestir; de alimentarse… rompe con los convencionalismos sociales y encuentra lo único necesario para vivir.
Sintamos necesidad de cambio, de salvación, como la gente que va al encuentro con Juan. Sin olvidar que también nosotros estamos llamados a “gritar” y que podemos ser camino de Justicia, Amor y Esperanza para otros.

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