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Evangelio Seglar para el Domingo del Corpus Christi

Laiconet -

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 6,51-58

Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre."

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LOS JÓVENES
(mujer, joven, estudiante, pertenece a grupo parroquial)

La lectura de hoy me ha trasladado a unos ejercicios espirituales que hice el curso pasado, en el que nos recomendaron que nos pusieramos de rodillas delante del altar para recibir la comunión. Fue un momento tan personal que sentí que estaba sola ante Él y Él sólo conmigo, resguardandome de todos los miedos que tenía en aquel momento.
El lugar ayudaba, era en la casa de convivencias Aliatar, siempre que voy, me llevo un sentimiento nuevo. Además tengo la suerte de estar casi siempre acompañada de mi grupo de fe.
Desde aquel momento cada vez que recibo el Cuerpo y la Sangre de Cristo me siento, como la misma accion dice, en comunión con Él, siento cómo me acoge y me abraza..

DESDE LOS ABUELOS
(mujer, casada, jubilada, 3 hijos, 3 nietos, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)  

Cada mañana llevo y recojo  a mis nietos del  colegio, poco más de 10 minutos nos lleva hacer  el camino que nos separa desde casa, durante ese tiempo vamos hablando de los divino y lo humano. Hace pocos días la conversación giró en torno a las palabrotas, que ellos perciben ya como algo que no debe decirse, pero que algunos compañeros dicen en el colegio. De hecho el mayor (de siete años) solo me dice “fulano dice esa que empieza por…” sin llegar a pronunciarla; el segundo más aventurado me la deletrea entera, como si con eso no la estuviera diciendo. Explicarles que son malsonantes, ofensivas, ordinarias, es lo que a mí me toca…. Pero otra historia fue cuando llegamos a “hostia”  explicarles lo que representa ese pedacito de pan, el que está sin consagrar  y lo que representa cuando está consagrado, me llevó su tiempo. Explicarles que para los cristianos en la Eucaristía  Jesús se convierte en alimento y bebida, dejándonos como don toda su vida, haciéndonos partícipes de ella desde el primer momento de su Encarnación hasta el último momento, con todo lo que había llenado esa vida: silencio, fatigas, oración, luchas, humillaciones, sanación,  triunfo de la muerte…  Que participamos en la Cena del Señor, lo mismo exactamente que los apóstoles. No sé si entendieron del todo la profundidad de lo que les estaba diciendo, pero si entendieron que era algo muy, muy  importante por el énfasis que puso la abuela en la explicación y que nunca ni de ninguna forma se podía utilizar mal,  no podía ser de otra manera, ¿No está en la  Eucaristía el centro de toda nuestra vida cristiana? En ella el Señor se nos da a sí mismo, en su cuerpo, alma y divinidad.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
por el regalo del Sacramento de la Eucaristía,
porque en Ella estás Presente y muy cercano.
Gracias porque Tú, Dios nuestro, has querido
quedarte con nosotros, Vivo en la Eucaristía,
porque quieres Vivir dentro de nosotros
y fundirte con nosotros, para llenarnos de Vida,
transformarnos con tu Amor y convertirnos a Ti,
para que así podamos ser herramientas tuyas
que cambien nuestro mundo y lo mejoren,
llenándolo de vida con la fuerza de tu Amor.
Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
porque Tú eres Pan de Vida bajado del Cielo
para entregarnos de una vida abundante,
y una vida plena, llena de tu Ternura,
de tu Amor, de tu Misericordia y Perdón,
que logra llenar nuestro corazón de tu Paz.
Ten Misericordia de todos nosotros
y no permitas nunca que nos alejemos
de tu Presencia Eucarística y Divina,
para que, así, a través de tu Pan de Vida
y de tu Sangre que nos salva y nos da la Vida,
se alimente nuestra alma para vivir siempre en Ti,
llenarnos de tu Amor y compartirlo siempre
con cada hermano nuestro que lo necesite. Amén

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO
¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)



ÚLTIMO PASO: ACTIO
 ¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Hace unos días, estábamos realizando una dinámica con unos niños. Se trataba de ver qué nos hacía felices… Uno de ellos respondió que por qué no hablábamos de lo que podíamos hacer para que los demás fuesen felices, porque seguro que haciéndolos felices a ellos, nosotros íbamos a serlo…  Quizá este niño entendía perfectamente a Jesús, ese Pan Vivo que ha bajado del cielo, que se parte y se reparte, que es alimento para todos, que da vida. Ese Jesús, del que nosotros tenemos que “comer”, para tener vida en plenitud… y al que nosotros tenemos que asimilarnos, en actitudes y estilo de vida.
Para actuar desde el Evangelio de esta semana, procuremos también nosotros, sentirnos enviados por el Padre a darnos, repartirnos, a ser pan que da vida a los que tenemos a nuestro alrededor o a otros más lejanos para los que podemos ser “alimento” en sus distintas situaciones.
Organicemos además esta semana nuestro tiempo, para participar de la Eucaristía más de un día. Siente como Jesús, que se hace presente, es ese Pan Vivo que ha bajado del cielo, siente como al comer de Él vives para siempre, siente como habita en ti y tú en Él, siente como es tu verdadera comida y bebida…. No podemos seguir comulgado y permaneciendo indiferentes, siendo egoístas, materialistas…Él es alimento para nosotros y nos da la fuerza, la sabiduría, la esperanza, la confianza… a través de su vida, de su Palabra, de su Espíritu, de su presencia en la Eucaristía. Comulgar nos debe llevar a ser personas comprometidas, que han venido también a dar la vida. La Eucaristía nos debe ayudar a transformar el mundo.

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icono comentarios 1 comentario

Comentarios

gabrielalvarez gabrielalvarez
hace 1 semana, 4 días
hermanos ayer en la celebracion de el cuerpo y sangre de jesus me hize una pregunta y se las comparto por que ofreser a dios cuerpo y sangre y el alimentarnos del cuerpo y de la sangre de jesus
perdon si es una pregunta mal hecha gracias por su atecion hermanos paz y bien
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