icono estrella Nº de votos: 0

Evangelio Seglar el Domingo 11 del Tiempo Ordinario (17 de Junio de 2012)

Laiconet -

EL EVANGELIO
Lectura del santo evangelio según san Marcos 4,26-34

Era la semilla más pequeña, pero se hace más alta que las demás hortalizas


En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: "El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega."
Dijo también: "¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas." Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

PARA VER
(Autorizado por el autor, Fano en www.diocesismalaga.es)

 

COMENTARIOS DE SEGLARES

DESDE LAS CONSECUENCIAS DE LA CRISIS
(Matrimonio, con hijos, ella trabaja, él perdió su empresa, pertenecen a grupo cristiano)


Jesús nos habla de cosas pequeñas. Es fácil sentirse pequeños en un ambiente social y económico tan agresivo como el actual donde afrontamos un futuro incierto y un presente lleno de problemas. ¿Cómo afrontar la vida desde nuestra debilidad, nuestra pequeñez?
Esta semana el evangelio nos muestra el camino de la esperanza de las cosas pequeñas, débiles, pero capaces de dar fruto y cobijo. Es nuestra capacidad de amar y ser amados, por los que nos rodean, por Dios. Es algo que ninguna crisis nos puede quitar si somos capaces de encontrarlo en nuestro propio interior, esa es nuestra responsabilidad y la forma en que nuestra debilidad, inseguridad o miedo, es decir nuestra pequeñez se convierta en fortaleza y cobijo de los que nos rodean, con la Gracia de Dios.

DESDE EL TESTIMONIO DE UN RESPONSABLE DE MOVIMIENTO ECLESIAL
(hombre, casado, trabajan ambos, tres hijos, responsable mundial del Movimiento de Seglares Claretianos)

Nuestra misión como seglares claretianos es "desarrollar en el mundo la semilla del Reino para renovar a los hombres y hacer una humanidad nueva" (Id. 19.3). Menuda tarea. El nuestro es un movimiento bastante joven en edad -no llega a treinta años- y estatura "física" pues, aunque estamos en un buen puñado de países, no llegamos ni de lejos a las dos mil personas. A veces recordando nuestra misión de desarrollar esa semilla me siento un poco abrumado. Pero recuerdo enseguida a San Antonio María Claret, también pequeñito en estatura. ¿Con qué medios contó durante su vida? Muy pocos y con muchas dificultades. Pero se fió. Como yo he de fiarme. Si el Espíritu nos entregó esta semilla del Reino, Él será quien nos capacite y guíe nuestros pasos hacia esa humanidad nueva. Pero he de fiarme y entregarme. Totalmente.

PARA REZAR
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)


Dios Padre Bueno y Misericordioso,
te damos Gracias porque hoy nos invitas
a confiar en Ti y en la Fuerza de tu Reino.
Haznos Tú, ser portadores de tu Esperanza
en medio de nuestro mundo y nuestra sociedad
que tan necesitados y hambrientos están de ella.
¡Ayúdanos a ser constructores activos
de tu Reino de Salvación, animados en la certeza
que Él ya está actuando cada día entre nosotros,
aunque a veces no logremos verlo ni percibirlo!
Te damos Gracias, Dios Padre nuestro, porque
la Fuerza y el Poder de tu Palabra de Vida
nos genera confianza, alegría, ilusión y ánimo.
Gracias porque Tú mantienes firme tu Alianza
y nos invitas hoy a no desanimarnos nunca.
Vivimos en una sociedad donde la crisis diaria
y muchas malas noticias intentan ahogar nuestra fe,
llenándonos de pesimismo, tristeza y desesperanza…
Pero Tú, Dios Padre Bueno, eres Fiel con nosotros
y nunca nos olvidas ni jamás nos abandonas.
Ayúdanos Tú, Dios Padre Misericordioso,
a vencer nuestros miedos, temores y pesimismo.
Perdónanos nuestras tristezas y desilusiones,
y danos Tú, Dios nuestro, una mirada nueva como la tuya
para saber contemplar y reconocer que tu Reino de Amor
ya está actuando a través de todas las buenas personas
que trabajan en el mundo para transformarlo y mejorarlo,
con actos sencillos y pequeños, pero llenos de tu Amor. Amén

PARA VIVIR ESTA SEMANA
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar) 


Al leer este Evangelio  vienen a nuestra cabeza momentos, en los que nos hemos hecho conscientes que había crecido y germinado la semilla del Reino, sin que nos hubiésemos dado cuenta. Pero ahí estaban los frutos de algo que dimos por perdido, porque al caer en “la tierra”, no pareció brotar. O nos podemos acordar de pequeñas semillas que cayeron en tierra, que a lo largo del tiempo se convirtieron en importantes obras.
Todo esto nos hace albergar esperanza, creer en el misterio de Dios que  todo lo envuelve. Y nos lleva a emocionarnos por esa maravilla. Pero a la par nos entristecemos por nuestra falta de fe en tantos momentos en los que sentimos que nada da fruto, que es un imposible. Olvidamos que nuestra misión es la de sembrar y que es Otro el que se encarga de que crezca y de los frutos.
Os proponemos durante esta semana que para vivir este Evangelio tengamos siempre presente eso, que nuestra misión es la de sembrar, en todos los momentos que se nos presentan en el día a día: cuando escribimos un correo, cuando vamos al supermercado, cuando estamos en el trabajo, cuando nos llaman por teléfono…. Cada palabra y cada acción puede ir impregnada de esa siembra… Invoquemos al  comenzar el día al Espíritu para que nos de la capacidad de vislumbrar cada posibilidad de siembra. Incluso coloquemos en algún lugar visible la palabra “sembrar” para tenerlo presente. Pero no perdamos de  vista que para sembrar, tenemos que estar cargados de simiente, de la semilla que es la Palabra. Hagamos ese acopio constante de semilla del Reino.
Y no queremos dejar de señalar la actitud de Jesús que creemos debe ser la nuestra. Habla a la gente “acomodándose a su entender”, como mejor les iba a calar. Tengamos también nosotros presente al receptor antes de emitir el mensaje. Pero además Jesús se lo explicaba después a sus discípulos en privado, a aquellos que tenían apertura, a aquellos que podían continuar haciendo lo que Él había empezado. Aprendamos de esa sabiduría y no nos perdamos diciendo muchas palabras donde no debemos ni con la obsesión de querer que la siembra crezca ya.

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios 5 comentarios

Comentarios

benjmo benjmo
el 16/6/12
Gracias a los comentaristas. Me iluminan para entender mejor el evangelio.
Me gusta 0
doc. mimo doc. mimo
el 16/6/12
Si el grano no muere no da fruto ... en ocasiones hay que negarse a si mismo por el bién de la pareja y la familia, dejar nuestros egoísmos y complaciendo a nuestros Amados seremos mas felices que si usamos lo material solo para fines egoístas! COMPARTIR el pan, o sea lo material... Dios les Bendice!
Me gusta 0
Alejandro Alejandro
el 16/6/12
Pondré en algún lugar visible la palabra "sembrar"... eso me ayudará
Me gusta 0
victor victor
el 17/6/12
Estos pensamientos me han dado mucha confianza en la vida, gracias por compartir.

Y quisiera conocer mas acerca de S. Antonio M. Claret.
Que libro me recomiendan?
Me gusta 0
rosita27 rosita27
el 19/6/12
La palabra de Dios siempre actual hoy Jesúcristo sigue llegando a ntros. con parabolas que podemos comprender y entender extendiendo el Reino de Dios en cada uno de ntros. sembrando su amor y justicia su paz, el gozo de sembrar su Reino en el mundo. (Gracias por su pag. bendiciones y saludos)
Me gusta 0
escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.