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DOMINGO 28 de mayo de 2006 - ASCENSIÓN DE JESÚS

LaicoNet -

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar.
Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA
(mujer, casada, con cuatro hijos, miembro de comunidad cristiana de matrimonios)

Después de leer el Evangelio lo primero en que pienso es en pedir más FE para seguir adelante. “El Señor los ayudaba”. Realmente es así, y si pensamos en todos los acontecimientos de nuestra vida, en ellos siempre está Él acompañándonos y sosteniéndonos. Se me hace difícil pensar cómo desde la economía doméstica puedo, podemos anunciar la buena noticia. Sólo me surge lo que he comentado otros días, con el ejemplo en nuestra forma de vivir; siendo austeros; haciendo un uso cristiano del dinero; organizando nuestro presupuesto para que todos tengan cabida en él; no olvidarnos nunca de las necesidades del prójimo, aunque nosotros estemos también o justitos o con dificultades económicas. Sólo así, abriéndonos, podemos “ir por todo el mundo”.

 

DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)

“Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo…” Jesús se va, sube al cielo, dicen los Evangelios y nuestro acto de fe es creer eso al pie de la letra, pero… sigue con nosotros, y eso ya nos cuesta un poco más de trabajo creerlo. Pero esa es la base de nuestra fe: creer, esperar y amar. Creer en El, esperar de El y amar por El. Cuando las cosas humanamente se ponen difíciles, esa es la base que a mí me sostiene. Creer que El tiene la solución de todo en sus manos, esperar (=confiar) que El me ama tanto que siempre está conmigo y nunca quiere mi sufrimiento gratuito, y amar sin condiciones, porque sólo de esa forma soy consciente de todo lo que he recibido en la vida y puedo estar agradecida. Y así, desde mi pequeñez, soy capaz de sentirme tan cerca de El, que me da la fuerza que necesito para aceptar su envío, sea a donde sea, a donde éste me lleve.

 

DESDE LA EXCLUSIÓN SOCIAL: TRANSEÚNTES
(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)
 
Desde hace casi un año, Pepito me espera cada día a las 14:30 en el portal de mi casa, para saludarme y para contarme brevemente cómo se siente y cómo va sorteando las dificultades del día a día. Aunque apresurado porque debo volver al trabajo en apenas una hora, trato de ocultarle mi prisa y de mostrarme relajado (aunque no siempre lo consigo); y es que con el tiempo me he dado cuenta de lo importante que son esos 10-15 minutos para él… y para mí. Para él, porque según me cuenta no tiene a nadie, y así, gracias a sus “amigos de la calle”, se entretiene durante el día y puede conseguir las ayudas suficientes como para costearse un café con leche,  un pedazo de queso que acompaña con pan y, cuando el dinero le alcanza, algo de fruta. Para mí, porque además de que disfruto con su presencia, sus 57 años llenos de experiencias, me están enseñando a hablar una lengua nueva. En mi intento de anunciar la Buena Noticia a los demás, puedo decir que ésta es la señal que más claramente estoy viendo en mi vida, ya que el compartir algo de mi tiempo con los indigentes y “transeúntes” en general, me está permitiendo descubrir que estoy empezando a conocer el lenguaje de la pobreza y de la exclusión. Ojalá que el Espíritu me impulse a no abandonar el camino que he iniciado, ya que, aunque en ocasiones es duro y desalentador, también en él encuentro la felicidad.

 

DESDE LA PERSPECTIVA LABORAL Y SINDICAL
(hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

Señales. Beber veneno sin que te haga daño o hablar en lenguas nuevas. Realmente he visto estas señales en algunas personas en mi trabajo. Estas personas daban al trabajo la importancia que se merece, ni poca ni mucha, y hacían que los que se encontraban a su alrededor se sintieran y trabajaran a gusto. ¿Podré ser yo una de estas personas? Pues últimamente hago más esfuerzo por que así sea, no tanto porque se noten esta señales en mí sino por tratar de crear un buen ambiente de trabajo, por intentar ayudar a mis compañeros, por tratarlos igual que me gustaría que hicieran conmigo. Aunque es cierto que más veces caigo, me contagio y me dejo llevar por el espíritu competitivo en el que últimamente me encuentro.

 

EN MEDIO DE OTRAS CONFESIONES
(hombre, casado, trabaja, se ha desplazado a otro país por motivos laborales)

“…por el mundo entero…”…sentido de universalidad en estas palabras del Evangelio en un tiempo dónde no creo que se hablara mucho de “globalización” como hoy en día. Preocupación por todos, no por los de mi raza, casta, clase, edad, aficiones…. Por TODOS, de todos los tiempos…también por nosotros y por los que vengan en un futuro. Nosotros también estamos invitados a tener esa “preocupación universal”, en la que las generaciones futuras están incluidas. Donde estoy tengo la sensación de que esa preocupación por las próximas generaciones (explicitado en como será el mundo en un futuro), se toma muy en serio. El cambio climático, la contaminación ambiental, la utilización de unos recursos naturales que son limitados... no debemos creer que es solo asunto de ecologistas y “jipis” más o menos radicales e idealistas. Es algo en lo que los cristianos deberíamos estar especialmente implicados, incluso liderando. Y desde aquí, veo que algunas iglesias, así lo están comprendiendo.

 

DESDE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

No recibido

 

DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, pertenece a comunidad cristiana)

“El que crea que se bautice” ¿Cómo interpreto yo estas palabras hoy?. Ciertamente, he de hacer mención a la introducción que nos hace el Coordinador del Evangelio Seglar en las palabras de aliento y oración que nos hace cada semana y es en relación a la tragedia que se vive en Canarias. El otro día vi a un político de las Islas que decía que no se tratada de un enfrentamiento con el gobierno de Madrid para pedir competencias, policías, intermediaciones, sino de una tragedia humana a la que se enfrentaban y que eran incapaces de resolver, y es que los políticos, como ya he dicho muchas veces, se fijan muchísimo más en lo material que en lo humano a la hora de legislar y de apoyar iniciativas y Gracias a que existen las ONG’S, que si no, otro gallo les cantaría. A continuación vi un reportaje sobre Mali y decían una madre que sus seis hijos habían cogido un cayuco para Canarias y que cuatro habían llamado, pero que dos habían fallecido en el intento de creer en una tierra mejor ¿Hasta cuando un político puede aguantar sin mirar a la luz del Evangelio? Francamente, me desanimo al pensarlo. Soy político, pero ¿que puedo hacer para que crean y se bauticen? Por el momento sigo sin encontrar una respuesta y pido perdón por ello.

 

DESDE LA RELACIÓN DE PAREJA Y VIDA FAMILIAR
(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

En nuestra relación, siempre ha habido, hay y habrá problemas, roces, desacuerdos, desencuentros… Gracias a Dios, no tenemos pensamiento único y en ocasiones nos planteamos las cosas, no sólo diferentes, sino de forma absolutamente contraria. Ponerse de acuerdo no es fácil, convivir requiere experiencia y años, ocurre en cualquier comunidad: en la familia y en la comunidad cristiana. Cuando uno quiere avanzar de una manera, no le apetece llegar a un consenso, porque lo considera un retraso, pero hay que aprender a ceder en ocasiones, para seguir creciendo. Pero gracias a Dios, Jesús cree en nosotros más de lo que nosotros creemos en El y nos confía su misión. Y siguiendo su ejemplo, eso es lo que tratamos de hacer siempre que hay un problema: echar al demonio que llevamos dentro (que “mala leche” se nos pone a veces); hablar lenguas nuevas (tratar de entender y traducir el idioma del otro); coger a la serpiente y beber el veneno sin que nos hagan daño (en la pobreza y en la riqueza, en la salud y en la enfermedad, en las penas y en las alegrías…), pero sobre todo sanar, curar las heridas, enjugar las lágrimas; acariciar, besar y abrazar es la mejor medicina que conocemos para sufrimientos varios, estados carenciales de amor y heridas en el corazón. Gracias a Dios, a nosotros nos funciona.

 

DESDE LA PERSPECTIVA DEL TERCER MUNDO
(hombre joven, soltero, voluntario de ONG en Marruecos, pertenece a una comunidad cristiana)

"De nuevo se nos insta a evangelizar, anunciar la Buena Noticia. Siempre es una llamada de atención, que estemos donde estemos debemos recoger y aceptar y nos debe urgir. Y aquí, en Marruecos, también, como no. Pues es bien sabido que de palabras no podemos, pero ¿lo hacemos con nuestras obras, con nuestra forma de vivir, de relacionarnos, de afrontar los problemas, de solucionarlos? Ahora, por ejemplo, tenemos que solucionar unas cuestiones con unas monitoras del Centro ¿como lo hacemos? y sobre todo ¿desde donde lo hacemos? Nos dejamos COOPERAR por El; dejamos que el Coopere en todo lo que hacemos, vivimos, sentimos.... Y esto, es fundamenta, ha de empezar por nosotros mismos, así y solo así podremos realizar esta misión concreta, este trabajo de cada día desde el sentimiento de que nosotros también anunciamos el Evangelio, esa maravillosa noticia de Amor, comprensión, hermandad, fraternidad.... de Vida y Amor en definitiva. Pues eso, que nos dejemos Cooperar y Cooperemos con El".

 

DESDE LA VIVENCIA ECLESIAL
(hombre, casado, trabaja, con un hijo)

Esta lectura a mí me suena a una cita bíblica concluyente: “ten fe y basta”… a la que yo me aferro en muchos momentos delicados, confusos o difíciles. Y esto es lo que me resuena del evangelio, la invitación a la fe firme en el Padre, a perseverar en los valores evangélicos transmitidos y testimoniados por Jesús. Y también vuelvo a descubrir un recordatorio a la misión, al destino, y al envío hecho por Jesús y que perdura hoy para nosotros. Un envío y un camino que, desde la fe, no hacemos solos, y es ahí donde está nuestra fuerza, y nuestra razón, descubrir la presencia de Jesús… porque Él se hace presente, y con ojos de fe estamos llamados a vivir esas “señales” que demuestran su compañía; todo como paso previo a ejecutar la misión de testimoniar los valores del Reino. Y es también en ese punto donde radica la dificultad y la esencia de nuestro hacer como cristianos: ser capaces de vivenciar, de percibir, de interiorizar y de descubrir los acontecimientos de nuestras vidas en los que Dios se hace presente. Esa es la fuente de la Iglesia, esa presencia real de Dios en nuestra cotidianeidad percibida e interiorizada.

 

EVANGELIO

ASCENSIÓN DE JESÚS
(Año - B)
28 de mayo de 2006

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 15-20

Y añadió:

-Id por el mundo entero proclamando la buena noticia a toda la humanidad. El que crea y se bautice, se salvará; el que se niegue a creer, se condenará. A los que crean, los acompañarán estas señales: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en la mano y, si beben algún veneno, no les hará daño; aplicarán las manos a los enfermos y quedarán sanos.

 Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a proclamar el mensaje por todas partes, y el Señor cooperaba confirmándolo con las señales que los acompañaban.

Palabra del Señor

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