icono estrella Nº de votos: 0

Evangelio Seglar para el Domingo 23 del Tiempo Ordinario (4 - Septiembre - 2011)

Laiconet -

Lectura del santo evangelio según san Mateo 18,15-20
Si te hace caso, has salvado a tu hermano


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos."

NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)

El capítulo 18 de Mateo habla varias veces del pecado y de la acogida al pecador: el escandalizar a los pequeños, parábola de la oveja perdida, perdonar setenta veces siete, parábola del siervo infiel, y el texto de este domingo.
Los primeros versos detallan cómo se ha de proceder con un cristiano pecador (se sobreentiende que su pecado es conocido, público). El objetivo es "ganar" (traducción literal de lo que la liturgia traduce por "salvar") al hermano, no condenarlo.
La liturgia ha tomado de los originales que dicen: "si tu hermano peca", que es la mejor opción. Pero otros manuscritos traen un añadido y dicen: "si tu hermano peca contra ti", con lo que cambia el sentido.
Llamar a unos testigos es exigencia de Deuteronomio 19,15 donde la denuncia individual no era válida ante la comunidad.
El último paso, si fracasan los anteriores es decírselo "a la comunidad". El original griego dice textualmente: "a la iglesia", que puede ser traducido por comunidad. Sólo dos veces en el evangelio se usa la palabra "iglesia" (también en 16,18).
Si se empecina en no escuchar, entonces es considerado como uno que no pertenece a la comunidad, es decir, es expulsado.
Esta excomunión hecha por la iglesia es refrendada por el mismo Jesucristo: lo atado/desatado por la iglesia en la tierra (el admitir o expulsar de la comunidad) es sancionado en el cielo.
Continúa Jesús afirmando que lo pedido de común acuerdo, el Padre lo atenderá. Siguiendo el tema anterior, la petición sería la conversión del hermano pecador, aunque no se dice explícitamente.
Por último Jesús garantiza su presencia en la comunidad cristiana, en los congregados en su nombre.

PARA VER
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)




COMENTARIOS DE SEGLARES


DESDE LA ENFERMEDAD
(Mujer casada, madre de dos hijas, una de ellas enferma crónica, trabaja, enferma de cáncer)

“SI DOS DE VOSOTROS SE PONEN DE ACUERDO EN LA TIERRA PARA PEDIR ALGO, SE LO DARÁ MI PADRE DEL CIELO”.
El “poder” de la oración es fortísimo, y real. He podido comprobarlo muchas veces en mi vida, tanto cuando he pedido algo que me importaba, como las veces que era nimiedades. Pero nunca he sido capaz de pedir al Padre la curación. La enfermedad forma parte de la debilidad-limitación humana, por tanto hay que aceptarla como tal. Mi oración se identifica mas con la que tuvo Jesús en el Huerto de los Olivos. Así, los ratos en los que hago a Dios presente en mi vida (por que él lo está siempre) son para pedirle su Fortaleza en los momentos de debilidad; su Esperanza, en los momentos en que me siento sin ella; un abrazo cuando necesito su Amor y Ternura; y sobre todo Confianza en Él. Pues todo esto que le pido se hace presente en mi vida, me hace sentirme fuerte para afrontar mi enfermedad con esperanza y confianza; en los momentos en que necesito cariño aparece mi marido para abrazarme…

DESDE LA ACCIÓN MISIONERA
(Hombre soltero, trabaja, participa en grupo cristiano, ha realizado varias experiencias solidarias y misioneras)

Imbuidos  en un individualismo exagerado, carente de valores morales y humanos, el evangelio de este domingo nos anima a vivir nuestra fe, a compartirla en comunidad. Hemos de hacerlo,como las primeras comunidades, junto a nuestros hermanos que más sufren, que han sido marginados y excluidos, junto a nuestra familia, nuestros vecinos y nuestro entorno de vida. Una fe compartida es una fe madura, que dignifica al ser humano. Para llegar hasta ahí: La  Oración. Dice la Madre la Teresa de Calcuta, que el próximo  5  de Septiembre hace catorce años que está en la casa del Padre:  "Mi secreto es muy sencillo: La Oración". Sirva esta pequeña cita para recordar a esta Beata universal que creó comunidad.

PARA REZAR
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Dios Padre Bueno y Misericordioso,
te damos gracias por el don de la comunidad
y porque Tú nos ofreces cada día
hermanos con los que compartir nuestra fe,
para que crezca, se fortalezca, y madure
junto a fe de otros muchos hermanos nuestros.
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro,
porque Tú eres el centro de nuestras comunidades
y porque Tú nos hablas al corazón a través de los gestos,
acciones y palabras de nuestros hermanos de comunidad.
Gracias, Padre Bueno, porque podemos escucharte
y encontrarte en nuestras oraciones comunitarias
y en la vida diaria de nuestra Parroquia.
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro,
por el don de la fraternidad que Tú nos regalas
y porque la Misericordia que Tú nos entregas cada día
nos enseña y nos ayuda a perdonar a nuestros hermanos.
Tú, que eres Padre Bueno y nos amas a todos,
concédenos cada día la capacidad de diálogo
y el don de tener siempre una palabra acertada y oportuna
para cada uno de nuestros hermanos con los que convivimos.
Dios Padre nuestro, ten Misericordia de nosotros,
y ayúdanos a acoger siempre con cariño a cada hermano,
con generosidad y sin caer en la tentación de juzgarlos,
para que tu Amor pueda llegar al corazón de cada persona. Amén

PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

¡Qué nivel de amor hay que tener para poder reprender a nuestro hermano de comunidad!
Es más fácil hablar a sus espaldas, comentar, criticar... que enfrentarse a él y decirle las cosas con la mayor caridad del mundo, sin ánimo de ponerlo en evidencia, de humillarlo, de hacer que se arrodille.
También es mucho más fácil decir:"Yo no soy nadie para reprender o corregir a otro". Y nos escudamos en esa máxima de "falsa humildad" para dejar pasar las cosas, y lo que es peor, dejar perderse a un hermano nuestro del camino de la justicia y de la verdad.
Todo esto viene por que no tenemos claro el sentido de la "santidad colectiva". Jesús nos pedía que fuéramos santos y además, que lo fuéramos en grupo, en comunidad (" Padre, que todos sean uno como lo somos Tú y Yo"). Jesús no dijo esto para hacérnoslo más difícil, ¡que va!, sino por que sabía que tratando de vivir solos nuestra fe, sabía que íbamos a fracasar. Todos tenemos experiencia de esto.
En el rito del matrimonio, está incluso más específico, "Cada uno seréis sacerdote del otro para llegar a la santidad". O sea, que cuando lleguemos a S. Pedro y nos revise nuestra vida, también nos va a revisar si hemos cumplido con nuestra labor de "sacerdote del otro", ¿por qué se ha descarriado? ¿por qué no hiciste nada para avisarlo? ¿no decías que lo querías tanto...?
Por tanto, actuemos con el corazón de una madre que mira por sus hijos, y busquemos el momento, la forma y la manera de hacerle ver a nuestro hermano que está equivocado, orando antes y poniendo a Dios en el centro de nuestras vidas. Y dejemos ya de escudarnos en esas falsas humildades y asumamos nuestra responsabilidad de una vez. Y la mejor forma de que nos hagan caso es teniendo nosotros una vida de amor y servicio por los demás. El testimonio de amor en nuestra vida, hace caer en la cuenta a más de uno, sin decir ni una sola palabra.

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios 3 comentarios

Comentarios

Servus Servus
el 3/9/11
Muchas gracias por compartir con nosotros una vez más estos comentarios que tanto nos iluminan... Dios los bendiga... a mí como sacerdote jóven, me ayudan bastante
Me gusta 1
Elizabeth Elizabeth
el 3/9/11
El evangelio de este Domingo, nos enseña a no desfallecer en nuestra fe. Estamos viviendo tiempos difíciles en lo que respecta al tema de la inseguridad, (el caso Nuevo León) si embargo debemos de entender que unidos como pueblo y sociedad en la que vivimos y si tomamos conciencia de la fuerza de la oración y la cual unidos la realicemos, no habrá nada que nos derrumbe. Eso es lo que quiere Jesús, que nos tomemos de las manos, niños, jóvenes, adlutos, ancianos, y elevemos nuestras manos al cielo implorando su ayuda. No estamos derrotados, unidos en la oración saldremos adelante.
Me gusta 1
benjmo benjmo
el 3/9/11
Muy consoladores y bellos todos los comentarios. Se los agradezco. Me han hecho mucho bien, me han ayudado a reflexionar. Me conmovió particularmente el comentario de la mujer enferma de cáncer.
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.