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Domingo de Ramos

Ángel Moreno -

    Hemos alcanzado el final de la cuarentena. Nos parece mentira. El proyecto parecía difícil, y sin embargo, una vez más, se cumple la Palabra del Señor. Él da el maná, la fuerza, la luz, la capacidad para cada día.

    La liturgia de hoy tiene dos partes muy diferenciadas, la memoria de la entrada de Jesús en Jerusalén, y la proclamación de la Pasión.

    Hoy es el momento de plantearnos cómo celebrar la Semana Santa, el Triduo Pascual, la gran fiesta cristiana de la Pascua.

    Os invito a participar en los días santos de manera activa. Pero antes debemos descubrir nuestras actitudes, qué papel deseamos asumir en los acontecimientos que va a vivir Jesús.

    En el discernimiento de cuál es nuestra postura, pueden ayudarnos los distintos personajes que aparecen en el relato de la Pasión, según san Lucas. En los textos bíblicos se describe una gran diversidad: los curiosos, los que aclaman con la boca pequeña porque después son los mismos que gritan “Crucifícalo”, las personas que acompañan a Jesús, que se compadecen de Él, sobre todo su madre, el discípulo amado, algunas mujeres, Nicodemo, José de Arimatea, el buen ladrón… ¿Con quién te sientes identificado o deseas identificarte?

    Si atendemos a la lectura del profeta Isaías, es preciso prestar toda la atención posible. La lengua y los oídos deben ser de iniciados para escuchar la moción interior y poder hablar como testigo. Jesús, en las lecturas de la Liturgia de la Palabra, aparece despojado, en la mayor intemperie. “No me tapé el rostro ante los ultrajes” (Is 50, 7). “Cristo no hizo alarde de su categoría de Dios, al contrario, se despojó de su rango” (Flp 2, 6-11).

    El salmo anticipa proféticamente la oración de Jesús en la Cruz. Sorprende hasta qué extremo se cumplieron las Escrituras: “Se burlan de mi. Me taladran las manos y los pies. Se reparten mi ropa”. A pesar de que los sufrimientos son terribles, y el grito de auxilio de Jesús a su Padre es dramático, en el mismo texto sálmico el orante no queda derrotado:

“Tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. Contaré tu fama mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré” (Sal 21).

 

¡Vayamos detrás de Jesús a Jerusalén!
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icono comentarios 1 comentario

Comentarios

katyuska katyuska
el 17/4/11
amedida que vamos avanzando en el tiempo ,y en la edad nos damos cuenta que los acntecimientos de la pasion de JESUS nos son mas cercanos, los vivimos de forma diferente los vemos reflejados en realidad de la vida .LO aclamamos con ramos le domos vivas bendito el que viene en nombre del señor, pero luego lo ignoramos pedimos su muerte, ´´ LO CRUCIFICAMOS ´´ cuando no lo vemos en el hermano , que esta sufriendo, que sufre porque esta en el paro ,enfermo, metido en algun problema que no puede salir. SEÑOR EN DIA DE TU TRIUNFAL ENTRADA EN JERUSALEN, YO QUIERO ALABARTE CONTODOS LOS QUE TE ALABAN Y PIDE AL PADRE QUEME AYUDE ACOMPAÑARTE YVIVIR TU PASION ,PARA LUEGO ACOMPAÑARTE EN YU TRIUNFO EN TU RESURRECON
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