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Evangelio Seglar el Domingo II de Adviento (9 de Diciembre de 2012)

Laiconet -

EL EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Lucas 3, 1-6

Todos verán la salvación de Dios


En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: "Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios."

PARA VER
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)



COMENTARIOS DE SEGLARES

DESDE LA ESPERA DE LA VIDA
(mujer, casada, embarazada de 6 meses, con una hija, pertenece a movimiento seglar)

El evangelio de este domingo, sigue siendo una puerta a la esperanza, pero también una invitación a ponernos en marcha nosotros: “Preparad el camino al Señor”. Durante toda la semana le he dado vueltas a esta frase, y encontraba cierto paralelismo entre los “preparativos” que pide La Palabra y en los que yo me hayo envuelta en los últimos meses. Desde que mi marido y yo nos enteramos de la noticia de mi segundo embarazo, andamos inmersos en pensamientos, ideas y preparativos, para la que “se nos viene encima”: hemos decidido que necesitaremos llevar a nuestra chiquitina a la guarde, que el bebé que viene requerirá cierto tiempo y atenciones extras al menos al principio, andamos inmersos en preparativos para tener un espacio adecuado en la casa para él… Cuando leía esta semana el evangelio me cuestionaba si dedico también tiempo y esfuerzo a preparar un hueco al Señor que viene a nuestra casa. En ocasiones estamos tan liados en el día a día, tan metidos en las exigencias cotidianas, que no aprovechamos este tiempo de gracia para preparar nuestra casa para su venida, buscar un espacio para la oración, preparar un sitio confortable para Él en nuestro corazón… en fin que a lo mejor por eso no somos capaces de ver “la salvación de Dios”, porque no hemos preparado antes su venida, ni buscado el sito especial que se merece en nuestras vidas.


DESDE LOS NECESITADOS
(hombre, casado, sin hijos, trabajador social de cáritas, pertenece a comunidad cristiana)


El evangelio de esta semana comienza haciéndonos ver que la Palabra de Dios viene en medio de un contexto social, político y religioso y viene sobre una persona normal y corriente en el desierto, en lo personal, para volver con ella a ese contexto social, político y religioso, con el objetivo de la predicación para la conversión, para el perdón de los pecados.
Hoy en día la palabra viene a muchos de nosotros, en nuestra oración, en nuestro adviento. ¿Somos conscientes de nuestra responsabilidad de llevar la Palabra que nos esta siendo revelada a nuestro contexto, a nuestro día a día, en medio del momento histórico que nos ha tocado vivir?
Hoy mas que nunca, en este momento de desesperanza para muchas familias, debemos ser transmisores de la salvación de Dios, preparando el camino al Señor, allanando sus senderos como en su día lo hizo Juan, y así todos verán la salvación de Dios.

PARA REZAR
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)


Tú vienes, Señor y Dios, a nuestro encuentro.
Tú nos amas tanto que te haces uno de nosotros.
¡Gracia, Señor y Dios nuestro, por tu cercanía!
Tu Palabra de Vida viene sobre nosotros
invitándonos a la conversión para recibirte de corazón.
Vienes a quedarte con nosotros y Tú hoy nos pides
que prediquemos a cada persona ésta Buena Noticia,
para que todos podamos preparar bien tu Venida,
y podamos ver la Salvación que sólo Tú nos traes.
Te damos Gracias porque tu Palabra nos cubre
y llega a nosotros para enderezar lo que está torcido
y para corregir todo aquello en lo que nos equivocamos.
¡Nosotros queremos recibirte, Señor y Dios nuestro!
¡Queremos recibirte en nuestro corazón y acogerte a Ti!
Ayúdanos Tú a purificarnos en este Tiempo de Adviento,
danos la Fe necesaria para reconocerte en medio del mundo
junto a cada uno de nuestros hermanos que nos necesitan.
Te pedimos que en medio del estrés y las prisas diarias,
sepamos buscar los momentos de “desierto” necesarios
para estar contigo mediante la oración, sintiendo tu Presencia.
Ayúdanos Tú, Señor y Dios nuestro, a que seamos personas
que faciliten a los demás el Encuentro personal contigo.
Ayúdanos, Dios Bueno, a predicar tu Palabra a cada Persona
para que todos puedan conocerte y convertirse a tu Amor.
No nos dejes caer en la tentación de los falsos protagonismos,
para que sólo Tú, Dios nuestro, seas siempre nuestro Centro
y el Único dueño y Protagonista de nuestra vida, Dios Bueno,
para que nunca nos cansemos de alabarte y darte Gracias.  Amén

PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, dos hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)


Para vivir esta semana de Adviento, te invitamos a retirarte alguna tarde, un día completo o incluso el fin de semana, a algún lugar en el que puedas estar a solas, en tu “desierto particular”. Permítele a Dios que  pueda hablarte ahí, como lo hizo con Juan.
Mira en ese tiempo de silencio, los “valles” de tu vida (circunstancias, acontecimientos…en los que te encuentras en “hondonada” o en los que estás muy por debajo de lo que podrías y deberías ser) Esos valles deben ser rellenados. Piensa como rellenarlos y decídete a hacerlo.
Reflexiona también sobre los montes y colinas de tu día a día (aquello que se te hace cuesta arriba, que ves inalcanzable para ti, que..). Deben ser nivelados. Decídete a nivelarlos, sabiendo que la fe es tu gran herramienta para mover los montes.
Repasa los caminos torcidos y/o los escabrosos, por los que avanzas a diario, porque te alejaste de la Palabra. Esos caminos deben ser enderezados y/o allanados. Toma determinaciones para enderezar tu caminar y eliminar todo tipo de bache.
Y después de este desierto, “vuelve al mundo” para decir a todos que deben convertirse a Dios. Y… continúa preparando el camino del Señor al hacer vida lo que has meditado. Así todo el mundo verá la salvación que Dios envía.

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icono comentarios 1 comentario

Comentarios

rosita27 rosita27
el 8/12/12
Prepararnos al encuentro de Jesúcristo ntro. Sr. cada dia tenemos la oportunidad de convertirnos de cambiar dejando lo negativo, la rutina de ser siempre igual , tenemos que renovarnos con el amor de Dios en ntros. para ver la salvación y vivirla. (gracias Dios bendiga su hermosa misión)
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