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DOMINGO 22 de enero de 2006 - III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

LaicoNET -

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.

DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA
(mujer, casada, con cuatro hijos, miembro de comunidad cristiana de matrimonios)

Jesús me toca, me llama en todos los momentos y acontecimientos de mi vida. Otra cosa es que yo me dé cuenta, que yo quiera seguirle o que me ponga a sopesar si merece la pena ir tras Él.
En mi Primer Mundo, cómodo y consumista, responder a Jesús incluso parece que está pasado de moda. ¿Cómo voy a renunciar a tener el mejor coche si me ofrecen un crédito a bajo tipo de interés? ¿O a adquirir ese artículo que está rebajado, aunque no me haga falta para nada?
Jesús quiere renuncia, y también que nos desprendamos, que no nos atemos. A cambio ganamos el Reino ¿Qué mejor compra que esa?

 

DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)

"Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios." Lección de valentía que nos da Jesús. Y nosotros no somos capaces en nuestra vida diaria de ser valientes en lo poco. Jesús iba a perder la vida por su valentía, ¿y nosotros, qué tenemos que perder? Ganar, siempre ganar. Ganar dinero, popularidad, posición social, es el lema que mueve ahora a la mayoría de la gente, pase lo que pase y por encima de todo, y cuando no haces lo mismo eres un "carca" no estás en "el mundo" (¿en qué mundo?). Pero si al conseguir eso dejas en el camino, olvidado, lo más importante en la vida ¿merece la pena?. Lo realmente importante no es si se gana o se pierde, sino luchar por lo que amas, por lo que crees justo, por sembrar la paz a tu alrededor, por ser feliz en compañía. ¿De que sirve ganar de puertas para fuera, si de puertas para adentro, en tu interior, lo has perdido todo?

 

DESDE LA EXCLUSIÓN SOCIAL: TRANSEÚNTES
( hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

Viendo la respuesta de los pescadores a la llamada de Jesús, me pregunto si también yo he creído ciegamente en el evangelio y me he dejado cautivar por su persona. Hace unos años que respondí –mediocremente- a la llamada a estar más cerca de los que más dificultades encuentran para sobrevivir en el día a día. Compartiendo su soledad, su indefensión, su miseria y sus maltrechas vidas, me resultaba mucho más sencillo entender el significado de lo que se ha definido como "la opción de Jesús por los pobres". Por paradójico que pueda resultar, es en esos momentos en los que uno "padece con", cuando más feliz y realizado me he sentido, al menos en mi apostolado evangélico. Sin embargo, debo reconocer con tristeza, que no estoy lo suficientemente enamorado de Jesús, pues de lo contrario, difícilmente se explicarían mis ataduras a muchas cosas fútiles, la reticencia a dar un paso adelante definitivo en defensa de los más empobrecidos, la renuncia voluntaria a volver a experimentar la felicidad que Dios me propone y, en definitiva, la negativa a subirme con Jesús a la barca para dejarle que me enseñe a echar la red sobre los hombres y mujeres de este mundo.

 

DESDE LA PERSPECTIVA LABORAL Y SINDICAL
( hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

En este Evangelio Jesús encuentra a los futuros apóstoles trabajando en el trabajo que llevaban realizando toda su vida, pero Jesús les pide que lo abandonen, y es que muchas veces nos enfrascamos en nuestro trabajo y no vemos más allá, no vemos el mundo y a la gente que nos rodea.
Hace muy poco ha fallecido una persona maravillosa y pensando en él no ha dejado de sorprenderme. Casi todos tenemos la idea de descansar después de la jubilación o de dedicar nuestro tiempo a nosotros para hacer lo que siempre quisimos hacer. Este hombre después de su jubilación entregó su vida, aún más, a los demás, a los más alejados y los más pobres. Es increíble cómo se veía a Dios a través suya en su entrega, su juventud a pesar de los años, sus ganas de aprender, su optimismo y vitalidad.

 

DESDE LA MIGRACIÓN
(matrimonio, sin hijos, se han desplazado a otro país por motivos laborales)
No recibido.

 

DESDE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
( hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

Es una oración constante en mi vida el decir a Dios: "dame más fe" para convertirme y creer en el evangelio. Pero de verdad y con todas la consecuencias. Porque creo que no nos fiamos de corazón de la propuesta de Jesús y por eso tenemos miedo a dejar nuestras "redes = seguridades" y seguirle. En las múltiples redes sociales (asociaciones, ONGDs, Foros, etc.) que trabajan por el mundo hay mucha presencia cristiana, que debería sorprender por su radicalidad de vida y su compromiso vital para transformar nuestro mundo. A veces es así, pero creo que todos lo que nos sentimos llamados a trabajar en esto, podríamos aportar mucha más esperanza y fortaleza en cualquier compromiso.

 

DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, pertenece a comunidad cristiana)

Ante todo, pedir disculpas por estas semanas que no he podido estar con vosotros. Y entrando en el Evangelio tengo que decir: "¡Madre mía, que fe hay que tener, que fe ciega en alguien o en algo para dejarlo todo e irse detrás de la proposición que nos hacen!". Nosotros hoy diríamos "eres tonto, tu hermano se tira por el puente y vas tu detrás de él". Este año nuevo que comienza, como todos, hay nuevos propósitos, eso si, no se incluye el de dejar de fumar, pero, si otros políticos. Queda un año menos para que mi puesto en el Ayuntamiento se acabe o se renueve y el objetivo que me marqué en un principio no está cumplido, no soy capaz de transmitir el Evangelio como debiera, aún tengo muchas ataduras y no me dejo llevar de las manos de Dios, sino que impera más la confrontación o el querer dejar a los del partido contrario en entredicho, me falta aún mucha mansedumbre.

 

DESDE LA RELACIÓN DE PAREJA Y VIDA FAMILIAR
( matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana )

No siempre es fácil amar. No siempre tenemos todo el tiempo del mundo: la casa, la hipoteca, la compra, los niños que absorben mucho tiempo y además, aunque no tengas mucho tiempo, es necesario que éste sea de calidad, el trabajo, las reuniones en el colegio de los niños, los abuelos, las reuniones familiares, el bautizo de la hija de tu primo, que al final ha decidido bautizarla (¡Benditos abuelos!), los cursos de formación, etc., etc. (añade tú todas las ocupaciones de tu familia). Y es ahora, en estas circunstancias y no otras, cuando Jesús te dice: Ven. No te dice, ven cuando tus hijos estén en el colegio, ven cuando no tengas cosas que hacer, ni cuando tengas un ratito libre, entre trabajo y trabajo, NO, te dice, VEN ahora. Ven ahora que tienes hijos, ven ahora que tienes tanto trabajo, ven ahora que estás preparando tu boda. Ven ahora… Cuánto nos cuesta creer que la familia y los hijos, no son la excusa para no cumplir su voluntad. No siempre es fácil amar.


DESDE LA PERSPECTIVA DEL TERCER MUNDO
(hombre joven, soltero, voluntario de ONG en Marruecos, pertenece a una comunidad cristiana)
No recibido.

 

DESDE LA VIVENCIA ECLESIAL
(hombre, casado, trabaja, espera un hijo)

Este evangelio para mí es una exaltación de la fuerza de la Palabra, y de la virtud de la conversión; del sí incondicional a la llamada... Esto suena al modelo de María, a su respuesta directa, al abandono a la voluntad de Dios. Y me llama enormemente la atención la capacidad de renunciar, de dejar atrás todo aquello que nos ata y nos ocupa, de priorizar, esa capacidad de seguimiento. Entonces toma uno conciencia de cuántas redes nos sujetan, nos distraen y nos sirven de excusa; cuántas razones encontramos para aplazar nuestras respuestas. Hoy las parroquias, los centros pastorales, los cristianos están llenos de "después voy"; "en cuanto acabe esto"; "a ver si me organizo"... Nada es fácil, pero la conversión es el camino; y para mí la conversión pasa por descubrir que Dios forma parte inherente de nuestro "ser", y que nuestro "ser"pasa y consiste en ser seguidores de los valores y el estilo de Cristo. Y todo me lleva a reflexionar y a ser autocrítico, con las excusas, las necesidades inventadas, y me veo avocado a repetirme que puedo, podemos dar más, a partir de descubrir el rostro "llamante" de Jesús y su petición de ayuda, de seguimiento... La conversión pasa por ser capaz de interiorizar y personalizar esa llamada, y sentirla como propia y como Iglesia.

EVANGELIO - III DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
(Año - B) 22 de enero de 2006

+ Lectura del santo evangelio según san Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios.
Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertios y creed en el Evangelio.»
Pasando junto al lado de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo:«Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.»
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.

Palabra del Señor

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