icono estrella Nº de votos: 0

DOMINGO 19 de marzo de 2006 - III DOMINGO DE CUARESMA

LaicoNet -

Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA

(mujer, casada, con cuatro hijos, miembro de comunidad cristiana de matrimonios)

Si al principio de la lectura lo que más me sorprende es la dureza de Jesús, después lo que más destaca es su generosidad al ofrecerse como TEMPLO, se hace más cercano entre Dios y nosotros.
Esto me lleva, comentando el otro día con una hermana, la impresión de que debemos algo cuando no nos cobran una consulta médica, o un arreglo de fontanería, una consulta fiscal, o de un archivo informático. Llegamos a la conclusión que esos favores los podemos verter en otras personas: dando tiempo extra a quien nos pide una explicación en el trabajo, haciendo un postre al familiar o al vecino enfermo, una llamada al que sabemos que está solo. Poniendo simplemente al mal tiempo buena cara, acerco esa generosidad de Jesús al que está cerca de mi.

DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)

"...porque Él sabía lo que hay dentro de cada hombre." Porque a Dios no le importa como somos físicamente, si feos o guapos como modelos, si gordos o con una línea perfecta de talla 38 (cuántos problemas tenemos con eso), si enfermos o pletóricos de salud de gimnasio. Dios mira si nuestro corazón es bonito porque ama la belleza y la bondad por su hermano, si tiene la línea perfecta de su mandamiento de AMOR, y si está lleno de salud y limpio de egoísmos y soberbia. Cuando uno está enfermo, como es mi caso, la sociedad te margina. De eso no se habla porque tú: ya no trabajas, no puedes ir al gimnasio, no puedes ir a la playa, no puedes vivir en la línea que ellos viven. Pero es mejor estar feliz con quién eres que con cómo eres físicamente. Lo malo es que para llegar a esa conclusión, muchas veces, necesitas esa marginación, necesitas sentirte fuera del mundo para mirar tu interior, aceptar tu cambio, y luego volver al mundo con los esquemas cambiados y el único objetivo de ser feliz haciendo feliz a los que te rodean.

DESDE LA EXCLUSIÓN SOCIAL: TRANSEÚNTES
( hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica)

Extraña ver a Jesús tan agresivo con los mercaderes y cambistas, máxime cuando en otras situaciones, a nuestros ojos más duras, lejos de volverse iracundo, se muestra sereno, afable y conciliador. Puede que hoy nos quiera enseñar que determinadas circunstancias exigen la presencia y la denuncia de cristianos dispuestos a no transigir con hechos a todas luces injustos. Por ejemplo, y sólo en el colectivo de los "transeúntes", han trascendido recientemente actos tan deplorables y execrables como son: la filmación de brutales agresiones a varios "sin techo" que son posteriormente difundidas por la red, indigentes quemados vivos en cajeros o descampados o el fallecimiento en nuestras calles de personas sin hogar a causa del frío, porque –"no hay fondos suficientes para alojarlas en albergues-". Que la fuerza del Espíritu nos impulse a ser auténticos testigos e imitadores de Jesús resucitado, pues desgraciadamente sobran motivos para que los cristianos nos unamos y esgrimamos el látigo de la denuncia y de la reivindicación de los derechos, la mayoría conculcados, de aquellos que viven en una inicua situación de exclusión.

DESDE LA PERSPECTIVA LABORAL Y SINDICAL
( hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

No recibido.


DESDE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
( hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana)

No recibido.


DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, pertenece a comunidad cristiana)

Si las apariencias son malas, pues entonces un político es malísimo. Estamos siempre pensando en llevar a cabo acciones para que se nos reconozca, para que nos lo agradezcan para que nos alaben, y otras veces, cierto es, nadie sabe el esfuerzo que llevamos a cabo para conseguir muchas cosas, las horas sin dormir, las conversaciones, las disputas, etc, y finalmente no se consigue nada y nadie se entera, el único consuelo es que El Señor es el único que sabe nuestro interior.

DESDE LA RELACIÓN DE PAREJA Y VIDA FAMILIAR
( matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana )

Nuestro hijo nos dijo el otro día, si los carnavales eran como la navidad, al fin y al cabo, había cabalgata, fiestas en el cole, unos días de vacaciones… En realidad, podemos decir que hemos convertido las cosas del señor, en fiestas que pierden todo su sentido, convertimos el templo en un mercado. Nos preocupa que nuestros hijos vivan lo anecdótico (cierto es que aún son muy pequeños) y nos preocupa, que nosotros, sus padres, no seamos signos auténticos de la presencia de Dios. Queremos ser casa del Padre. Queremos que nuestra familia sea un hogar de Dios, templo de Dios. El día 19 de Marzo es día de San José y tradicionalmente día del padre. Hay dos familias a las que queremos mucho, que van a ser padres en unos meses. Tras la alegre noticia de la venida de un hijo y la siempre preocupación porque la madre lleve bien el embarazo, quisiéramos hoy pedir especialmente por los papás. Que no sean unos simple colaboradores, ni unos simples acompañantes de sus esposas, sino que participen directamente en toda la vida de sus hijos, sin limitaciones, sin excepciones, es una gozada, nadie debería perderse nada de sus hijos: ni sus llantos, ni sus balbuceos, ni sus cacas, ni sus comidas, ni sus fiebres, ni sus baños, ni sus risas, ni sus rezos, ni sus micos, ni sus descubrimientos, ni sus juegos, ni nada… Que Dios bendiga a todos los padres.

DESDE LA PERSPECTIVA DEL TERCER MUNDO
(hombre joven, soltero, voluntario de ONG en Marruecos, pertenece a una comunidad cristiana)

"Orando este Evangelio en el equipo-comunidad del Hogar, surgía en los tres la inquietud de preguntarnos y cuestionarnos a cerca de "los Templos de Dios". ¿Cuáles son, quiénes, dónde están, cómo viven? Y no nos venían a la cabeza más que los niños y las madres que atendemos aquí. Es fácil defender las cosas de uno mismo, lo propio; pero qué difícil es defender lo ajeno con la propia vida. Jesús lo hizo, pues entregó su propia vida por ello, y tan solo se violentó cuando tocaban algo de otro, del Otro, pues era de Dios (en cambio, cuando se lo hicieron a El, en la Pasión y Cruz, no dijo nada). Cabe preguntarse: ¿defendemos nosotros igual a nuestros niños, a las madres, sus familias y situaciones de discriminación? ¿lo hacemos siempre? y ¿a todos por igual? Es difícil, lo sabemos, pues requiere estar siempre abiertos y en continua presencia del que todo lo puede, de aquel que salta ante la injusticia, cualquiera que sea y venga de donde venga. De aquí que sea tan importante cuidar nuestros propios templos (si no oramos los misioneros y cuidamos el descanso, y demás aspectos, poco podemos hacer luego por los demás); y así podremos cuidar bien, siempre y de manera íntegra los Templos de Dios, encarnados en los niños, sus madres y familiares. Dios quiera que nunca nos abandone "el celo por la casa del Señor, por sus Templos".


DESDE LA VIVENCIA ECLESIAL
(hombre, casado, trabaja, con un hijo)

No recibido.


EVANGELIO III DOMINGO DE CUARESMA (Año - B)
19 de marzo de 2006

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 2, 13-25

Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo:
-«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»
Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «El celo de tu casa me devora.»
Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: - «¿Qué signos nos muestras para obrar así?»
Jesús contestó:
- «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.» Los judíos replicaron:
-«Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?» pero él hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque él sabía lo que hay dentro de cada hombre.

Palabra del Señor

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.