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DOMINGO 6 de noviembre 2005 - XXXII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.

LaicoNet -
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

\"\"DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA
(mujer, casada, con cuatro hijos, miembro de comunidad cristiana de matrimonios)
 Esta semana me han dado ejemplo de cómo llegar a fin de mes la charcutera del supermercado donde compro habitualmente y la chica que limpia las zonas comunes del edificio donde vivimos. Ellas sin proponérselo y yo sin pedírselo me enseñaron no sólo algo de economía sino que debo seguir aprendiendo de los demás. Que en la vida no puedo buscar mi propio interés, pues "todos somos hermanos" y todos tenemos un mismo Padre.

\"\"DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)
 "...velad, porque no sabéis el día ni la hora". Aunque parezca muy duro es otro motivo más para estarle agradecida a Dios. La enfermedad te hace darte cuenta de lo frágil de la vida en el mundo. Algunas personas mueren en accidentes de tráfico, en catástrofes, como vemos ahora en televisión tan a menudo, su vida se termina sin darles tiempo para prepararse " para la llegada del esposo". Sin embargo, cuando una enfermedad te pone los pies en la tierra, sientes más cerca lo que siempre te pareció que estaba tan lejos y nunca te iba a tocar a ti. En ese momento, aunque sigues sin saber el día o la hora, sientes la necesidad de vivir tu vida de otra forma, lo espiritual (tu alma) se convierte en una parte mucho más importante en tu vida. Te sientes más sensible ante lo que te rodea y te hace valorar más "la calidad" que la cantidad de lo que llena tu vida.

\"\"DESDE LA EXCLUSIÓN SOCIAL: TRANSEÚNTES
(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica )
 Hace un par de meses estábamos programando las actividades del año, cuando uno del equipo comentó que, en su opinión, estaba todo demasiado planificado y estructurado. Lo que quería decir era que quizás estábamos organizando todo, pensando que contamos con "todo el tiempo del mundo", cuando lo cierto es que trabajamos con personas que en cualquier momento pueden sorprendernos con cualquier cosa que desde nuestro voluntariado debemos saber atender. Desde entonces, procuramos estar siempre preparados y atentos a cualquier eventualidad que pueda plantearnos cualquiera de las personas a las que tratamos de acompañar en su dura vida en la calle. En este sentido, recientemente vivimos la agonía y posterior fallecimiento de uno de nuestros queridos "sin techo". Gracias a Dios, un grupo de personas me dio una lección de cómo estar siempre atentos y prestos a atender a los que más lo necesitan; y es que, como bien nos dice Jesús en el evangelio, no debemos relajarnos, y para determinados temas, el corazón debe permanecer abierto 24 horas, los 365 días del año.

\"\"DESDE LA PERSPECTIVA LABORAL Y SINDICAL
(hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)
 Siempre me ha resultado difícil la situación de las doncellas y dudo que las que tienen aceite no le den a las que no tienen, pero es que hay muchas situaciones en que es imposible dar aceite, no es que no se quiera dar. En muchas ocasiones me he visto como las doncellas que no prepararon su aceite. Cuando en el trabajo me piden que me quede más tiempo para terminar algo, por ejemplo. O en cualquier otra situación que afecte a mi vida, a mi relación con mi mujer o con mi familia o con mis amigos. Y en ese momento tengo que decidir sin haber hablado de esta situación antes con mi mujer, sin haberla meditado, valorado, orado. En esos momentos son en los que me doy cuenta de la importancia de haber trabajado y llegar cargadito de aceite.

\"\"DESDE LA MIGRACIÓN
(matrimonio, sin hijos, se han desplazado a otro país por motivos laborales)
 No sabemos bien la razón por la que las doncellas no prepararon su aceite…descuido, desgana... Lo cierto es que nosotros sentimos que dejamos muchas cosas importantes sin hacer, al igual que las "doncellas necias". Unas veces inconscientemente, otras veces, pensando que ya las haremos en otro momento poniéndonos mil excusas. Una de esas cosas importantes es comunicarnos, preocuparnos, cuidar a la gente que nos rodea, familiares, amigos, compañeros, conocidos…hermanos todos. Desde la lejanía física sentimos tal vez más necesario e importante que nunca ese contacto, que afortunadamente es ahora posible por distintos medios de comunicación… Nuestra llegada aquí nos puede ayudar a estar más atentos a la gente. Solo hace falta un pequeño esfuerzo por nuestra parte. Señor, que no nos tengamos que arrepentir nunca de las llamadas telefónicas, "correos electrónicos", conversaciones "vía messenger" no realizad@s.

\"\"DESDE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana )
 En el trabajo asociativo es imprescindible ser precavidos. Cuando pongamos cualquier acción en marcha (una campaña, un acto, charla, etc.,) es necesario medir nuestras fuerzas, ver si contamos con lo necesario para llevar a cabo con éxito esa acción. De lo contrario nos haremos un flaco favor, pues son solo no conseguiremos lo deseado, sino que podrán decir, con razón que somos unos ilusos sin sentido de la realidad. Por tanto llenemos nuestras "lámparas de aceite" de amor e ilusión por el Reino para estar siempre atentos a los signos de los tiempos.

\"\"DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, pertenece a comunidad cristiana)
 Verdaderamente no sabemos ni el día ni la hora, no creamos que por muy organizados que estemos no nos van a surgir imprevistos. Todos los días tenemos algún sobresalto. No es de recibo estar siempre pendiente de lo mundano, abandonarnos a nuestro mundo terrenal. Todos tenemos muchas, muchísimas cosas que hacer, que si el trabajo, que la política, que si esto o que si lo otro. Pero ¿y para Dios? ¿Guardo algo? O mejor dicho ¿lo que hago lo hago pensando en Dios?. Corro tanto cada día que hago las cosas sin el sentido que debiera, sin pensar que soy cristiano, apostólico y romano y que lo que hago es para y por los demás. Mi gran fallo es que tengo que recordar esto cuando leo un Evangelio como éste. Os pido a todos mil perdones. Porque sois mis hermanos y no siempre actúo pensando en vosotros.

\"\"DESDE LA RELACIÓN DE PAREJA Y VIDA FAMILIAR
( matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana )
 Ser cristiano te hace vivir siempre en continua tensión. No es una tensión agobiante, pero desde luego, no vives despreocupado, comiendo, bebiendo y disfrutando, sin importarte nada de lo que ocurre a tu alrededor. Es imposible. Siempre estás velando, nunca duermes tranquilo. Salvando las distancias es como tener un hijo, o peor, como tener más hijos. Para algunos casarte y tener hijos, es terrible. Descoloca toda tu vida, "te quita libertad", tienes que estar pendiente de unas personitas, que dependen totalmente de ti. Una salida con tus hijos, se convierte en casi una mudanza y tienes que controlar sus horarios, sus comidas, llevar siempre ropa suficiente, por si se manchan, por si hace frío, por si hace calor. ¡Qué emocionante!, dirán algunos. Hemos de decir que con nuestros hijos hemos aprendido a ser un poco "sensatos". Sólo le pedimos al Señor, que nunca nos durmamos en los laureles, que siempre estemos en vela, que no nos conformemos con el aceite que ya tenemos y que nuestra lámpara siempre esté encendida para los demás, no sólo para nuestros hijos.

\"\"DESDE LA PERSPECTIVA DEL TERCER MUNDO
(hombre joven, soltero, voluntario de ONG en Marruecos, pertenece a una comunidad cristiana)
 "Es curioso que hoy me toque comentar este Evangelio, pues es el que nos leían al grupo de jóvenes que veníamos a la Experiencia misionera de la parroquia. Y hoy, pues lo comento desde este Hogar, al frente de él y con la alegría y los nervios que cada día supone el velar, el comprar el aceite y guardarlo, tener la alcuza llena para cuando llegue el Esposo. Y esto, aquí en el Hogar se traduce en cuidar la oración, el espíritu, la calidad y el cariño en el trato con los niños, las madres, los miembros activos de los proyectos en marcha y sobre todo en ser consciente que Dios es quien cuida que este banquete esté preparado y servido para todos, especialmente para los más pobres y olvidados de nuestra sociedad".

\"\"DESDE LA VIVENCIA ECLESIAL
(hombre, casado, trabaja, espera un hijo)
Prepararse, estar atentos... están son dos conclusiones sencillas de este evangelio... Prepararse estando, siendo y haciendo. Y se me ocurre un refrán muy mundano para describir ese proceso de preparación:" no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Y es que yo mismo me descubro lleno de buenos propósitos, de firmes intenciones, de proyectos de cambio.... pero nos atropella el tiempo, los días, las ocupaciones, las necesidades inventadas; y mañana me descubro con esos mismos propósitos e intenciones intactos, igual que hoy, sin modificación, sin avances. Llego así a cuestionarme una vez más mis prioridades, y no puedo menos que ponerlas en tela de juicio, porque igual hoy tendría que ir a "comprar aceite" para mi lámpara: porque mi lámpara necesita más oración, más silencios, más estar con los míos, menos atropello; más estar con Él, más hacer por los demás ... Pero quizás un primer paso es descubrirse "doncella insensata", ponerse en manos de Dios, y reordenar esas prioridades, para no tener que hacer "compras" de última hora. Porque lo que sí me resulta insensato es saber lo que puedo hacer, lo que quiero hacer, lo que necesitan que haga, y no hacerlo por comodidad, o porque ya lo haré mañana.... y eso se refleja en nuestros compromisos parroquiales, en nuestra vivencia eclesial, en nuestro ser cristianos: qué Iglesia quiero, qué quiere Dios de mí en esa Iglesia, qué hago yo para hacer esa Iglesia más cercana a la voluntad de Dios... Desde hoy yo puedo ir preparando el aceite para esta gran lámpara de Dios que debe ser su Iglesia, desde hoy puedo hacer caso a las "doncellas sensatas" que me instan a tener el aceite preparado.

 

EVANGELIO

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo (25, 1-13)

¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!.

 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: -«Se parecerá el reino de los cielos a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: ¡Que llega el esposo, salid a recibirlo! Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: "Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas. " Pero las sensatas contestaron: "Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis." Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: "Señor, señor, ábrenos." Pero él respondió: "Os lo aseguro: no os conozco. Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

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