icono estrella Nº de votos: 0

DOMINGO 18 de septiembre 2005 - XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO.

LaicoNet -

\'\'DESDE LA ECONOMÍA DOMÉSTICA
(mujer, casada, con cuatro hijos, miembro de comunidad cristiana de matrimonios)

De repente, en esta semana, más gastos imprevistos en un mes que cojea desde el principio: unas gafas que se rompen, gastos médicos inesperados…
Y llega Jesús y me dice que El sigue llamando: \"al principio de mes, a la mitad, al final\". Llama e independientemente, A TODOS, sí, a todos nos da el mismo don, la misma recompensa.
¿Qué privilegio!
\"¿Vas a tener tú envidia porque soy bueno? \" No, tengo que aprender de Ti, y aunque me agobien las dificultades económicas he de tener confianza, y también ser generosa y compartir con el otro.
Gracias Jesús por tu DENARIO.


\'\'DESDE LA ENFERMEDAD
(mujer, casada, con una hija, enferma de cáncer, dejó de trabajar)

\"Los últimos serán los primeros y los primeros los últimos\". De verdad que algunas veces cuando leo los evangelios pienso que son un trabalenguas. Y el de hoy de los más complicados. Pero después de un rato, si lo sitúas en tu vida está muy claro. Yo no me tengo que sentir discriminada, ni castigada, ni abandonada por Dios, porque sufra una enfermedad dura y que ha cambiado mi vida y mi futuro totalmente. El me dio lo mismo que a todos: la vida y su amor. El amor que es, lo que El nos promete sin condiciones y eso es lo que debe importarme más a mi. Y luego, no desaprovechar la vida que El me ha dado (ya sea más corta o más larga, con sufrimientos o sin ellos), no envidiar a los que \"aparentemente\" lo tienen todo porque yo se lo que El me ha dado a mi y eso me basta, y es lo que tendré que agradecerle mientras viva.


\'\'DESDE LA EXCLUSIÓN SOCIAL: TRANSEÚNTES
(hombre, soltero, trabaja, pertenece a comunidad cristiana, voluntario de patrulla de calle en ONG católica )

Si tuviese que resumir el Evangelio de esta semana en una palabra, ésta sería: REGALO. De una parte porque Jesús, con su lapidaria frase final, creo que trata de infundirme (regalarme) la esperanza, la alegría y las fuerzas necesarias para poder encarar las duras realidades que viven aquellos que, para gran parte de la sociedad, son \"los últimos\". Apoyado en la fe ciega que tengo en la promesa que Dios nos hace, puedo sortear (no sin zozobrar en ocasiones) la rabia, la impotencia o el desaliento al que me conduce el vivir tan de cerca ciertas experiencias.
Y de otra, y fundamentalmente, creo que es el gran regalo que Dios le hace a los excluidos de nuestras calles, diciéndoles: \"Tú, eres mi preferido\" . Viendo las miserias que pasan estos hermanos nuestros, es un gran consuelo saber que para Dios, y desde YA, son \"los primeros\".


\'\'DESDE LA PERSPECTIVA LABORAL Y SINDICAL
(hombre, casado, sin hijos, empleado de empresa; el matrimonio pertenece a comunidad cristiana)

Sí, me has pillado. Precisamente hoy me he encontrado con un amigo que hacía tiempo que no veía:
- Y el trabajo, ¿qué tal?
- Pues bien, no pagan muy bien para las horas que hecho, pero es un trabajo .
Y ayer comentando con un compañero si trabajar tantas horas, si es justo o no, etc.
Otros días me comparo con compañeros. Que si Eufragio trabaja la mitad y gana el doble, que si Godofredo tiene que aceptar la responsabilidad, por algo cobra más... Así muchos días, me fijo en lo que no tengo o en lo negativo de lo que tengo. No me fijo en la suerte que tengo de tener un trabajo, y un trabajo de lo que me gusta, y un trabajo rodeado de compañeros que son geniales. Y no me fijo en las oportunidades que me da este trabajo para aprender, crecer, conocer a las personas que están conmigo, etc.
El propietario de la viña no quería dejar a nadie parado, sin trabajo, salía a buscar a las personas que pedían trabajo y se lo daba, y yo, como persona que necesitaba trabajar y me ha sido dado debo ser agradecido, y agradecido y respetuoso también con mis compañeros, que también necesitaban trabajar, cada uno con sus circunstancias y formas de ser.


\'\'DESDE LA MIGRACIÓN
(matrimonio, sin hijos, se han desplazado a otro país por motivos laborales)

Desde luego que nos cuesta entender la infinita generosidad de Dios y por supuesto nos cuesta infinitamente más practicarla. Pero nos queremos centrar en la figura de los jornaleros ociosos. Ante la oferta del propietario no pusieron ninguna excusa. Porque se les podría haber pasado por la cabeza algo así como: \"no es que yo no quiera trabajar, todo lo contrario, me hace mucha falta, pero antes de entrar en calor se va a terminar la jornada, y con lo agustico que estoy yo paradito, no me va a merecer la pena ya a estas horas…y no me van a pagar nada…mejor digo que otro día\". Y es que pensamientos de este tipo pueden ser muy comunes entre nosotros cuando se nos invita a \"trabajar en la viña del Señor\". El cambio de estudios o trabajo, cambios de \"estado\" (echarse novi@, casarse, tener niños), cambio de residencia como es nuestro caso… nos sirven como excusa hacia nosotros y hacia los demás para no tomar compromisos por la construcción del Reino. Y lo peor es que nosotros mismos nos las creemos.


\'\'DESDE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
(hombre, casado, con dos hijos, trabaja, miembro activo de dos movimientos sociales, pertenece a comunidad cristiana )

La justicia y la misericordia de Dios sobrepasa todos nuestros cálculos basados en la \"paga según el mérito\". ¿Podremos aceptar que Dios deja participar de su reino a personas que sólo a última hora han vuelto su vida hacia Él? ¿Nos descoloca su bondad porque nosotros nos consideramos los obreros buenos que hemos trabajado para el toda la \"jornada\"? A veces, algunos movimientos no se incorporan a las diversas redes o plataformas que se forman para conseguir un objetivo determinado (p.e. los objetivos del milenio, etc) porque ellos ya estaban \"primero\" luchando por eso y con más profundidad, sin darse cuenta de que su actitud debería ser de gratitud porque más gente se suma a nuestra causa, aunque sea a última hora, aunque sean los últimos.


\'\'DESDE LA PERSPECTIVA POLÍTICA
(hombre, casado, trabaja, milita en partido político, concejal electo, pertenece a comunidad cristiana)

Un político no solo debe de ser justo, sino que también debe de cumplir su trabajo según lo convenido.
Lo convenido con sus electores, lo convenido con su partido y lo convenido consigo mismo en su acción de responsabilidad. No podemos permitir que nadie nos recrimine nuestro modo de hacer, si actuamos con libertad y con honradez. Debemos de tratar a cada uno según lo que le hemos prometido, no vale dar falsas esperanzas, el cumplimiento de nuestra palabra debe de ser nuestra máxima.


\'\'DESDE LA RELACIÓN DE PAREJA Y VIDA FAMILIAR
( matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana )

Las cuentas de Dios no son las cuentas de los hombres. En circunstancias normales, te parece que ha sido injusto con los jornaleros. Pero lo cierto es que en mi matrimonio, uno de nosotros gana más que el otro, pero ninguno de los dos reclama nada, el dinero es el mismo para los dos, sin hacer distinción. O las tareas del hogar, quien tiene más tiempo se dedica más a la casa y quien no, lo hace el fin de semana. Pero no nos lo reclamamos (sólo en algunas ocasiones, no somos perfectos). Y como éstos miles de ejemplos. Pero además, con los niños, pasa algo parecido: uno es más tímido, el otro más extrovertido, uno come mejor que el otro, el otro duerme mejor que uno, uno es más \"trasto\" que el otro, pero ¿puedes querer más a uno que a otro? Nunca jamás. Es imposible. No podemos hacer distinción, en este sentido, entendemos que Dios sea bueno y trate a los jornaleros de igual manera.


\'\'DESDE LA PERSPECTIVA DEL TERCER MUNDO
(hombre joven, soltero, voluntario de ONG en Marruecos, pertenece a una comunidad cristiana)

\"Es algo muy sabido pero hay muchas formas de ser \"último y primero\". Es decir, cada día veo aquí en el Hogar y en el trabajo diario personas y acontecimientos que me enseñan a ser último: la sencillez del trabajo bien hecho, no llamar la atención, hacer más de lo que corresponde, quedarte hasta las 5 o más de la tarde, desde las 8 de la mañana que has empezado el trabajo, para dejar la casa arreglada (como hace Fátima, cocinera del Centro) u otros ejemplos de dentro o fuera del Hogar. Y hay formas de ser primeros, como hacer cosas para la galería, apurar los horarios de trabajo para hacer lo justo, no preocuparse por otra cosa que el bien estar personal. Y yo, la verdad, es que reconozco que me sitúo muchas veces en los dos lados; hay veces que hago y digo para la galería y que todo el mundo sepa que soy \"muy misionero\"; y otras que me meto en el trabajo y me dejo llevar por la urgencia de dar amor y hacer las cosas lo mejor posible (que supongo que es así como se es último). Tan solo espero que en este tiempo que estoy aquí, en este curso que ahora empieza y me toca coordinar el Hogar sea más veces último que primero\".


\'\'DESDE LA VIVENCIA ECLESIAL
(hombre, casado, trabaja, espera un hijo)

Las lecturas evangélicas de estos últimos domingos, son para mí auténticas claves y normas de convivencia eclesial. Resulta muy fácil distinguir momentos en los que miramos más si nuestros méritos, nuestros compromisos, son suficientemente valorados y apreciados o reconocidos; si se nos tiene en más estima que al de al lado; e incluso nos sentimos mal cuando entendemos que se pondera más lo aportado por otro hermano... Esa tentación nos acecha continuamente, y en gran número de ocasiones sucumbimos a ella. Por eso, en esos momentos en los que buscamos un protagonismo reconocido, yo sigo invitando a dirigir la mirada hacia arriba, hacia el Padre, a confiar en Él, en su Palabra, a esperar en Él; y a dar gratis, lo que gratis hemos recibido, en definitiva a darnos sin reserva, sin recelos, sin comparaciones, sin miradas hacia el lado para medir lo que otros reciben. Y esto sólo es posible desde y con Dios, para vencer nuestras debilidades, nuestras tendencias egoístas y envidiosas. Y el premio a darse, es una satisfacción y una paz insuperables.


EVANGELIO

DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO (Año - A)
18 de septiembre de 2005

+ Lectura del santo evangelio según san Mateo (20, 1-16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
-«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.
Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:
\"Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.\"
Ellos fueron.
Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo-. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:
¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?\"
Le respondieron:
\"Nadie nos ha contratado.\"
Él les dijo:
\"Id también vosotros a mi viña.\"
Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz:
\"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.\"
Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.
Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:
\"Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.\"
Él replicó a uno de ellos:
\"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?\"
Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Palabra de Dios

Si te ha gustado, compártelo:
icono etiquetas etiquetas :
icono comentarios Sin comentarios

Comentarios

escribir comentario
Por favor escriba las letras como se muestran.