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El Pozo de Jacob XXII

Alfredo María Pérez Oliver -

Evangelización y Familia

Han llegado a mi pozo de Jacob distintos ramales de agua que se juntan en el fondo del pozo y se mezclan: aguas claras, aguas turbias, aguas sulfurosas… Han recogido en su cauce los comentarios tan variados que ha suscitado la decisión del Papa  de tratar en el próximo Sínodo Universal “Los desafíos de la Familia en el contexto de la Evangelización.” La dinámica de su preparación ya se ha puesto en marcha  con el envío a todos los Obispos del mundo de 38 preguntas. Las respuestas  habrán de llegar a la Secretaría del Sínodo a finales de Enero próximo.  Para orientar –supongo- el documento describe “”las ‘problemáticas inéditas’ de los últimos años, entre ellas  la difusión de las parejas ‘de hecho’, las uniones entre personas del mismo sexo ‘a las que no pocas veces se consiente la adopción de hijos’, los matrimonios mixtos o interreligiosos, la familia monoparental, la difusión del fenómeno del ‘alquiler de vientres’ y el ‘debilitamiento o abandono de la fe’ en el sacramento del matrimonio y en el ‘poder  terapéutico’ de la confesión.””

Abrumado por la problemática que presenta el Secretario del Sínodo y desfigura totalmente el Matrimonio Tradicional, me viene a la memoria la anécdota del Campeón de Europa, de pesos pesados.

El ingenio de Paulino Uzcudum. (1.899-1985)

En cierta ocasión le pregunta una imprudente señorita por qué todos los boxeadores eran chatos.

- “Mire usted, los reyes y los artistas nacen; Los sabios y los políticos se hacen; los boxeadores ni nacemos, ni nos hacemos, sino que nos hacen. ¿Sabe usted, cómo nos hacen? ¡A puñetazos!

Y me digo a mi mismo, la de puñetazos que desde las pasiones desbocadas, apoyadas en ideologías bastardas basadas en el relativismo doctrinal y moral,  está recibiendo el matrimonio natural desde tiempos antidiluvianos. Han conseguido achatarlo y desfigurarlo a “puñetazos”. El Sínodo quiere dejar claro ante la sociedad y sobre todo ante los católicos  los fundamentaos bíblicos y el magisterio de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. Y advierte en esta primera consulta que las expectativas consecuentes sobre las decisiones pastorales son muy amplias. Restaurar de una manera valiente y contracorriente el hermoso rostro del matrimonio cristiano.

Periodistas sean fieles y tomen nota.

El documento preparatorio presentado el 5 de Noviembre va disipando nieblas que oscurecen los fines y objetivos del Sínodo. El Cardenal Péter Erdö, relator general de la III Asamblea General ha hecho unas indicaciones a tener en cuenta. En un Sínodo –dijo- la doctrina del magisterio es la base y por ello el documento ofrece en la parte inicial diversos puntos de referencia. Y añade la advertencia que las cuestiones de moral no son plebiscitarias, pero es necesario entender el conocimiento que los fieles tienen de ellas, y la diferencia existente entre el conocimiento y la práctica.

Por tanto hay que suponer, al menos  yo lo supongo, que hay cuestiones inalterables.

Pero  urgen decisiones pastorales eficaces de acuerdo con las situaciones.

Por ejemplo, de tema inalterable es el recuerdo que hizo de que la familia “aparece como una realidad que desciende de la voluntad del Creador y constituye una realidad social. Por lo tanto, no es una mera invención de la sociedad humana, mucho menos de cualquier poder puramente humano, sino más bien de una realidad natural, que ha sido elevada por Cristo Nuestro Señor en el contexto de la gracia divina. Matrimonio y familia son inseparables.”

Un tema candente

Hace ya unos años que está en el candelero la situación de los cristianos divorciados y vueltos a casar por lo civil. Sufren porque desean recibir la Sagrada Comunión, pero no pueden recibirla. Es una cuestión controvertida que tratará sin duda el Sínodo. Pero  sin la imprudencia de adelantar decisiones sinodales, recuerdo las motivaciones que impiden a la Iglesia acceder a los deseos de estos cristianos. Me ha dejado impresionado la explicación que Monseñor Fisichella ofrece en su reciente libro (2.012)sobre la Nueva Evangelización.  El Presidente del Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, recuerda el caso paradigmático del genial Blas Pascal que tanto bien ha hecho sobre todo con la profundidad espiritual de sus “Pensamientos”. El gran pensador era jansenista y  por  tanto no podía recibir la Comunión. Enfermó gravemente y con pesar no se accedió a su deseo de comulgar. Al no poder recibir a Cristo su sensibilidad evangélica  le sugirió pedir que lo llevasen al Hospital de “Los Miserables” para estar cerca de los pobres. Pero no lo consiguió porque un noble no podía ir a un lugar semejante. Pidió entonces que le trajesen a un enfermo pobre cerca de su lecho, para así ver a Cristo en el rostro del pobre. Tampoco accedieron a su deseo. Al final de su vida, consiguió  comulgar y morir en paz en brazos de la Iglesia.

Este hecho significativo sugiere a Monseñor Fisichella que a los cristianos divorciados se les acoge con amor y comprensión. Pueden orar, trabajar juntos con otros cristianos, por la causa de Jesús. Y sobre todo pueden comprometerse en el servicio de los pobres con una variedad incontable de servicios a las múltiples carencias de nuestra sociedad y de nuestro mundo. Y no olviden, que ya hace muchos siglos escribió el apóstol Pedro: “La caridad perdona una multitud de pecados”(1 .Pet, 4,8)

Corresponsabilidad

El secretario general del Sínodo. Monseñor Lorenzo Baldisseri indicó que para iniciar el proceso de consulta, se ha invitado a las Diócesis a difundir el Documento de forma capilar en los decanatos y parroquias, con el fin de obtener datos concretos y reales que ayuden a medir el pulso de la situación y saber lo que se piensa y se vive en la realidad. Añadió que  el camino querido por el Papa es una amplia y profunda escucha de la vida de la Iglesia y de los desafíos más vivos a los que hay que hacer frente. No es el evangelio el que cambia –intervino Monseñor Bruno Forte, secretario especial de este Sínodo-, sino nosotros que iniciamos a entenderlo mejor. Y estar a la escucha del Espíritu Santo que nos sorprende siempre.

Y me atrevo a alzar la voz subido al brocal del pozo. El tiempo no es mucho y  Monseñor Forte nos dice que “es necesario trabajar y rezar”

Y esta es mi voz lo más alta y fuerte que puedo. Todas la Parroquias, todos los movimientos, especialmente los directamente involucrados en la pastoral familiar ¿están dispuestos trabajar firme? A los Obispos no me atrevo a decir nada, porque ya se encargarán los Presidentes y Secretarios de las Conferencias Episcopales.

Y me bajo del brocal del pozo, no sea que alguien me empuje y me caiga dentro.

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Comentarios

eleazar eleazar
el 20/11/13
Me encanta esta iniciativa, y espero ver como se recoge el sentir de la Iglesia y su periferia, aunque alguno se pueda sentir molesto. Que no es un plebiscito lo tengo claro, pero son cuestiones que duelen a muchos hermanos, y hay que hablar porque algunos, ¿por formación?, se auto excluyen de la comunidad de fieles. Sólo cuando se exprese abiertamente, con autoridad, la doctrina y el amor a todos, muchas personas podrán afrontar su dolor. Urge ser valiente y el Papa Francisco lo es, y ofrecerá el agua cristalina del pozo de Jacob.
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Martha Martha
el 22/11/13
Las aguas puras son mucho mas poderosas que las
aguas turbias y las aguas sulfurosas y llegara el dia que todas esas corrientes se amalgamen, haciendo
que nuestro Pozo de Jacob cuente con las aguas
con mas transparencia jamas vistas, proveida esa lim-
pidez a traves de la culminacion del Sinodo Universal
orientado por SS. Francisco. Saludos.......
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