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Evangelio Seglar para el Domingo de la Ascensión (28 de mayo de 2017)

Laiconet -

PRIMER PASO: LECTIO
¿Qué dice el texto?

Lectura del santo evangelio según san Juan 14,1-12

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida

En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿os habría dicho que voy a prepararos sitio? Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino." Tomás le dice: "Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Jesús le responde: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto." Felipe le dice: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Jesús le replica: "Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre."

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

Es un trozo de un largo discurso de Jesús que termina para dirigirse al huerto de los Olivos (capítulo 18)
El contexto es la última cena, donde ha hecho el gesto de lavar los pies a sus discípulos. Tan pronto como Judas abandona la sala para entregarlo, Jesús empieza a hablar.
Durante su intervención, le interrumpen Pedro, al que predice su triple negación, Felipe y Tomás, con preguntas que entran dentro del texto seleccionado por la liturgia, y Judas no-Iscariote, en el versículo 22.
Tomando pie de sus preguntas, como una catequesis, Jesús les responde tratando de fortalecer la fe y el ánimo de sus discípulos, no sólo de sus apóstoles, sino también de los lectores originarios del evangelio de Juan.
Habla de su partida hacia el Padre, asegurándoles que luego sus discípulos se unirán a él. Usa las imágenes de un hogar con muchas habitaciones, donde vive el Padre.
Habla de la relación con su Padre, que es de total identificación, de modo que en Él se muestra la verdad del Padre, por lo que los discípulos llegarán al Padre sólo a través de Jesús, que ha mostrado qué camino seguir.

SEGUNDO PASO: MEDITATIO
¿Qué nos dice el texto?

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE UNA VIDA NUEVA
(mujer, casada, acaba de ser madre por primera vez, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar) 

"Yo soy el camino, y la verdad, y la vida.” El evangelio de hoy da respuesta a preguntas que todos nos hacemos: ¿qué camino es el que debo seguir?, ¿dónde está la verdad?, ¿qué es la vida?… La respuesta la encontramos en Jesús precisamente por su ser Hijo.
Desde que nació mi hijo todo aquel que lo conocía decía: “¡es igual que su padre!”, “¡cómo se parecen!”, y la verdad es que llevan razón. Y no sólo en la cara (aunque ahora con nueve meses empiezan a decir: “está mezcladito”) sino en sus gestos o incluso en la manera de reír y mirar. De igual manera que conociendo al niño podemos saber como son sus padres y la manera en que le están educando, cuando vemos a Jesús - sus gestos, sus palabras, su manera de mirar la realidad- reconocemos cómo es la ternura y el amor por nosotros.
Jesús es el camino que nos lleva al Padre, la verdad que nos acerca al Él. Es la Vida. En los “genes” de Jesús descubrimos que Dios nos habita en lo más íntimo y esto nos da la confianza para andar su camino, esperar en su verdad y dar vida.

DESDE LA NOVEDAD DEL MATRIMONIO
(matrimonio reciente, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Nos preguntamos ¿qué significa para un matrimonio joven como nosotros que Jesús es nuestro camino, nuestra verdad y nuestra vida? O dicho de otra manera, ¿qué significa en concreto esa frase tan utilizada, tan manida incluso, de "poner a Dios en el centro"?
La respuesta la encontramos mirando las obras, las palabras, las actitudes de Jesús. En la Palabra de hoy, Jesús es claro: sus palabras y sus obras son las obras y las palabras de Dios. En Jesús encontramos gestos concretos de entrega, de exigencia, de sacrificio, de valentía. Palabras de ánimo y de corrección fraterna. Actitudes de humildad, de perdón y de paciencia.
Poner a Dios en el centro de nuestro matrimonio no es una cuestión meramente espiritual, o psicológica. Poner a Dios en el centro significa llenar el centro de nuestro matrimonio de los gestos, las palabras y las actitudes de Jesús.

TERCER PASO: ORATIO
¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias, Señor Jesucristo,
porque Tú eres el Camino
que de Verdad lleva la Vida,
y nos invitas a seguirte cada día
y a ser fieles discípulos tuyos.
Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
porque Tú estás siempre con nosotros
y quieres que siempre estemos junto a Ti.
¡No permitas que nada ni nadie
nos separe jamás de tu Amor!
Ten Misericordia de nosotros
y haz Tú que cada uno de nosotros
seamos testigos valientes tuyos,
y que reconozcamos en cada momento,
y ante los demás, que Tú, Dios nuestro,
eres nuestro Camino que nos guía,
eres nuestra Verdad que nos ilumina,
y nuestra Vida llena de sentido por Ti. Amén

CUARTO PASO: CONTEMPLATIO
¿Quién dice el texto?

(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

ÚLTIMO PASO: ACTIO
¿A qué nos lleva el texto?

(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Jesús para que tuviésemos la Luz, se hizo ciego. Para que sintiéramos la unión, llegó a sentirse separado del Padre. Para que poseyeramos la Sabiduría se hizo "ignorancia". Para que nos revistiésemos de inocencia, se hizo "pecado". Para que tuviésemos esperanza, casi se desespera Él...Para que Dios Padre estuviese con nosotros, Él llegó a sentirse lejos del Padre. Para que fuese nuestro el cielo, sintió el infierno...Fué probado en todo, se hizo uno con la persona más despreciada y pobre, nació y murió como nacen y mueren los últimos...
La ruta a seguir está marcada. Con el Espíritu Santo, nos da los dones para no fracasar en nada de lo que hizo Él. Las huellas que dejó Jesús, en muchos casos son detectables. Preguntémonos contínuamente, ante los diversos acontecimientos de la vida: "¿Qué haría Jesús en esta situación? ¿Cómo trataría a esta persona, daría la vida por ella o la trataría con un puntapié...?
La gran mayoría de las veces encontramos la respuesta.
La ley de oro: "haz a los demás aquello que te gustaría que te hicieran a tí"nos hace ponernos en el lugar del otro...casi nunca falla.
Tratemos de buscar siempre la solución que más nos cueste, no la más fácil o cómoda, quizás así también acertaremos
Y si ni aún así sale, hagamos un oración, pongámoslo en las manos de Jesús, confiando en que Él nos ayuda y todo lo permite es para nuestro bien
Hay otras veces que está más difuminada la respuesta, sobre todo cuando el perfume del dolor empieza a percibirse... Si el dolor y la persecución se manifiestan...probablemente vayamos por buen camino, el de la Verdad y la Vida.

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Comentarios

Conchita Conchita
hace 4 semanas, 1 día
Muchas gracias. Unidos en la oración que son nuestras vidas.
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