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Evangelio Seglar para el Domingo XII del Tiempo Ordinario (21 - junio - 2015)

Laiconet -

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4,35-40

¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: "Vamos a la otra orilla." Dejando a la gente, se lo llevaron en la barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón. Lo despertaron, diciéndole: "Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?" Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: "¡Silencio, cállate!" El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: "¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?" Se quedaron espantados y se decían unos a otros: "¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!"

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LAS PERSONAS SIN HOGAR
(hombre, casado, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

Ponerle un rostro a la pobreza ha transformado mi fe. No he llegado a cuestionarme la existencia de Dios, pero sí que enterré hace tiempo la idea del Dios Todopoderoso tradicional. Cuando te enteras de las injusticias que cada día tienen lugar en nuestro mundo y sabes que a solo unos pasos de tu casa varias personas malviven en la calle y pasean sus desgracias sin que nada ocurra, te preguntas por qué motivo Dios no actúa. Es entonces cuando te interrogas por muchas cosas y descubres al Dios más profundo, al que pareciera que dormitase en la barca ajeno a todo, pero al que sin embargo encuentras siempre que lo necesitas y en medio de las miserias humanas. Es un Dios humilde, que nació en un pesebre no por casualidad, que pone todo su empeño y esfuerzo en cambiar la situación de miles de personas y que te pide que le ayudes. Un Dios que nos dice que, con fe, podremos mover montañas, que por alguna extraña razón sigue confiando en ti y que te pasa la responsabilidad de luchar con él para cambiar desde ya mismo las cosas, pues apremia aliviar el dolor de los que más sufren.

DESDE LA FORTALEZA
(hombre, casado, cuatro hijos, militar, realiza misiones en paises en conflicto)

¡Cuántas veces Señor, desfallezco! ¡ Cuántas veces Señor, dejó de creer en ti! Como tus discípulos, me encuentro en muchas situaciones en las que me dejó vencer por la vida y desconfió, pierdo mi fe. El miedo se apodera de mi alma, de mi corazón y de mi mente. Me dejó arrastrar por el día a día y al final, no eres Tú quien me guía, sino la sociedad. Pero apareces Señor, como un amigo para darme ánimos en la batalla, para decirme que mi fe no decaiga, que confíe en ti pues todo lo puedes y quien así lo hace, no puede perder. Te pido Jesús, que me des la fortaleza para estar siempre pendiente de tu mensaje, de estar pendiente de mi prójimo y aumenta mi fe. Feliz semana en el Señor.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias, Señor Jesucristo y Dios nuestro,
porque contigo, y junto a Ti, siempre encontramos la Salvación.
¡Gracias porque Tú estás a nuestro lado y nada debemos temer!
Tú nos invitas hoy, Señor Jesucristo, a cruzar a la otra orilla
para salir de nuestras propias seguridades, de lo ya conocido,
y salir en busca de las personas que necesitan encontrarse contigo,
y predicar la Alegría de tu Evangelio donde aún no te conozcan.
¡Gracias porque Tú nos animas a acrecentar la vocación misionera!
Tú tomas la iniciativa de invitarnos a salir de nuestra comodidad,
y nosotros queremos seguirte fielmente para vivir según tu Evangelio.
Sabemos que seguirte a Ti, Señor, siendo fieles discípulos tuyos,
no resulta fácil y que el mal nos ataca provocándonos miedo y temor
en nuestro corazón, para intentar alejarnos de tu infinito Amor,
e intentar  que no cumplamos tu Voluntad vencidos por la inseguridad.
¡Ten Misericordia de nosotros y no permitas que nada ni nadie
nos separen jamás de tu Amor y Misericordia que nos llenan de tu Paz!
Te pedimos perdón por las veces que nos dejamos engañar por el mal
y caemos en la tentación del cansancio, desánimo,  pesimismo, agobios,
de la inseguridad y del miedo a sentirnos abandonados por Ti,
aún sabiendo que Tú jamás nos dejas solos ni nos apartas de tu Amor.
Te pedimos perdón por nuestra falta de fe y falta de confianza en Ti,
cuando las dificultades llegan a nuestra vida y nos alcanza el dolor.
Danos Tú, Dios nuestro Misericordioso, una fe fuerte y serena, sin miedos,
para mirarte a Ti, centrados en Ti, y recordar que contigo nada nos daña.
¡Ayúdanos Tú, Dios nuestro, a ser siempre testigos valientes tuyos!
Ten Misericordia de nosotros, Dios nuestro, y danos Tú el don de la fe
para que nuestra confianza en Ti  permanezca siempre en nuestro corazón,
y que sea siempre más fuerte que todos nuestros miedos y debilidades.
Ayúdanos Tú a Escuchar y acoger siempre tu Palabra que nos Ilumina,
mediante la oración, alejando de nuestro corazón toda oscuridad o dudas,
porque sólo tu Palabra de Vida logra calmar el mal que hay en nosotros
y Ella llena de Paz nuestro corazón y nos transforma en discípulos tuyos.
¡No permitas que nada ni nadie nos paralice nuestra Evangelización
y danos la fortaleza para predicar en medio del mundo tu Buena Noticia,
a pesar de todas las dificultades, reforzándonos Tú cada día nuestra vocación
de cumplir tu Voluntad, estando al servicio de los demás por amor a Ti. Amén

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO
¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

“Vamos a la otra orilla” …Y muchas veces no queremos salir de nuestras rutinas, de nuestras costumbres, de nuestras posturas, de nuestras creencias…¿Porque pensamos que son sinceramente las más adecuadas, justas, verdaderas…?, ¿o porque no conocemos ni queremos conocer nada más, por comodidad o incluso por miedo? Además, cuando lo intentamos, la “tormenta” se cierne sobre nosotros…

Para vivir el evangelio de esta semana dediquemos un tiempo a fijaros en alguno de estos “elementos fijos” de nuestra vida, en aquello que responderíamos porque siempre lo he hecho o pensado así, porque me gusta, porque sí. Analicémoslo en profundidad, intentando dejar nuestros prejuicios atrás. Llevarlo también a la oración…Quizás se nos invite, como a los discípulos a “viajar a la otra orilla”. No tengamos miedo de las tormentas. En cambio, tengamos la fe de que Jesús, aunque dormido, va con nosotros.  

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icono comentarios 2 comentarios

Comentarios

Rodolfo Rodolfo
el 20/6/15
Muchas gracias por sus comentarios. Me ayudan mucho a entender el evangelio, verlo desde otra perspectiva.

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Lourdes d Lourdes d
el 22/6/15
Que gran oportunidad leer la Palabra, veo y analizo que siempre es para mi. Adelante con este grandioso trabajo.
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